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Los triunfos que sí lograron las ciudades en esta elección

Los centros urbanos no obtuvieron al presidente por el que votaron, pero sí lograron aprobar distintas medidas de importancia mediante las propuestas electorales.
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11 Nov 2016 – 12:13 PM EST

Estados Unidos es un país complicado, como esta última votación nos lo recordó. A nivel estatal y a nivel de ciudad—en los estados republicanos, demócratas e indecisos— los votantes en las elecciones de 2016 utilizaron las palancas de la democracia directa para adoptar leyes más rigurosas sobre las armas de fuego, leyes menos estrictas sobre la marihuana, y una gran cantidad de propuestas de leyes destinadas a proporcionar viviendas más asequibles. Dos grandes leyes de transporte, en Los Angeles y Seattle, fueron aprobadas, al igual que un montón de leyes menores ( más sobre esto con mi colega Laura Bliss.) En contraste, Donald Trump es el presidente electo.

Estas son algunos de los resultados que más impactarán a las ciudades y que muestran esta curiosa contradicción que vive Estados Unidos.


Clima y energía

La mayor acción relacionada con el cambio climático de esta elección fracasó en las urnas en el estado de Washington: la I-732, que hubiera impuesto un aumento de gravamen sobre los combustibles fósiles, dividió a los grupos ambientalistas y brevemente puso del mismo lado al grupo ecologista Sierra Club y a los conservadores dueños de Koch Industries. La idea perdió con un 42% de los votos. Pero en Florida, la Enmienda 1 contra la energía solar no pudo engañar a los votantes para que apoyaran una medida respaldada por las compañías de servicio que hubiera limitado la capacidad de los propietarios para instalar paneles solares residenciales.

Salud pública

Las medidas de salud pública recibieron apoyo en California y Colorado, y tres ciudades del Área de la Bahía respaldaron los impuestos a los refrescos a los cuales se oponía férreamente la industria de las bebidas. Jim Krieger, director ejecutivo de Healthy Food America, lo llamó "un asombroso repudio a las grandes compañías de refrescos". Cuatro estados eligieron legalizar el uso recreativo de la marihuana, incluyendo Massachusetts, el primer estado de la costa este en hacerlo. A partir del 15 de diciembre, la marihuana será legal en el llamado Estado de la Bahía (quizás justo a tiempo, dadas las necesidades que afectan el estado anímico del Noreste liberal). Parece que Maine está justo detrás de ellos, en una decisión muy apretada. Sólo falló la legalización en Arizona, y otros cuatro estados aprobaron el uso médico del cannabis.

Desigualdad económica


De costa a costa, las leyes a favor de la vivienda asequible y de lucha contra la desigualdad fueron las grandes ganadoras el martes por la noche. Varias del sinnúmero de propuestas de leyes de San Francisco estaban encaminadas a abordar la crisis de los precios de las viviendas y los problemas de las personas sin hogar en la ciudad, mientras que en Baltimore, que no tiene el problema de las rentas excesivamente altas pero sí el de residentes con muy bajos ingresos, los votantes se pusieron de acuerdo para crear un fondo fiduciario para viviendas asequibles que (suponiendo que la ciudad lo financie). Este podría enfocarse en la asistencia al pago de la renta y la creación de fideicomisos de tierras comunitarias.


Arizona, Colorado, Maine y Washington votaron por aumentar su salario mínimo y South Dakota rechazó una iniciativa para reducir el salario mínimo para los trabajadores menores de 18 años (los votantes de este último estado republicano también castigaron al sector de préstamos sobre el sueldo.) En Nuevo México, una medida que les prohíbe a los jueces encarcelar a los acusados únicamente porque no pueden pagar la fianza fue aprobada con un enorme apoyo: como mi colega George Joseph informó ayer, el ex procurador general Eric Holder ha levantado su voz en apoyo a los esfuerzos reformistas del sistema de fianzas, que podría representar grandes ahorros económicos (por no mencionar menos vulneración de los derechos civiles) en varias ciudades estadounidenses.

Para los profundamente consternados votantes urbanos, semejantes resultados pueden no aliviar su sensación general de consternación ante el estado de ánimo del electorado. Pero vale la pena señalar que la voz del votante estadounidense—a pesar del nivel de volumen general que se podría escuchar durante los próximos días—no ruge al unísono en el camino del país hacia adelante.


Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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