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Detector de Mentiras

La Asociación del Rifle asegura que ha impulsado controles a la venta de armas pero los hechos dicen lo contrario

Solo este año, la NRA apoyó restituir las armas de fuego a veteranos con trastornos mentales y respaldó la anulación de una medida de Obama que intentaba evitar que gente con dichos problemas accediera a ellas.
12 Oct 2017 – 6:02 PM EDT

El director ejecutivo de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), Chris Cox, afirmó esta semana en una entrevista con el canal de noticias Fox News que su organización ha trabajado para incluir todo registro de enfermedad mental y antecedentes criminales en los controles para vender armas de fuego.

Pero eso no es cierto. La realidad es que, en términos generales, la NRA tiene una larga trayectoria oponiéndose a la revisión de antecedentes para la venta de armas. Por ejemplo, en febrero de este año la NRA apoyó una ley con la que el gobierno de Donald Trump anuló una medida que intentaba evitar que la gente con trastornos mentales accediera a las armas.

La regla, introducida por el expresidente Barack Obama, establecía que el Sistema de Seguridad Social debía enviar la lista de personas con trastornos mentales al Sistema Nacional de Chequeo de Antecedentes Criminales (NICS) del FBI, encargado de los controles previos para la obtención de armas de fuego.

En el mismo programa de Fox, el ejecutivo de la NRA defendió la postura de la organización y del presidente Trump, al decir que ese trámite les negaba a los ciudadanos mayores sus derecho a portar armas, garantizado en la Segunda Enmienda de la Constitución de EEUU.


La medida de Obama se fundamenta en las leyes de Seguridad Social y de Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI) para determinar a las personas que se incluyen en el listado de enfermedades mentales.

Dichas leyes consideran con "deficiencia mental" a toda persona que presente un reclamo basado en esa discapacidad, que tenga un diagnóstico de impedimento mental, sea mayor de 18 años y menor a la edad de retiro y que reciba sus beneficios a través de un tercero, porque es mentalmente incapaz de gestionar los pagos.

Lucha de larga data

La oposición de la NRA a la revisión de problemas mentales o antecedentes criminales es de larga data.

“La NRA ha hecho prácticamente lo contrario a lo que afirma Cox", advierte el catedrático de la Universidad del Estado de Nueva York y autor de 5 libros sobre control de armas, Robert Spitzer, quien destaca que la agrupación se opuso a la Ley Brady que creó el proceso nacional de revisión de antecedentes en 1993.

Desde entonces, la oposición ha sido permanente. "La NRA se opuso al financiamiento apropiado de dichos programas, luchó en contra de los esfuerzos estatales de agrandar o mejorar sus procesos de revisión de antecedentes y apoyó los esfuerzos para eliminar esos datos en lugar de guardarlos para su posterior análisis”, explicó Spitzer a Univision Noticias.

El académico agregó que la NRA suele abogar para que se cumplan las leyes existentes en lugar de promulgar nuevas, mientras que "trabaja con diligencia para coartar la aplicación más efectiva de esas mismas normas".


Hay varios ejemplos recientes que lo demuestran, como el intento frustrado de controlar la venta privada de armas en Maine, a lo cual la agrupación se opuso.

En Nevada, la NRA invirtió 6,5 millones de dólares, según Bloomberg, para evitar el aumento de controles que, si bien fue aprobado, todavía no ha sido implementado por las autoridades estatales.

"La NRA trabaja activamente para tratar de restituir las armas a la gente que las ha perdido por razones de salud mental, incluso habiendo dudas importantes respecto a si esas personas deberían tener este derecho restituido”, explica Spitzer.

De hecho, la asociación apoyó un proyecto de ley, aprobado en marzo en la Cámara de Representantes, que le facilitaría el acceso a las armas a veteranos con trastornos mentales.

Esta propuesta generó la protesta de miembros de la Coalición de Veteranos por el Sentido Común, que la llamaron una "legislación irresponsable y peligrosa" y pidieron a los líderes del Congreso oponerse a ella.

Los veteranos suelen enfrentar trastornos de estrés postraumático, depresión y son especialmente vulnerables a quitarse la vida. "Permitirles tener un acceso ilimitado a las armas solo aumenta el riesgo o peligro de suicidio”, concluye Spitzer.

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