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Estos cuatro ejercicios te pueden ayudar a prevenir imprevistos cuando andas en tu bicicleta

Te explicamos cuatro técnicas prácticas que pueden evitar serios accidentes.
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31 May 2017 – 1:40 PM EDT

Este es el segundo artículo de una serie sobre cómo hacer tu vida sobre ruedas más fácil y más segura. En el anterior hablamos de consejos sobre cómo conducir tu bicicleta en la calle y cómo evitar que te roben tu bici.

Normalmente, quienes andamos en bicicleta creemos que es algo donde ya aprendimos todo lo que podríamos haber aprendido. Pero, como en la vida, siempre se puede aprender más.

En este caso, prácticar ciertas técnicas puede ayudar a enfrentar imprevistos en nuestro camino diario. El instructor de ciclismo Doug Smith, quien trabaja en la Asociación de Ciclistas del Área de Washington, nos compartió estas cuatro maniobras.

1. La parada eápida

Inevitablemente, habrá momentos en que necesites parar de pronto. La primera maniobra enseñada en el curso es precisamente la 'parada rápida' (Quick Stop). La mayoría de nosotros, por intuición, sabe que si necesitamos parar de verdad, apretamos los dos frenos. Pero la Parada Rápida permite al ciclista mantener el control y el equilibrio sobre la bicicleta.

“Aprieta ambos frenos, pero sobre todo el delantero. La fuerza de agarre está en el freno izquierdo”, dice Smith. “Lo más importante es lograr que la rueda de atrás no se levante del pavimento”. Esa combinación debería frenar la bicicleta dentro de unos 6 pies.

Pero, ¿cómo evitamos la inercia y, por tanto, abalanzarnos sobre el manubrio? “En el mismo proceso (de frenado), saca tus glúteos del asiento… arriba y afuera, y luego hacia atrás y hacia abajo”, indica Smith. Este ejercicio funciona como contrapeso y ayuda a que la rueda trasera no se levante del suelo y así frenar de forma más segura. Aquí puedes ver un video explicativo en inglés:

“Tus piernas quedarían extendidas de manera que tus pies permanecen todavía en los pedales, pero ya has echado tu peso corporal hacia atrás y hacia abajo de modo que la parte posterior del asiento está libre”, agrega Smith. Cuando la maniobra se realiza correctamente, hallarás tu asiento en la boca de tu estómago, producto de haberte echado tanto hacia atrás sin quitar las manos del manubrio. “Es como hacer un Superman en el asiento de tu bici”, apunta.

En resumen...

Apriete ambos frenos para detenerse con rapidez, pero aún más el freno delantero.
Mantén la rueda trasera afincada al suelo, contrapesando la inercia moviéndote hacia atrás.
Separa tus glúteos del asiento, extiende tus piernas, y echa tu peso primero hacia atrás y luego hacia abajo.
Aquí puedes ver un video que muestra policías ensayando la Parada Rápida.

2. Eludir una roca

En medio de un tráfico congestionado, el confort que ofrece el carril para bicicletas podría ser demasiado tentador. Es ahí cuando el principio llamado ‘Eludir una roca’ se convierte en una maniobra de emergencia necesaria.

“Justo antes de chocar contra una roca (u otro obstáculo), gira el timón, casi 90 grados, a la izquierda, y luego, de un golpe, lo enderezas”, indica Smith. “Cuando la bici está en movimiento, la rueda delantera supera el objeto desde la izquierda, al tiempo que la trasera lo supera desde la derecha, de modo que la roca divide la bici en dos (entre las ruedas)”.

Aquí puedes ver un video explicativo en inglés:

Cuando se gire el timón, es preferible hacerlo a la izquierda y luego al medio mientras haya tráfico. “Si estás en Estados Unidos, entonces estás en el costado derecho de la calle”, añade Smith. “Si la bici empieza a inclinarse mucho, a voltearse, o golpea algo y caes, tu peso corporal ha de dirigirse a la derecha, donde no hay autos en movimiento”.

En resumen...

