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Educación Pública

Qué le pasa a los estudiantes latinos cuando ICE y la policía buscan indocumentados

Según un estudio de la Universidad de Stanford, en muchos condados donde los oficiales se asociaron con ICE, el impacto en la población estudiantil fue muy negativo. Aquí te lo contamos.
2 Feb 2019 – 2:11 PM EST

Alrededor del país, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) y la policía local se están aliando. Estas alianzas, formadas bajo el programa 287(g), autorizan a los agentes de la policía local a ejecutar la ley de inmigración, algo que una nueva investigación sugiere es una mala idea.

Según un estudio reciente de investigadores de la Universidad de Stanford, en 55 condados donde los oficiales locales se asociaron con ICE, la matriculación de los estudiantes latinos en las escuelas locales disminuyó significativamente. Específicamente, las escuelas experimentaron una caída del 10% en la inscripción en estudiantes latinos dos años después que el condado firmó un contrato 287(g).

Los investigadores estiman que el número total de estudiantes latinos que fueron desplazados gracias a esta política entre los años 2000 y 2011 supera los 300,000.

La mayoría de los estudiantes afectados eran estudiantes de primaria y ciudadanos estadounidenses. En algunos casos, estos estudiantes se mudaron y se fueron a la mitad del año escolar. Y aunque los investigadores no rastrearon a dónde se mudaron las familias, es probable que las familias hayan regresado a sus países de origen o hayan encontrado refugio en condados con políticas de inmigración más favorables.

En cualquier caso, los estudiantes latinos fueron, sin duda, perjudicados. "El tipo de desplazamiento que descubrimos puede ser perjudicial para el éxito de los niños en la escuela y más adelante en la vida", escribió Thomas Dee, el investigador principal del estudio, en un artículo reciente que reprende firmemente a estos contratos controversiales.

De hecho, estudios de investigación encuentran que la participación, la asistencia, y el bienestar del desarrollo de los estudiantes puede sufrir cuando ellos son transferidos de una escuela a otra a mitad de año, especialmente si lo hacen bajo circunstancias difíciles.

Además de los efectos negativos de la dislocación, los expertos advierten que los ambientes antiinmigrantes pueden causar miedo y ansiedad que últimamente puede afectar el bienestar académico de jóvenes latinos. En efecto, un estudio ha demostrado que la aplicación intensiva de la ley de inmigración puede aumentar la probabilidad que los estudiantes abandonen la escuela o repitan un grado.

Y mientras los jóvenes que son indocumentados (unos 725,000 jóvenes en todo el país) o que tienen al menos un padre indocumentado (4.5 millones de jóvenes) son más afectados por la retórica y políticas antiinmigrantes, las investigaciones recientes sugieren que otros estudiantes también pueden ser afectados.

Según una encuesta del Proyecto de Derechos Civiles en la Universidad de California en Los Ángeles, algunos maestros han reportado que el número de estudiantes con síntomas de trastorno de estrés postraumático (PTSD por sus siglas en inglés) debido a preocupaciones migratorias ha aumentado entre sus estudiantes, incluso entre los que están preocupados por sus compañeros.

Además, cuando los estudiantes se ven obligados a mudarse por cuestiones de inmigración, sus compañeros pierden el beneficio de tener compañeros biculturales y bilingües.

Dentro de un centro de detención para familias de ICE en Texas

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Las escuelas y los distritos han estado bajo una presión considerable para encontrar soluciones que alivien estos temores. Algunos distritos han adoptado resoluciones de "escuelas santuario" para aclarar políticas y prácticas relacionadas con la cooperación de ICE en las escuelas para enfatizar que la ley exige que las escuelas protejan la información personal y el estado legal de los estudiantes.

Otras comunidades han dado un paso más allá, al permitir que las escuelas sirvan como centros de clínicas legales, donde expertos legales puedan conectarse y compartir información con familias indocumentadas.

Necesidades emocionales

También está la cuestión de las necesidades emocionales de los estudiantes. Los estudiantes que son afectados por una deportación familiar, o que tienen temor a la separación, pueden necesitar apoyo adicional de educadores, administradores y psicólogos bien capacitados. Por supuesto, organizar estos recursos puede ser un desafío para las escuelas, especialmente para aquellas que ya están limitadas financieramente.

Dada la agitación que causan los contratos 287(g), ¿por qué firmarlos?

Los que están de acuerdo con el programa 278(g) afirman que las alianzas con ICE mejoran la seguridad de las comunidades, aunque no haya evidencia que apoye esta afirmación.

De hecho, estas asociaciones podrían tener el impacto opuesto. Debido a que los acuerdos más drásticos permiten que los agentes de la policía local actúen como autoridades de inmigración fuera de las cárceles, cualquier encuentro con la policía, incluso una parada de tránsito, puede iniciarle un proceso de deportación a una persona indocumentada sin antecedentes penales.

Quienes defienden los derechos civiles sostienen que esta reorganización de la policía local disminuye la confianza de la comunidad y son contraproducentes para los esfuerzos policiales.


Las alianzas con ICE también están bajo escrutinio por alentar a los oficiales a hostigar y discriminar a los miembros de la comunidad latina usando un perfil racial. En algunos condados participantes, las acciones discriminatorias fueron tan numerosas que los acuerdos 287(g) tuvieron que ser eliminados o no fueron renovados.

Estas asociaciones tampoco han brindado beneficios a las escuelas en los condados participantes. Thomas Dee y su coautor también examinaron si el éxodo de estudiantes latinos condujo a un aumento en los recursos (medido por la proporción entre maestros y estudiantes) y reducciones en los índices de pobreza (medido por la elegibilidad al almuerzo gratuito y precio reducido).

En los condados que experimentaron una disminución en la inscripción de estudiantes latinos en las escuelas, no vieron una disminución significativa en la proporción entre maestros y estudiante. El número de estudiantes financieramente necesitados también se mantuvo igual.

A pesar de las claras desventajas y la cuestionable recompensa de permitir que la policía local haga cumplir la ley de inmigración, la administración Trump ha pedido aumentar el número de acuerdos 287(g) en todo el país. Dos tercios de los 78 acuerdos existentes fueron adoptados bajo Trump. Si más condados se atienen a la agenda del presidente, los niños latinos continuarán siendo afectados.

Pero no tiene que ser así. El investigador principal Thomas Dee señala un hecho que se merece enfatizar: estas asociaciones son completamente opcionales. "Las comunidades locales simplemente pueden optar por decir que no", escribe.

Las soluciones a los problemas más urgentes suelen ser difíciles: requieren esfuerzo, tiempo, dinero y el poder de la gente. Pero ese no es el caso aquí, de hecho hasta podemos evitar hacerles daño a los estudiantes latinos de la forma más sencilla, la inacción.

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