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Deferred Action for Childhood Arrivals

Si la corte de Texas falla a favor de los estados que demandaron DACA, el programa seguirá vigente (por ahora)

El gobierno de Donald Trump quiere que los tribunales suspendan todas las órdenes emitidas en los casos relacionados con DACA. Pero debido a dictámenes previos y el probable fallo favorable de Texas, tendrá que esperar qué dirá en el otoño la Corte Suprema de Justicia.
14 Ago 2018 – 9:13 PM EDT

La batalla jurídica para defender la vigencia de la Acción Diferida de 2012 (DACA) está lejos de llegar a su fin esta semana, cuando una corte de distrito de Houston dictamine en una demanda entablada en mayo por un grupo de estados encabezados por Texas.

El juez Andrew S. Hanen tiene en sus manos decidir si el programa es legal o no, y si el Ejecutivo debe continuar aceptando solicitudes de renovación de los casi 700,000 dreamers amparados de la deportación desde el 15 de junio de 2012, al término del primer gobierno de Barack Obama. La pasada semana, el juez dio de plazo hasta la medianoche de este lunes a las partes para presentar nuevos argumentos.

Si el dictamen es a favor de los estados demandantes “se generará conflicto entre las decisiones de una corte federal de un distrito y los fallos de tribunales superiores y de apelaciones”, advierte Rebeca Sanchez-Roig, una abogada de inmigración que ejerce en Miami, Florida, y fungió como fiscal de inmigración del Departamento de Justicia durante más de 15 años. “Eso eleva el caso a manos de la Corte Suprema de Justicia”, agrega.

Los estados demandantes impugnaron la legalidad del programa DACA, no impugnaron la finalización del programa por parte del gobierno de Donald Trump”, explica el National Immigration Law Center (NILC) en un informe publicado en su página digital.


Escenario complejo

Sánchez-Roig señala que “en este caso tenemos al juez de distrito Hanen, quien el miércoles de la semana pasada escuchó los argumentos de los abogados de los estados, quienes argumentaron que DACA es un programa inconstitucional”.

“El juez Hanen no falló en el caso y dijo que consideraría la solicitud para detener el programa, que no fallaría sobra la constitucionalidad de éste. Y que para detener el programa, el estado de Texas tiene que probar que está sufriendo daños irreparables debido a la implementación de DACA”, agregó.


Hasta ahora “Texas no ha podido demostrar evidencia de que los destinatarios de DACA le están costando algo al estado. Quiere decir, que no le ha costado nada a Texas la vigencia del programa”, añadió Sánchez.

La estrategia de Trump

Mientras el juez Hanen emite su fallo, los abogados del Departamento de Justicia “se están preparando para apelar la orden del juez de distrito de Washington, DC, que podría ordenarle al gobierno que le abra las puertas de DACA a nuevas aplicaciones, restableciéndolo en su totalidad”, explica NILC.

El fallo citado fue emitido el 3 de agosto por el juez John Bates, quien reiteró que el gobierno del presidente Donald Trump debe restaurar en su totalidad la acción diferida para los llegados en la infancia ( DACA) y le dio un plazo al gobierno de 20 días para apelar la decisión.

John dijo que la Casa Blanca no consiguió ofrecer una justificación a su propuesta para acabar con el programa instaurado por el expresidente Barack Obama en 2012 que ha protegido de la deportación a unos 700,000 jóvenes indocumentados que llegaron al país siendo niños, conocidos como 'dreamers'. El programa también les otorga una autorización de empleo renovable cada dos años.

Otros casos están pendientes ante los tribunales de apelación en California y Nueva York, razón por la cual el dictamen de Hanen generará un conflicto jurídico que eleva el caso a la Corte Suprema de Justicia. Y mientras eso sucede, el programa seguirá vigente.

“Si la corte de Texas falla para terminar el programa, este fallo contradice directamente la(s) decisión(es) del tribunal de apelación y debe permanecer abierto, y probablemente vaya una vía rápida a la Corte Suprema”, indica el NILC.


