CityLab Transporte

Esta superautopista para ciclistas permite saltarse todos los semáforos

La infraestructura, existente en Holanda, está motivando a cada vez más usuarios a bajarse del automóvil.
Logo CityLab small
30 Jun 2017 – 11:51 AM EDT

Hay un lugar donde que una pista para bicicletas sea segura y funcione no es suficiente. Donde los usuarios, además, piden que no hayan semáforos en el camino que detengan su flujo. Ese lugar no es otro que Holanda, donde tales ‘insuficiencias’ no solo son advertidas, sino que encuentran respuesta y apoyo por parte del gobierno. Es por eso que, en el país europeo, no asombran proyectos como RijnWaalpad, una autopista creada para bicicletas que, con de once millas de extensión (17 kilómetros), conecta las surorientales ciudades de Arnhem y Nijmegen sin siquiera una parada.

Siendo una entre varias rutas parecidas en la región, RijnWaalpad es también llamada la ‘ vía de pedaleo rápido’, comparándosele con el más ‘lento’ trayecto por carretera que complementa. Pero, como sostiene un simpatizante del ciclismo en el más reciente video de STREETFILMS, es la psicología del ciclista cotidiano la que ha sido en realidad rediseñada. Mira el video (en inglés) a continuación:


“La esencia detrás de estas iniciativas no es la velocidad que alcances, sino lo rectas y cómodas que son las vías, además de la conveniencia de sentirse en una ruta propia”, indica Sjors Van Duren, el director de proyecto de Velo-City 2017, cumbre de planificación ciclística que tuvo lugar recientemente en Arnhem y Nijmegen. “Cuando la gente se siente bien, el tiempo pasa más rápido”.

La autopista se extiende principalmente por sobre el bucólico campo holandés, en paralelo pero (casi siempre) separada de carreteras y líneas férreas. Otras veces se desliza entre túneles iluminados con dispositivos LED que responden a los teléfonos de los ciclistas que pasan. Los viajeros más frecuentes pueden descubrir un mayor número de opciones de iluminación. La autopista está flanqueada por árboles, embellecida por flores y muy bien señalizada, lo que está atrayendo no pocos viajeros en dos ruedas. “Lentamente, pero con estabilidad, vemos personas reconsiderando sus opciones de transporte y migrando, incluso en viajes regionales, del auto a la bici”, asegura Van Duren.

Las ciudades estadounidenses solían contar con tal infraestructura especializada en bicicletas. Pero en este continente, y en este siglo, es difícil de concebir la perturbadora naturaleza de los semáforos intermediando el debate. Incluso los enclaves más entusiastas de las bicis están aún empantanados buscando una solución al problema del estacionamiento.

Para los más interesados en transporte urbano, Eckerson ha reunido algunos cortos adicionales de su viaje por Holanda, incluyendo uno dedicado a los tranvías que corren sobre pasto, deliciosamente presentados sin comentario alguno.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.


Las diez ciudades latinoamericanas que más usan bicicletas

Loading
Cargando galería
Publicidad