Gira el timón hacia el tráfico con rapidez para evitar un pequeño obstáculo.
Luego vuelve a poner recto el timón, cosa de que la rueda trasera sobrepase el objeto por la derecha.
Inclina tu cuerpo en sentido contrario al tráfico en caso de caída.

3. El zigzagueo preventivo

Este movimiento es similar al eslalon del esquí, serpenteando a la izquierda y la derecha para evitar colisiones con personas o baches. Para el ejercicio, se colocan marcadores para probar que los ciclistas no tienen que girar el timón para superar obstáculos mayores.

En cambio, la bici se mueve conforme el ciclista cambia su punto de equilibrio y mueve su peso corporal. Sea cual sea la forma en que la bici se columpie, mantén el pedal interior arriba mientras te inclinas para evitar que choque con la carretera. “Si estás haciendo una derecha muy cerrada, considera tener tu pedal interior (El derecho) en la cima del recorrido de tus pedales, como dando las 12 en punto, pensando en la manivela como la esfera del reloj”, refiere Smith.

Aquí puedes ver un video explicativo en inglés:

Este equilibrio aparentemente contradictorio permite a la bici inclinarse en un giro sin que un pedal se atore en la carretera.

En los ejercicios del estacionamiento, los ciclistas practican virajes amplios haciendo un conveniente eslalon. La técnica se convierte de hecho en una herramienta útil para recorrer las calles con múltiples baches o protuberancias a sortear, facilitando incluso que no se nos desinfle una llanta o se nos caiga la cadena.

En resumen...

Columpia tu bici de forma que evites baches, peatones, o todo lo que surja en la calle.
Mantén el pedal interior (según el sentido en que la bici hará el viraje) dando las 12 en punto para que no toque la calle.

4. El giro rápido

Hemos reservado la situación más aterradora para el final: ¿Qué hacer cuando se nos viene un auto de frente? He aquí el pesadillesco escenario que Smith me describió.

“Imagina una situación en que tú vas rumbo sur por la senda para ciclistas de la 15th Street”, empieza Smith. “Es un carril de doble sentido para bicicletas al costado de la calle y, en P Street, un coche quiere girar para dirigirse hacia el oeste, haciendo su giro a la izquierda justo enfrente de ti mientras tú vas recto”.

Tienes dos opciones: impactar el vehículo, o hacer un giro rápido en la misma dirección de este. La maniobra del Giro Rápido combina los tres ejercicios previos: La Parada Rápida, Eludir la Roca y el Zigzagueo Preventivo se complementan para ayudarte a evitar una colisión con un auto que se te aproxima.

“Lo que enseñamos a hacer es un giro de 90 grados en lugar de seguir adelante. Así que, en nuestra situación, harías un giro cerrado a la derecha, paralelo al auto. Naturalmente, querrás frenar e inclinar tu cuerpo hacia atrás (como lo hacías en el caso de la Parada Rápida). Luego, casi en el acto, giras tu timón a la izquierda (como se recomendaba para Eludir la Roca), pero en lugar de regresar al centro, completas el giro a la derecha y te inclinas totalmente hasta conseguir el giro (Zigzagueo Preventivo). Luego permaneces erguido tras dar el giro”, sentencia Smith.

“Para realizarlo correctamente, tienes que encargarte de tener tu bici inclinada”, aduce Smith. “Se está más cómodo inclinado, aunque a todo el mundo parece gustarle más estar en posición vertical”.

Sin embargo, una vez que las personas le agarran la vuelta a la maniobra, les gusta practicarla, como es el caso de los alumnos de Smith. “Es un ejercicio divertido”, añade. Además, “lo maravilloso de las bicicletas es que las llantas tienen tan buen agarre que uno puede inclinar la bici una y otra vez y la fricción te permite volver a la posición vertical”.

En resumen...

Incluso en un carril o senda protegidos, no pierdas de vista el tráfico exterior, cuyos vehículos pudieran girar en tu dirección en las intersecciones.
Cuando un auto cruza tu trayecto, gira junto con él para evitar una colisión frontal o lateral.
Combina los tres primeros Ejercicios de Evasión para ejecutar un cerrado giro que evite tanto como pueda el vehículo que se aproxima.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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