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CityLab Transporte

La tecnología que podría haber evitado el accidente ferroviario en Hoboken

Un tercio de los choques de trenes en Estados Unidos son causados por errores humanos, aunque existen sistemas para hacer a los ferrocarriles de pasajeros mucho más seguros. ¿Por qué estos no se utilizan en el New Jersey Transit?
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29 Sep 2016 – 6:00 PM EDT

Al menos una persona falleció y 108 están lesionadas luego del accidente del tren de pasajeros dentro del terminal de Hoboken, el que sucedió el jueves en la mañana. El tren del New Jersey Transit se estrelló contra el edificio a alrededor de las 8:45 AM, arrazando con un bloque de cemento y llegando hasta el depósito de trenes. De acuerdo a un empleado del transporte público que fue testigo, el tren se detuvo a muy poca distancia del área de espera de la estación. El primer vagón quedó dañado, así como la estación: videos del incidente muestran cables colgando del techo, agua cayendo y fierros sueltos colapsando.

La causa del choque no se conoce hasta el momento y la National Transportation Safety Board (NTSB) ha comenzado una investigación al respecto. En una conferencia de prensa esta tarde las autoridades enfatizaron en que no hay razones todavía para considerar el hecho algo más que un accidente.

Sin embargo, los detalles de este incidente ya suenan familiares: el año pasado un tren de Amtrak se descarriló en Filadelfia mientras avanzaba al doble del límite de su velocidad. Ocho personas murieron y 200 quedaron lesionadas. Un año después se determinó que la causa fue un ingeniero que se distrajo por el tráfico en la radio. En 2013 otro ingeniero se quedó dormido mientras controlaba un tren camino a Manhattan, el cual chocó en El Bronx, matando a cuatro personas y lesionando a 61. En 2008, un tren de Metrolink, en Chatsworth, California, chocó de frente con un tren de carga de Union Pacific, luego de que el ingeniero del primero se pasara una luz roja, por estar distraído mirando mensajes de texto. 25 personas murieron.

De acuerdo al NTSB, cada uno de estos incidentes se podrían haber evitado si se hubiera utilizado una tecnología llamada Control Positivo de Trenes. Estos sistemas se usan en muchas redes ferroviarias de Europa (aunque no en todos lados, como lo probaron accidentes recientes en España y Suiza). El llamado PTC, por sus siglas en inglés, reúne información de la ubicación de los trenes, límites de velocidad y configuraciones de las vías férreas y las comparte entre distintos proveedores de ferrocarriles, para así prevenir potenciales conflictos. Si un ingeniero no alcanza a reaccionar cuando existe un problema, el PTC incluso puede frenar el tren de forma remota.

Actualmente los errores humanos son la causa de más de un tercio de los accidentes ferroviarios en Estados Unidos. Pero el PTC tiene la capacidad de evitar la mayoría de esos incidentes. El NTSB ha estimado que se este sistema podría haber prevenido 145 accidentes desde 1969, salvando 288 vidas y protegiendo a casi 6,600 personas de lesiones.

Entonces, ¿dónde estaba el sistema PTC la mañana del jueves en Hoboken? No es un tema del que los políticos no hayan hablado o pensando antes. El choque de 2008 en Chatsworth generó una ley en el Congreso que obligaba a los proveedores de trenes a que el PTC estuviera implementado a fines de 2015. Aunque algunos sistemas ferroviarios actuaron rápidamente (a pesar de los cortes presupuestarios, Amtrak fue un líder en este sentido), la mayoría no cumplieron con esta fecha límite.

Como reportó mi colega Kriston Capps el año pasado, esto sucedió así en parte por desafíos logísticos y técnicos, pero principalmente porque la ley generó una obligación sin fondos: virtualmente no hubo apoyos federales y, en el medio de una recesión, muchas compañías ya estaban con problemas para realizar mantenimientos cruciales. Esto atrasó constantemente la implementación del PTC y, a principios de este año, la fecha límite se movió a 2018.

Algunas redes ferroviarias han comenzado a equipar de manera lenta pero segura a sus torres, locomotoras y vías ferroviarias con transmisores y GPS. Pero más mejoras en cuanto a seguridad aún están a la espera. La Administración Federal de Ferrovías tiene una tabla interactiva mostrando la situación de los PTC en todas las vías de Estados Unidos, la que está actualizada a agosto de 2016. De acuerdo a esta, el New Jersey Transit, sistema que experimentó este choque, no ha hecho progresos en adoptar la tecnología. A su vez, ninguno de sus empleados han recibido entrenamiento al respecto.


La implementación en el New Jesery Transit sería prácticamente nula, de acuerdo a la Administración Federal de Ferrovías.

Un reciente reporte de la situación de la compañía dice que “han tenido a un contratista abordo por varios años” y que ha realizado “pruebas parciales a lo largo del año pasado” en dos vehículos de prototipo.

¿Podría haberse evitado el incidente de la mañana con el PTC? Todavía es muy temprano para decirlo. Pero está claro que más allá de los desafíos logísticos, técnicos y administrativos, las vías férreas necesitan apoyo financiero para instalar estás fundamentales tecnologías que podrían salvar vidas. Dependiendo en las causas que el NTSB encuentre en el choque de Hoboken, quizás el Congreso podría generar apoyos en ese sentido.


Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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