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Muertes

“Decidieron que ese sería su final”: muerte de la familia que cayó a un acantilado es considerada como homicidio-suicidio

Un jurado determinó que fue intencional la muerte de una familia entera que paseaba en el norte de California. Las madres decidieron quitarse la vida dirigiendo su auto a un profundo acantilado y sedaron a sus seis hijos adoptivos para que no sufrieran al fallecer.
5 Abr 2019 – 3:47 PM EDT

Las autoridades tenían pocas dudas de que el incidente en el que perdieron la vida dos mujeres y sus seis hijos adoptivos al caer por un barranco en su camioneta se tratara de un hecho trágico. Esta semana, un jurado que revisó el caso lo catalogó como un suicidio cometido por la pareja, el cual incluyó el asesinato de los adolescentes que supuestamente eran maltratados por ellas.

El panel determinó que Jennifer y Sarah Hart decidieron quitarse la vida el 26 de marzo de 2018, pisando el acelerador para que su camioneta SUV se saliera de una autopista costera y cayera a unos 100 pies (30 metros) de profundidad en el área de Fort Bragg, en el norte de California.

En el vehículo también iban sus seis hijos adoptivos, de entre 12 y 19 años, a quienes sedaron para que no sufrieran al morir. El jurado concluyó tras deliberar por alrededor de una hora este jueves que ellos fueron víctimas de un crimen perpetrado por sus madres, ambas de 38 años. Tomando ese veredicto, el sheriff del condado de Mendocino cerró el caso.

A la fecha no ha sido recuperado el cuerpo de uno de los menores, Devonte Hart, de 15 años. El trágico final de este joven negro llamó la atención porque una vez fue fotografiado mientras abrazaba llorando a un policía blanco durante una protesta en el estado de Oregon en 2014.

Los cadáveres de los hermanos Markis, de 19 años; Jeremiah, de 14; y Abigail; de 14; fueron encontrados el mismo día cerca del auto. Semanas más tarde, el cuerpo de Ciera Hart, de 12, fue recuperado en el mar. Los restos de Hannah Hart, de 16 años, fueron identificados a través de un análisis de ADN.

“Ambas decidieron que este iba a ser su final”, dijo Jake Slates, un investigador de la Patrulla de Carreteras de California (CHP), en una conferencia de prensa. “(Pensaban) que si ellas no podían tener a sus hijos, nadie iba a tenerlos”, agregó el oficial refiriéndose a las averiguaciones sobre el maltrato a los adolescentes y la posible consecuencia de que el gobierno tomara custodia de ellos.


Este accidente ocurrió días después de que las autoridades del estado de Washington, donde vivía esta familia, abrieran una investigación por denuncias de negligencia. Un vecino de los Harts había presentado una queja diciendo que los niños estaban siendo privados de alimentos como castigo.

Los trabajadores sociales intentaron comunicarse con las Hart el 23 de marzo de ese año, tres días antes del fatal incidente, respondiendo a dicho reporte.

Siete años antes del incidente, Sarah Hart se había declarado culpable de un cargo de violencia familiar en el condado Douglas, en Minnesota, donde expresó a las autoridades que “su ira se había salido de control” cuando nalgueaba a su hija adoptiva de 6 años. Mientras que funcionarios de bienestar infantil en Oregon investigaron a la pareja en 2013, pero cerraron el caso sin tomar ninguna medida.

“La tragedia de los 6 niños nunca será olvidada”

Durante la revisión de este caso en la corte, se presentó evidencia de que Sarah Hart había buscado información sobre muerte por ahogamiento en la Internet y de que Jennifer deliberadamente pisó el acelerador del vehículo para que cayera al precipicio.

Sarah leyó artículos sobre suicidios, ahogamientos y métodos de envenenamiento durante todo su viaje de dos días hacia California. También indagó sobre si perder la vida ahogado sería doloroso. Las autoridades recuperaron estas búsquedas de su teléfono celular, que ella borró.

Mientras que Jennifer, quien rara vez bebía, tenía un nivel de alcohol en la sangre por encima del límite legal y pudo haber tomado “para tener más valor” y dirigir el coche hacia el vacío, según la Policía.

Por su parte, Sarah ingirió 42 dosis de un sedante genérico y los niños consumieron grandes cantidades de un fármaco no identificado para hacerlos dormir, de acuerdo con las autopsias.

Tras analizar las evidencias, la CHP determinó -por su parte- que las mujeres dirigieron el vehículo a la orilla no pavimentada de la autopista Pacific Coas Highway (PCH) y desde ahí aceleraron para caer al barranco. Los detectives no encontraron marcas de llantas en el camino, ni otras señales de que la conductora intentó frenar. Ninguno de los hijos llevaba cinturón de seguridad.

La investigación de este caso, que concluyó este miércoles, se realizó durante 346 días y generó “miles” de folios, indicó el Sheriff del condado de Mendocino.

“Esperamos que la familia Hart descanse en paz”, expresó el sheriff Thomas D. Allman, quien señaló que ha pedido que este incidente sea catalogado como abuso infantil. “La tragedia de los seis niños asesinados nunca será olvidada”, comentó.

Las autoridades lograron establecer la ruta de 440 millas que esta familia siguió a bordo de su camioneta desde la mañana del sábado 24 de marzo de 2018, cuando partieron de Newport, Oregon, hasta la noche del domingo 25, cuando llegaron a Fort Bragg, California.

En esa ciudad costera ubicada a unas 170 millas al norte de San Francisco la familia pasó la noche previa a la tragedia y fue donde los detectives lograron ubicar por última vez a Jennifer Hart, quien conducía el vehículo, por medio de las cámaras de una tienda que la grabaron comprando snacks y plátanos.

Solo ellas sabían que ese paseo familiar concluiría en el fondo de un acantilado.

La trágica ruta que llevó a ocho miembros de una familia al acantilado de la muerte

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