Educación Pública

¿Por qué es tan difícil lograr que haya más latinos en las Ciencias y Matemáticas?

Más del 70% de los científicos e ingenieros de Estados Unidos son blancos, pero solo el 6% son hispanos. ¿Cómo lograr que la gente en estos campos se parezca más al resto de la sociedad estadounidense, con su amplia diversidad racial y cultural?

¿Por qué, si Estados Unidos es tan diverso, ir a una reunión científica en este país es como manejar por Iowa, un mar interminable de cultura anglo, blanca, que se expande más allá del horizonte?

Las estadísticas actuales de la Fundación Nacional de Ciencias sobre la participación de las mujeres y de las minorías en la Ciencia e Ingeniería sugiere que la composición demográfica de los cientificos e ingenieros no refleja la gran diversidad de la población estadounidense. Más del 70% de los científicos e ingenieros en EEUU son blancos, el 12% asiáticos, el 6% hispanos y el 5% negros.

Yo he estado involucrado en la educación científica por más de 20 años, sobre todo como maestro. En este rol, he observado de primera mano los esfuerzos por mejorar la diversidad tanto para los maestros como para los científicos.

Los educadores se enfrentan a muchos retos al tratar de avanzar el aprendizaje de la ciencia en los salones de clase. He visto los retos continuos que enfrentan los estudiantes de minorías tanto en los departamentos de Ciencias de las universidades como en las escuelas públicas. Lo cierto es que desde las trincheras de la educación de kínder al 12 grado muchas veces vemos cambios sociales y transiciones demográficas antes que en otros lados.

El porcentaje de niños blancos en los salones disminuye

Para el 2023, solo 45% de la población estudiantil en EEUU será blanca. Demográficamente, la población en los EE.UU. ha sido predominantemente blanca. Actualmente, el 62.2% de los residentes en el país entre los 18 y los 64 años, son blancos, el 16.4% son hispanos y el 12.6% son negros.

Pero la población es cada vez más diversa, según el Centro Nacional de Estadística Educativa. El porcentaje de niños blancos en las aulas está en declive: en 2011, los estudiantes de PK-12 eran 52% blancos, 24% hispanos y 16% negros.

Crear una próxima generación de científicos que se parezca a la diversa población estadounidense es un largo proceso que debe comenzar desde ya. Una comunidad científica diversa es importante por muchas razones más allá de satisfacer las necesidades de la competitividad económica global. Perspectivas diversas profundizan el aprendizaje, el compromiso social y el pensamiento.

La presión por los exámenes deja atrás la curiosidad

En la Mesa Redonda de Química del Consejo Nacional de Investigación en 2003, la cual se enfocaba en las minorías en la química, la Dra. Sylvia Hurtado, directora del Instituto de Investigación de Educación Superior de UCLA, destacó la función clave que desempeña la diversidad en el lugar de trabajo para fomentar la creatividad.

Sin embargo, los educadores se enfrentan a muchos desafíos. Por ejemplo, en las aulas públicas de los grados K-12, la presión sobre los maestros para desarrollar habilidades de matemática y lectura no deja espacio para la Ciencia durante el día escolar.


Además, la presión que se ejerce sobre una escuela para que se desempeñe bien en los exámenes estandarizados ha dejado afuera a la investigación y a la curiosidad de las aulas de ciencias. Las mismas actitudes y disposiciones que atraen a muchos a una carrera de ciencia o ingeniería no son fáciles de medir y, por lo tanto, no son parte del plan de estudios de las escuelas.

Además, la politización del plan de estudios de Ciencias daña los esfuerzos por entusiasmar a la próxima generación de científicos. Muchos estados están peleando por planes básicos de estudios de Ciencias.

Aunque el conocimiento científico está más allá de las fronteras de un estado o una nación, muchos estados están rechazando los Estándares de Ciencias de la Próxima Generación porque, en el ámbito de las ideologías políticas conservadoras, representan un mandato federal.

Desafiando el enfoque en los puntajes de las pruebas

En las universidades, se insta a cambiar la cultura de la educación científica desde dentro, para que se preste más atención al apoyo de profesores de ciencias destacados en las universidades de investigación.

Hay ejemplos y modelos de éxito que respaldan el llamado al cambio. Por ejemplo, el programa de tutoría jerárquica de la Universidad Estatal de Louisiana tiene un historial comprobado de producir químicos afroamericanos para doctorado.

El programa fundado por el Dr. Isiah Warner y respaldado por un premio del Instituto Médico Howard Hughes desafía el enfoque dominante en los puntajes de las pruebas de rendimiento y la competencia.


En lugar de despedir a los que no rinden, el programa proporciona una atmósfera de apoyo para que los estudiantes no se aparten de los cursos desafiantes. Y proporciona mentoría para ayudar a construir y llegar al éxito. El programa de LSU recluta estudiantes de primer y segundo año con un GPA entre 2.5 y 3.25.

Involucrar a la comunidad para la tutoría

Una comunidad científica diversa es un objetivo alcanzable, pero debe involucrar a todas las partes interesadas. Los padres, maestros, compañeros, profesores universitarios y otros, que desempeñan un papel en alentar, nutrir y orientar al científico o ingeniero exitoso, deben comprometerse.

Los modelos de roles como el astrofísico, cosmólogo, autor y comunicador científico estadounidense Neil deGrasse Tyson son necesarios e importantes, pero no suficientes para cambiar el status quo. El hogar, las escuelas K-12, las universidades y el lugar de trabajo contribuyen a la crianza y la tutoría de los estudiantes de ciencias.

Los lugares de trabajo necesitan apoyar la diversidad

El lugar de trabajo también debe abarcar la diversidad. Desafortunadamente, un ambiente de trabajo hostil puede socavar los éxitos de las escuelas y universidades. Un estudio de Harvard descubrió que hasta el 50% de las mujeres deja los trabajos de STEM a mitad de su carrera debido a ambientes de trabajo hostiles. El 44% de las mujeres estadounidenses cree que tienen que comportarse como un hombre para encontrar el éxito.

Ahí radica el dilema y el desafío. ¿Cómo cambian las culturas y las instituciones los comportamientos que definen el éxito sobre la base de criterios estrechos y basados en la etnia o el género?

Las respuestas requerirán un compromiso a largo plazo y amplio en toda la cultura. Los padres, maestros, políticos y científicos deben interactuar y trabajar entre ellos y con sus compañeros. Un esfuerzo más deliberado y moralmente fundamentado puede ser de gran ayuda para crear una comunidad STEM robusta, rigurosa, creativa y diversa que beneficie a toda la sociedad.

*Michael Svec es profesor Asociado de Educación en la Universidad Furman.

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