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Cómo Seattle está triunfando en la guerra para que más gente use el transporte público

A pesar de un crecimiento masivo en empleos, sólo un 25% de los trabajadores viajaron en auto al trabajo en 2017.
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8 Mar 2018 – 5:14 PM EST

Seattle está entre las ciudades de más rápido crecimiento en EEUU, principalmente gracias al hecho de que Amazon haya agregado 35,000 puestos de trabajo desde 2010. Pero, a pesar de todos los beneficios económicos que acompañan al crecimiento, éste también ha creado toda una variedad de dolores de cabeza cívicos, y uno de los principales ha sido el tráfico.

Pero, gracias en parte a esfuerzos considerables de parte de los empleadores más grandes de la región, el porcentaje de trabajadores conduciendo solos al centro de Seattle está experimentando un declive dramático.

Sólo un 25% de los trabajadores viajando al centro de la ciudad manejaron un auto, según los resultados de la última encuesta anual de viajes entre hogar y trabajo, la cual fue realizada por el Departamento de Transporte de Seattle y Commute Seattle, una organización sin fines de lucro. Desde que se comenzó a monitorear el tema en 2010, nunca se había registrado un porcentaje tan bajo.

La cantidad de autos también está bajando, según indican respuestas de las 1,784 personas encuestadas que trabajan en el centro de la ciudad. Aunque Seattle ha ganado aproximadamente 60,000 empleos desde 2010, hay aproximadamente 4,500 vehículos menos con un solo pasajero en sus calles.

Este gráfico de la autoridad de transporte de Seattle muestra la distribución de cómo se mueven sus residentes en la ciudad. En verde, los que usan el transporte público; en azul, el automóvil; en rojo el vehículo compartido o servicios como Uber y Lyft; en púrpura oscuro los peatones; y en rosado los ciclistas.


En cantidades abrumadoras, los nuevos trabajadores están optando por usar el transporte público. El porcentaje de viajeros diarios al trabajo con rumbo al centro de la ciudad que toman trenes o autobuses se ha disparado de un 42% a un 48% entre 2010 y 2017, con unos 127,000 viajes en dichos modos de transporte durante la hora pico común. Los viajes en autobús (tal como podría dar fe cualquier persona que haya esperado en una parada atestada de King County Metro en una mañana de día entre semana) constituyen la vasta mayoría de tales viajes.


Caminar, montar bicicleta y viajes compartidos en auto también se emplearon en miles de viajes al día, según indica la encuesta. Cabe notar que los servicios de pedir transporte por app como Uber y Lyft no fueron identificados explícitamente como opciones en la encuesta, la cual proviene de un documento estatal que no ha cambiado mucho desde 1991. Es posible que los encuestados hayan registrado viajes con tales servicios como 'conducir solo', 'otro' o ' rideshare' (viajes compartidos en autos), pero no hay manera de determinar esto. Eso podría ser una salvedad potencialmente significativa cuando se toma en cuenta que las encuestas sobre el transporte en otras ciudades estadounidenses —entre ellas Seattle— encuentran que los servicios de pedir transporte por apps parecen acaparar pasajeros que en caso contrario tomarían transporte público.. Sin embargo, Jonathan Hopkins, director ejecutivo de Commute Seattle, dijo que la escala de impacto de dichos servicios parece ser bastante pequeña en el centro de Seattle, específicamente.


Seattle ha estado librando una guerra contra los viajes al trabajo en auto mediante múltiples líneas de ataque. “Tenemos que hacerlo para que la ciudad pueda crecer”, dijo Hopkins. Tal como Andrew Small de CityLab reportó recientemente, la región ha invertido consistentemente en expandir el servicio de transporte, agregando nuevas estaciones para trenes ligeros, una red renovada de autobuses y un distrito de beneficio para el transporte —el cual fue aprobado por los votantes— que ha construído paradas ubicadas estratégicamente a diez minutos caminando para la mayoría de los residentes. Sound Transit 3 —una iniciativa legislativa de 54 millones de dólares que fue aprobada en 2016— promete extender los trenes ligeros aún más.

En la actualidad, el transporte público de Seattle es una víctima de su propio éxito: las esperas en las paradas de autobuses pueden prolongarse a medida que autobuses atestados van pasando, uno detrás del otro. De hecho, un pasajero recientemente comparó montar a la línea C con vivir en el mundo de El señor de las moscas. Pero muy pocas otras ciudades están enfrentando sus problemas con el transporte público con el fuerte gasto público que está empleando Seattle.

Uno de los aspectos interesantes es cómo se ha trabajado con las empresas y sus trabajadores. El Departamento de Transporte de Seattle y Commute Seattle colaboran con 270 compañías a lo largo de la región —entre ellas Microsoft, Expedia y Amazon— para promover tanto programas para incentivar a los que viajan diariamente al trabajo como las reubicaciones estratégicas. Pero no están haciendo esto por bondad: en el estado de Washington, desde 1991 se les obligado a las grandes empresas a reducir los viajes solitarios diarios al trabajo.


Por ejemplo, la Fundación Gates ha progresado de un índice de 88% de las personas conduciendo solas al trabajo a un 34%. Esta institución lo logró al repartir un conjunto de beneficios para incentivar el uso del transporte público, entre ellos tarjetas gratis para el monoriel y horas mensuales gratis en ZipCar, un servicio para compartir autos. La Fundación también desincentiva al estacionamiento: el aparcamiento de la empresa cobra una tarifa diaria en lugar de una tarifa mensual. Weyhauser —un fondo de inversión de bienes raíces y una empresa maderera— redujo sus índices de empleados que conducen solos al trabajo de un 82% a un 9% mayormente al trasladar su sede desde los suburbios al centro de la ciudad, según explica Hopkins. También ha ayudado la construcción de nueva vivienda en el centro de la ciudad.

Amazon también ha avanzado en la reducción de su impacto en el tráfico, mayormente al tener su sede en el centro de la ciudad. Ofrece pases subvencionados para el transporte público y —al igual que Microsoft— administra una opción privada de servicio de enlace que transporta a los trabajadores desde sus casas suburbanas a la sede en el centro de la ciudad. Ambas compañías (junto con Expedia, Costco y Vulcan) también donaron cientos de miles de dólares a la campaña Sound Transit 3. Además, se podría argumentar que la expansión de Amazon a una segunda área metropolitana con sus planes para HQ2 podría ser el regalo más grande en cuanto al tráfico que la compañía pudiera entregar.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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