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Así Brooklyn podría sobrevivir el cierre de la línea L del metro

¿Un teleférico de alta velocidad? ¿Un bus expreso? ¿Arriendos de motocicletas? Estas son algunas propuestas para enfrentar el cierre por 18 meses del metro que conecta Manhattan con barrios como Williamsburg y Bushwick.
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1 Sep 2016 – 11:19 AM EDT

Cuando la Autoridad Metropolitana de Transportes (MTA) de Nueva York anunció los planes para cerrar el tren L entre las estaciones Bedford y 14th Street por 18 meses en 2019, los residentes de Brooklyn entraron en pánico. Las necesarias reparaciones serán un dolor de cabeza especialmente para quienes viven y trabajan en Williamsburg. La estación de Bedford es el puerto de entrada para este vecindario desde la isla de Manhattan. Sin el tren L, los residentes han dicho, la industria de servicios temblará y quienes han llegado al barrio escaparán hacia otras zonas de mejor acceso, dejando sólo a unos pocos transitando en las calles vacías. “2019 es el año en que Williamsburg morirá”, llegó a decir el New York Post.

Las predicciones de un apocalipsis pueden ser una exageración, pero en el camino a este cierre ha quedado claro lo mucho que depende el éxito de barrios como Williamsburg –cuya reputación cultural se ha transformado en un sinónimo de elegancia global– en una sola línea de metro. Un nuevo análisis del Centro Rudin de Transportes, de la Universidad de Nueva York, detalla este problema y también entrega pasos para que la MTA y las autoridades de la ciudad disminuyan el potencial daño de esta medida.


Usuarios anuales de la línea L por vecindario (Centro Rudin de Transportes, NYU)


El triunfo de los gentrificadores


En los años recientes, el uso de la línea L ha sobrepasado el pico que experimentó en la década de 1940, llegando a 133 millones de viajeros anuales en 2014. “Las estaciones a través de la línea L en Brooklyn han experimentado un crecimiento mucho mayor que las existentes en Manhattan, el que ha sido de casi un 20% en los últimos cinco años”, dice el reporte. La construcción y el desarrollo inmobiliario en torno a la L ha sido furioso y constante a través de los últimos quince años, y su razón ha estado dada en gran parte por el acceso al metro y su conexión con Manhattan.

Artistas, estudiantes y nuevos profesionales han llegado a Williamsburg, Bushwick y otros vecindarios adyacentes a la línea, construyendo las marcas de estos vecindarios como focos de movilidad. En el norte de Williamsburg y en Greenpoint más de la mitad de la población tiene títulos universitarios.

¿Cómo llegarán los barman a su trabajo?

Más de 55,000 residentes de Brooklyn necesitan la línea L para llegar a sus trabajos en Manhattan y El Bronx. Debido a la conexión que entrega la L, quienes viven al norte de Brooklyn tienen tiempos de viaje más cortos que la mayoría de la población en Nueva York. Aproximadamente más de 10,000 personas hacen el viaje inverso también, la mayoría de ellos empleados de la vasta industria de servicios de Brooklyn.

Cuando el metro deje de funcionar, ambas partes lo van a sentir, así como los cerca de 900 restaurantes y muchísimos bares que rodean la línea L en el condado. No hay ninguna parte en todo Brooklyn donde se concentran más restaurantes que entorno a la parada de Bedford Avenue. Williamsburg y Bushwick tienen más licencias de alcohol por milla cuadrada que cualquier vecindario de Nueva York fuera de Manhattan.

Quienes viven sobre la línea L tienden a disfrutar de viajes más rápidos que el promedio de los neoyorquinos. (Centro Rudin de Transportes, NYU).


Quizás un teleférico ayude

Todo esto significa algo que ya probablemente ya intuye: mucha gente con influencia política, económica y cultural va a ver sus vidas alteradas. Lo mismo sentirán negocios, dueños de negocios y empleados de servicios que trabajan en el área y fuera de ella. De acuerdo a los autores del reporte, la MTA y las autoridades de la ciudad necesitan preparar un mejor plan para enfrentar esta realidad.

Los expertos de NYU proponen algunos pasos obvios, como fortalecer el servicio de metro en otras líneas, aumentar la frecuencia de los botes que cruzan el río y añadir un bus expreso que cruce el puente de Williamsburg en las horas pico. Aumentar las opciones para compartir automóviles y crear alianzas con empresas como Uber y Lyft también debería considerarse.

Pero, los autores del reporte dicen, esta también es una oportunidad para pensar en mejoras creativas, como un sistema para compartir scooters modelado como el de San Francisco o incluso un teleférico de alta velocidad. Para esta idea, de hecho, hay un plan detallado, como reportó CityLab en 2014. El llamado East River Skyway podría transportar 5,000 personas por hora en ambas direcciones, entre Williamsburg y el Lower East Side, dicen sus promotores. Esto sería una ayuda, aunque la cantidad de usuarios diaria de la L es de 300,000, de acuerdo al medio AMNY. Este tipo de opciones podrían ser especialmente interesantes para un barrio que, a su vez, está lleno de jóvenes entusiastas de la tecnología y otros amantes de la maquinaria anacrónica.


Una propuesta que incluye un teleférico y buses rápidos. (Centro Rudin de Transportes, NYU).


Aunque el reporte enfatiza en los efectos de este cierre en los barrios con mejores economías, las comunidades más allá a lo largo de la L también sentirán este problema. Incluso, podrían llevarse lo peor de esto: hay un gran riesgo en que el peso político de Williamsburg y Bushwick dejé en un segundo plano las necesidades de vecindarios de bajos recursos, como East New York o Brownsville. La cantidad de usuarios de la L también ha crecido mucho en esas áreas.

Esta es una consideración esencial que los políticos y autoridades de transporte deben tener a la hora de fortalecer las alternativas para todos quienes viven en Brooklyn. De todas maneras, es interesante especular en cómo afectará esto a la trayectoria de la gentrificación en Nueva York. Así como la L pavimentó el camino a crecimiento de Williamsburg, su cierre podría redirigir estas fuerzas y otros vecindarios de Brooklyn, cercanos a líneas de metro funcionando, podrían recibir parte de este proceso, para bien o para mal. Ojo South Williamsburg y Bed-Stuy: sus rentas podrían aumentar.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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