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CityLab Vida Urbana

Cómo Long Beach está logrando disminuir la indigencia

Mientras la mayoría de las ciudades en California han visto fuertes aumentos en la población desamparada, este municipio vio una baja de un 21% en los últimos dos años.
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28 Jun 2017 – 6:39 PM EDT

En Long Beach, solo un 2% de las unidades de vivienda están disponibles para ser rentadas. Como en el resto de California y el país, esta ciudad vive una crisis del mercado de vivienda. “En un punto hace seis meses había 600 personas con ‘vouchers’ por ahí, sin poder rentar porque simplemente no habían viviendas”, dice Teresa Chandler, administradora de Servicios Humanos para la Ciudad de Long Beach. Sin embargo, a pesar de este complejo escenario, en el adyacente tema del desamparo, este municipio saca cuentas alegres.

Mientras en el condado de Los Ángeles como un todo los desamparados aumentaron en un 23% entre 2015 y 2016, la Ciudad de Long Beach vio un descenso de un 21% en los últimos dos años, de acuerdo a su propio conteo bianual. En una reciente entrevista de CityLab Latino, el alcalde de Long Beach destacó este logro como el orgullo de la ciudad.

“Hemos trabajado fuertemente para construir casas y departamentos más pequeños, para construir para los desamparados y los veteranos y hemos designado muchos recursos para este tema”, dijo a CityLab el alcalde Robert García. “Tenemos las mejores leyes para indigencia en toda California y esto nos ha ayudado a disminuir nuestras cifras, mientras otros aumentan”.

Long Beach ha pasado de tener 1,354 unidades para desamparados en 2015 a 2,144 en este año, de acuerdo a la radio local KPCC. Además, han hecho esfuerzos especiales para crear vivienda de acceso rápido para quienes pierden la suya y unidades para los veteranos de guerra. Pero algunos expertos destacan otro ingrediente para su éxito: su capacidad de coordinación.

“Una de las cosas fundamentales es conectar a gente y a todos los grupos que están trabajando en este tema”, dice Steve Be Cotte, presidente de la organización Long Beach Area Coalition for the Homelessness, la que agrupa a distintas entidades relacionadas con el tema. “Muchas veces en los servicios para desamparados la gente tiene reuniones y reuniones y poco se logra. Acá no hay solo palabras y reuniones, se resuelven problemas, desde aumentar la disponibilidad de vivienda a coordinar mejor los servicios. Y están pasando muchísimas cosas”.

Las organizaciones -tanto las que reciben fondos de la alcaldía como otras- mantienen constante comunicación con el municipio, en temas que van desde la estrategia a tipos específicos de asistencia. “Tenemos un directorio de 16 personas constituido por distintas entidades incluyendo organizaciones religiosas, negocios, organizaciones sin fin de lucro, personas que han sido desamparadas y las escuelas”, explica Teresa Chandler. “Ellos nos ayudan a tomar decisiones sobre políticas y procedimientos”. Además, hay un grupo que se coordina con el Concejo Municipal.

La gente trabajando en terreno también sigue este espíritu y están en conversación diaria. Esto incluye un el equipo de ‘calidad de vida’ del Departamento de Policía, los bomberos y los encargados de los parques, entre otros. Todo ellos saben que tienen una base común: el Centro de Multiservicios.

“Este lugar funciona como sistema coordinado de entrada”, dice Chandler. “ Tener un sistema así es requerido por el Departamento de Vivienda federal (HUD), pero no todos tienen un edificio donde todos están ubicados en el mismo lugar. Todo sucede ahí y así es más fácil coordinar”.

Además de oficinas, el Centro ofrece servicios básicos, administración de los casos y una clínica. Además, hay duchas, un lugar donde los beneficiarios pueden recibir su correspondencia y participar en capacitaciones. También hay un auto que los lleva a donde pueden recibir comida, entre otros beneficios. Ahí son orientados para saber qué organización los puede ayudar de mejor forma.

Incluso la estructura de las agencias locales promueve la coordinación. “En Long Beach, la Autoridad de Vivienda está bajo el Departamento de Salud, lo que promueve más coordinación y preparación para entrega de cupones de vivienda de Sección 8”, dice Chandler. “Hemos dedicado especiales esfuerzos en la gente que está luchando contra el desamparo y eso lo coordinamos a través de nuestro sistema de entrada”.

Con una población de alrededor de 470,000 personas, Long Beach tiene recursos, pero su esfuerzo es menor que el que puede lograr la Autoridad de Servicios para Desamparados del Condado de Los Ángeles (LAHSA). “ Long Beach puede que sea suficientemente grande y suficientemente pequeña para que todo esto sea posible”, añade Steve Be Cotte.

Además, esta es una de las pocas ciudades que ha logrado la certificación de Financiamiento Unificado que entrega HUD, lo que sucedió hace cinco años. “Esto significa que tenemos control local sobre nuestros fondos y podemos moverlos de acuerdo a lo que necesitemos”, dice Teresa Chandler.

A pesar de esto, Long Beach no puede descansar en sus laureles. Los desamparados se mueven y factores externos -como la crisis de los opioides o un gobierno que disminuya fondos para beneficios- puede hacer las cosas más difíciles en el futuro. Al menos tendrán el beneficio de la Medida H, la propuesta que aprobaron los votantes del condado para añadir 355 millones de dólares para luchar contra el desamparo.

Pase lo que pase, en todo caso, el espíritu de coordinación seguirá. “Tenemos distintos departamentos, pero no trabajamos separados”, concluye Chandler. “Estamos sincronizados”.


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