Otros posibles escenarios

También cabe la posibilidad de que el juez Hanen ordene un freno temporal de DACA mientras sigue revisando la demanda de los estados. “Es lo más probable que suceda”, dice Jaime Barrón, un abogado de inmigración que ejerce en Dallas, Texas. “Pero si eso sucede acabará con una apelación casi inmediata. Y si se pierde la apelación, el caso escala entonces a la Corte Suprema porque el dictamen de Hanen estaría en conflicto con otras cortes federales”.

NILC también advierte que en esta batalla jurídica hay otros desarrollos potenciales en los Tribunales de Apelaciones del 2º, 4º y 9º circuitos en demandas que impugnan la cancelación de DACA.

Señala además que el 9º Circuito puede emitir su opinión o decisión en cualquier momento, y que las partes en los casos del 2º y 4º circuito han comenzado a presentar escritos, “pero los tribunales aún no han programado audiencias para la presentación de argumentos en esos casos”.

“Después de que cada tribunal escucha los argumentos de detractores y defensores de DACA, llevará algún tiempo (cuánto tiempo no se puede saber de antemano) considerar los argumentos y emitir un fallo”, explica.

Cabe destacar que el 16 de febrero de 2015 el juez Hanen, atendiendo una demanda similar presentada por Texas y otros 22 estados, frenò la entraga en vigor de DAPA, programa que amparaba de la deportasción a 5 millones de indocumentados padres de ciudadanos estadounidenses y residentes legales permanentes, y una ampliación de DACA que aumentada de dos a tres años la vigencia de los permisos de trabajo.


Los dreamers aguardan

Si bien DACA no será cancelado por ahora, los dreamers se mantienen con la guardia en alto. “Sabemos que, desde el principio de DACA (el 15 de junio de 2012, cuando fue anunciado por el gobierno de Obama) los republicanos han tratado de quitarnos nuestra protección”, dice Greisa Martínez, subdirectora ejecutiva de United We Dream (UWD), la principal organización de soñadores en el país.

“Lo que estamos viendo en Texas es parte de la estrategia de los republicanos y del gobierno de Trump por quitar DACA. Pero sabemos que la última decisión sobre el futuro del programa estará en manos de la Corte Suprema de Justicia”, agregó.

Martínez dice que, “si el juez Hanen da la razón a los estados, nada cambia hasta que los jueces del tribunal supremo se pronuncien. Mientras tanto, los dreamers cuyos permisos de trabajo venzan en 120 o 150 días, envíen de inmediato sus solicitudes de renovación. Y quienes nunca lo han hecho, que esperen hasta que se pronuncie el juez Bates”.

NILC señala además que el gobierno de Trump le pidió al juez Hanen que cualquier medida cautelar en el caso Texas v. Nielsen se demore dos semanas para dar tiempo a que se presenten las solicitudes de "suspensión" en todos los tribunales que están escuchando casos relacionados con DACA y, potencialmente, la Corte Suprema”.

Explica que una suspensión es una orden judicial que suspende otros procedimientos legales o la ejecución de órdenes en un caso hasta que la suspensión sea eliminada o se haga permanente.

Indica además que “el gobierno querrá que los tribunales suspendan todas las órdenes emitidas por en los casos relacionados con DACA para que los casos puedan ser revisados. Y cualquier conflicto entre las órdenes judiciales de California, Nueva York, Texas y posiblemente DC pueda conciliarse”, algo que quedará en manos de la Corte Suprema.

También destaca que cualquier solicitud de suspensión ante el Tribunal Supremo probablemente se considerará este verano de 2018 mientras el Tribunal Supremo no esté en sesión. Y para que se otorgue una suspensión, cinco jueces de la Corte Suprema deben estar a favor de otorgarla. Si no se concede una suspensión, las órdenes ya emitidas por los tribunales de apelación y/o tribunales de distrito se mantendrán vigentes.

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