Actividad de Pandillas

Tres supuestos miembros de la MS-13 matan a una adolescente de 14 años en Maryland porque temían que los delatara

En un crimen descrito por la policía como "extremadamente violento", tres adolescentes de 14, 16 y 17 años además de un cuarto sujeto no identificado mataron a la joven salvadoreña Ariana Funes Díaz. Las autoridades dicen que los sospechosos querían deshacerse de ella para que no revelara otro delito que habían cometido.
17 May 2019 – 6:22 PM EDT

La madre de Ariana Funes Díaz, la adolescente de 14 años asesinada por supuestos miembros de la pandilla MS-13 en Maryland, aún no puede creer que la misma amenaza por la que huyó de El Salvador hace más de una década y por la que hace tres años trajo a su única hija a Estados Unidos haya sembrado la tragedia en sus vidas a miles de millas de distancia.

"Yo vine a Estados Unidos a los 19 años huyendo de las pandillas para que no me mataran a mí ni a mi hija, pero toda la maldad hasta aquí me ha llegado sin estar involucrada en todo eso", le dijo entre lágrimas Ámbar Díaz a Univision Noticias.

Pese a que su hija llevaba un mes desaparecida no fue hasta este jueves que la policía del condado Prince George confirmó la muerte de la joven, cuyo cuerpo fue hallado el miércoles en un arroyo en medio de una zona boscosa de Riverdale (Maryland). La autopsia practicada confirmó que el deceso se debió a un "traumatismo contundente".

En una rueda de prensa, la policía confirmó la detención de tres adolescentes como presuntos autores del crimen y que ahora están acusados de homicidio en primer grado y serán juzgados como adultos: Cynthia Hernandez Nucamendi, de 14 años, Josué Fuentes Ponce, de 16, y Joel Escobar, de 17. Además, hay una cuarta persona no identificada que se cree que participó en el asesinato.

"Los tres sospechosos y la víctima estuvieron involucrados en otro crimen que sucedió el 17 de abril en Washington DC", explicó el comandante Brian Reilly de la policía del condado Prince George en una rueda de prensa, si bien no ofreció más detalles de ese delito.

Los tres sospechosos detenidos y un cuarto cuya identidad no se ha revelado "acordaron y coordinaron matar a la víctima por temor a que fuera a la policía a denunciar el crimen que habían cometido en Washington", aseguró Reilly.

La asaltaron con un machete y un bate de béisbol

Según la investigación policial, un día después de ese primer delito, el 18 de abril, esas cuatro personas llevaron a la joven a un área boscosa y la asaltaron con un machete y un bate de béisbol y la mataron.

La policía cree que al menos dos de los detenidos, Fuentes Ponce y Escobar, están vinculados a la pandilla de la MS-13, concretamente a una clica que se denomina 'Sailors' que opera en ese área de Maryland. "Fue un ataque muy brutal. No es una banda contra otra, sino una banda volviéndose en contra de uno de sus aliados con violencia extrema", afirmó el comandante Reilly.


El crimen de Funes Díaz se conoce dos meses después de que se hallara el cuerpo de otro joven salvadoreño, Jacson Chicas, de 16 años, en el estado vecino de Virginia. El adolescente que, según la policía pertenecía a la MS-13, murió tras recibir 100 puñaladas de cinco miembros de la misma pandilla.


En el caso de Ariana Funes Díaz, su madre asegura que su hija era una buena niña y que no pertenecía a la mara sino que se juntó con malas compañías.

"Mi hija no era pandillera pero no conocía la clase de amiga que tenía", afirma Ámbar Díaz al referirse a Cynthia Hernandez Nucamendi, la joven con la que se fue Ariana la última vez que la vio con vida.

Díaz dice que Ariana era su única hija y que daba todo por ella. Por eso, hace tres años, cuando supo que las pandillas habían comenzado a amenazar a su hija en El Salvador, le pidió a los familiares que estaban a su cargo que la enviaran a Estados Unidos con ella.

"Yo la mandé a traer porque en El Salvador me la amenazaron. Ella vino de 11 años a este país. Nomás tuve la dicha de tenerla tres años conmigo", lamenta la mujer al explicar que cuando ella se fue de su país la niña solo tenía dos años.

Ariana soñaba con regresar a El Salvador y convertirse en abogada de inmigración para ayudar a otras personas que, como ella, necesitaban asistencia legal. "Como hay muchas deportaciones ahorita y muchos padres sin hijos, ella quería ayudar", afirma.

En fotos: El rostro femenino (pero igual de violento) de la pandilla Mara Salvatrucha

Loading
Cargando galería


Publicidad