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CityLab Transporte

La singular manera en que una pegatina puede salvar vidas en la carretera

Países como Japón, Australia y España la utilizan. En Estados Unidos, solo Nueva Jersey exige esta práctica.
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25 Jul 2016 – 10:49 AM EDT

Más allá del atractivo colorido que le imprimen a los autos en Japón, las pegatinas amarillas y verdes que se ven en sus parachoques no tienen una función decorativa. Según la ley vigente en esta nación, los nuevos conductores deben colocar tales stickers por todo un año después de obtenida su licencia.

Países como Australia, India e Irlanda establecen también el uso de un símbolo de identificación para aquellos que inician su experiencia ante el volante, por ejemplo, una estampa adhesiva con la letra L de learner (aprendiz). La idea es promover la seguridad, motivando al resto de los automovilistas a ceder un poco más de espacio en la vía a los autos etiquetados.


En Estados Unidos, en cambio, solo Nueva Jersey exige tales pegatinas. La ley de Kyleigh, adoptada en 2006 tras la muerte en un accidente de un joven de 16 años, obliga a los menores de 21 (y a quienes cursan su primer año de conducir en el estado), a llevar una calcomanía roja en las placas delantera y trasera del vehículo. Aquellos que no lo hagan pueden recibir una multa de 100 dólares.

Distinguir los autos de los principiantes de los demás, incluyendo a la policía, es una ley cuya estrategia de fondo, al tiempo que pone sobre aviso al resto de los conductores, obliga a los jóvenes a seguir las reglas vinculadas con sus nuevas licencias. En Nueva Jersey, estas impiden conducir entre 11 pm y 5 am y llevar más de un pasajero, a menos que esté presente un padre u otro adulto responsable.

Cuando la ley de Kyleigh se puso en práctica en 2010, causó gran revuelo. Los adolescentes se negaron a colocar las pegatinas, considerándolas "fuera de onda", y muchos padres se atemorizaron, pensando que con las etiquetas expondrían a sus hijos al constante asedio de los policías y que, además, los convertirían en blanco ideal para los delincuentes.

El abogado Gregg Trautmann, quien no pudo invalidar dicha ley tras un caso del Tribunal Supremo de New Jersey, dijo al diario Philadelphia Inquirer, "pienso que las muchachas se volverán objetivo de violadores y acosadores".

Pero, en este lapso, no han existido verdaderas pruebas de incidentes de hostigamiento. Por el contrario, un estudio de un grupo de investigadores del Hospital de Niños de Filadelfia sugiere que las calcomanías ayudan. El análisis, publicado el pasado año en el Revista Americana de Medicina Preventiva, reveló que, tras los dos primeros años de implementado, el uso de las etiquetas adhesivas había reducido los choques en un 9.5%, lo que representó casi 3,200 accidentes menos.

Ahora bien, la debilidad del estudio es que se desconoce el número real de conductores jóvenes que no cumplieron la ley. "Definitivamente, hay mucho más que necesitamos aprender", sostuvo Allison Curry, investigadora principal, una vez publicado el estudio. “En cambio, el resultado final es una disminución, entre los jóvenes, de la cantidad de accidentes”.

Sean cuales sean los riesgos que, teóricamente, el resto de los estados del país sopesen en el caso de aplicar regulaciones similares, está claro que deben tener en cuenta el beneficio potencial de salvar muchas vidas. En palabras de Curry: “Creo que otros estados deberían al menos considerar añadir pegatinas”.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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