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La madre latina asesinada en Iowa junto a sus dos hijos se "sentía acosada" por el presunto asesino

Rossibeth Flores Rodríguez y sus dos hijos de 11 y 5 años fueron asesinados el martes y la policía detuvo como presunto autor del triple crimen a un guatemalteco con el que vivían. Según el relato de la familia de las víctimas, el hombre era la única persona que conocían cuando llegaron a Iowa hace cinco meses y les ofreció el sótano de su vivienda para instalarse, pero en las últimas semanas la madre comenzó a sentirse acosada por él.
19 Jul 2019 – 3:48 PM EDT

Llevaban pocos meses en Estados Unidos. Según le contó la familia de las víctimas a la prensa local, habían llegado atraídos por el rumor de que la madre podría pedir asilo al venir con sus hijos y ofrecerles un mejor futuro. Pero la familia acabó encontrando la muerte este martes cuando, según la policía, un hombre con el que vivían disparó contra la mujer y los niños.

Ahora, la familia de Rossibeth Flores Rodríguez, de 29 años, y sus dos hijos, Grecia Daniela Alvarado Flores, de 11, y Ever José Mejía Flores, de 5, están a la espera de poder repatriar a Honduras los cadáveres de las víctimas de un crimen que ha conmocionado a la ciudad de Des Moines, en Iowa.

"Estamos trabajando en la repatriación de los cuerpos a través del consulado y de contactos comunitarios que trabajan con los familiares" de las víctimas, le confirmó a Univision Noticias Sonia Parras de la oficina de abogados que está asistiendo a la familia con el trámite.

Según el relato de la madre y abuela de la víctimas, Flores Rodríguez había emigrado a EEUU en febrero y vivía en Des Moines (Iowa) en el sótano de la casa de Marvin Oswaldo Esquivel López, el guatemalteco de 31 años que supuestamente acabó con la vida de la madre y los niños en la noche del martes.

La madre decía sentirse acosada por el supuesto asesino

El propio Esquivel López, al que las víctimas conocían de Honduras, fue quien llamó al 911 para advertir de la presencia de los cadáveres en el condominio donde residían y posteriormente fue acusado del triple asesinato.

La madre de Flores Rodríguez, Bety Rodríguez, le aseguró al diario local La Prensa que su hija le había dicho por teléfono que de un tiempo a esta parte se sentía acosada por el hombre y que quería cambiarse de casa.

"Desde hace un mes el guatemalteco comenzó a acosarla y pedirle que tuvieran una relación sentimental pero Rossibeth se negó", afirmó la madre de la joven a La Prensa.

Según el relato de la mujer a ese diario, ellos conocían a Esquivel López desde hace años cuando llegó a El Paraíso a trabajar como guardaespaldas y se fue a vivir a la casa de su familia con la que entonces era su mujer, una situación que se extendió por más de dos años. Para ellos, era una "persona de confianza".

Por eso, cuando su hija decidió migrar a Estados Unidos con sus nietos, contactaron al guatemalteco porque sabían que ahora residía en este país. Le pidieron ayuda con el pago del dinero para el coyote, algo que el hombre aceptó y además les ofreció irse a vivir con él, su esposa y sus dos hijos. Ellos aceptaron y, tras solicitar asilo en la frontera, Flores Rodríguez llegó a Iowa donde comenzó a trabajar en una pequeña empresa de construcción de techos que era propiedad de Esquivel López.

Daniela, una niña "excepcional"

La nueva vida estadounidense parecía sonreírle a la madre que rápidamente inscribió a su hija mayor en la escuela pública elemental Moulton. Uno de los profesores de quinto grado de Daniela, Brad Van Genderen, recuerda a la niña como "muy extrovertida" y alguien que hacía amigos rápido. Y aunque al principio le resultó dificil porque no hablaba inglés, un par de estudiantes bilingües ayudaron a su integración.

“Hay tres cosas que la hacían realmente excepcional: su sentido del humor, el amor que desprendía por todo el mundo y su fortaleza personal”, afirma Van Genderen en un email a Univision Noticias. “Pese a su dulzura, era asertiva y fuerte", dice el profesor al recordar que la niña de 11 años no dudaba en defenderse a sí misma o a sus compañeros cuando sentía que había alguna injusticia.

Además, según el profesor, la niña aceptaba a todo el mundo e incluso le estaba enseñando español a una compañera que hablaba swahili y disfrutaba escribiendo libros en español con una aplicación llamada 'Writereader', unos textos que después el maestro imprimía para que ella regalara. “Recuerdo uno que hizo para clase sobre su familia. Regaló uno a su mamá y otro a una mujer de la escuela que habla español”.

Para el próximo curso, Daniela debía pasar a la escuela secundaria mientras que Ever José, el hermano pequeño, empezaría en la primaria Moulton.

Pero la vida que parecía encaminada en Iowa empezó a descarrillarse cuando el guatemalteco comenzó a acosar a Flores Rodríguez, según le contó ella misma a su madre. Ella se negó a tener una relación sentimental con él y éste la despidió de su empresa y la hostigó ante amigos.

Vigilia por las víctimas

Al dar detalles del crimen a la prensa, el sargento Paul Parizek, portavoz de la policía de Des Moines, confirmó que la madre y los hijos vivían la vivienda de Esquivel López, donde también residían la esposa y dos hijos del guatemalteco, aunque no estaban en la casa en el momento del crimen.

Tras conocerse el arresto del presunto autor del triple asesinato, se supo que Esquivel López había sido deportado de territorio estadounidense dos veces: en 2010 y 2011, según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).


El periodista Wil Melgar, director del medio digital Conexión Latina, de Iowa, le dijo a Univision Noticias que el hecho de que el autor del crimen fuera un inmigrante indocumentado, algo que ha sido ampliamente destacado por la prensa, vuelve a poner a los hispanos "en el ojo del huracán" en ese estado después del asesinato de Mollie Tibbets, una joven estudiante que fue asesinada el año pasado por un mexicano que estaba ilegalmente en EEUU.

Entonces, la noticia fue usada por algunos políticos para promover una agenda antiinmigrante. "La comunidad está con temor. Esto va a poner la situación más difícil", lamenta Melgar e insta a reflexionar sobre el caso de manera humana y tomando en cuenta el dolor de la familia de las víctimas.


Precisamente para honrar a la madre y los niños fallecidos, esta noche a las 7:00 se celebrará una vigilia fuera de la vivienda donde se produjo el crimen y la familia también será homenajeada el próximo miércoles en el colegio donde estudiaba Daniela.

Flores Rodríguez y sus hijos no tenían familia en Iowa. Desde El Paraíso, en el departamento hondureño de Copán, sus familiares están enviando toda la información a la policía que pueda ayudar a esclarecer el crimen, mientras esperan el cumplimiento de los trámites consulares para repatriar el cuerpo, algo que podría demorar semanas debido a que hay una investigación en curso.

La familia de las víctimas ha creado una cuenta de GoFundMe para costear la repatriación de los cuerpos.

Dolor e indignación por el asesinato de Mollie Tibbetts

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