null: nullpx
Economía

El Banco de México baja pronóstico de crecimiento económico para 2016 y 2017

El titular de la dependencia, Agustín Carstens, anunció un ajuste de sus indicadores económicos, que podrían resultar afectados por la incertidumbre que genera la victoria de Donald Trump.
23 Nov 2016 – 4:36 PM EST

El Banco de México anunció un ajuste en sus pronósticos para el crecimiento económico del país de este año y rebajó el del próximo, en medio de la incertidumbre por las políticas que implementará el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, una vez que inicie su administración.

El titular de la dependencia, Agustín Carstens, dijo que espera una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2016 en un rango de 1.8% a 2.3%, frente al que se tenía pronosticado, de entre 1.7% y 2.5%.

Para el 2017, el Banco de México rebajó su expectativa a un rango a entre 1.5% y 2.5%, mostró el Informe de Inflación del tercer trimestre.

Asimismo, para la inflación general, la autoridad monetaria estima que se ubique ligeramente por encima del 3% hacia el cierre de año.

El martes por la noche, Carstens aseguró que la intención del presidente electo de Estados Unidos de "modernizar" el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) afecta al país porque "mete incertidumbre" y afecta a "ciertos proyectos de inversión".


En una entrevista radiofónica, el gobernador del banco emisor dijo que renegociar el tratado no tendría un impacto tan grande "si se llega a una negociación aceptable" entre los países firmantes: EEUU, Canadá y México.

Sin embargo, precisó que sí afecta en cierta medida a la economía mexicana, pues ciertos proyectos de inversión, como los de empresas transnacionales que buscan invertir en México para exportar a Estados Unidos podrían posponerse, disminuyendo así el ritmo de inversión.

De la misma forma, empresas mexicanas con "vocación exportadora" se enfrentarían a la incertidumbre para tomar decisiones financieras sobre las condiciones en las que tendrían acceso al mercado de los Estados Unidos, aseguró.

Carstens explicó que aún con la salida de Estados Unidos del TLCAN, en vigor desde 1994, ese país seguiría siendo parte de la Organización Mundial del Comercio, por lo que tendría que continuar dando a México "tratamiento de nación más favorecida, en cuyo caso la variación en el tratamiento tarifario no sería tan abrupto".

En cuanto a las remesas, el funcionario advirtió que Trump podría no solo gravarlas, sino también dificultar su acceso al sistema financiero formal, pues para su envío podría exigir alguna comprobación en la legalidad de los ingresos.


Publicidad