CityLab Política

Estos son los efectos que tendría endurecer (o ablandar) las leyes sobre tenencia de armas en el país

Un nuevo proyecto visualiza lo que dice –y no dice– la ciencia sobre los efectos de las regulaciones. También muestra que los partidarios de la Segunda Enmienda y los grupos antiarmas tienen más en común de lo que creen.
Logo CityLab small

De la noche a la mañana, los estadounidenses están hablando seriamente sobre las armas. Desde el tiroteo en la escuela secundaria Stoneman Douglas en Parkland, Florida —en donde murieron 17 personas— la conversación pública sobre regular las armas de fuego ha tomado una nueva urgencia. Los adolescentes que sobrevivieron a la tragedia han encabezado manifestaciones a lo largo del país y demandado leyes más severas en cuanto a la tenencia de armas. Tampoco han mostrado señales de desistir.

Por otro lado, los negocios están retirando su apoyo de a la Asociación Nacional del Rifle (o NRA por sus siglas en inglés), mientras que varios minoristas están cambiando sus políticas en cuanto a la venta de armas a personas menores de 21 años. Y el presidente Donald Trump está oscilando drásticamente entre exigir que los profesores se armen y demandar leyes más estrictas del control de armas.

De muchas maneras, Trump de por sí personifica la intensa polarización y la confusión arraigada en EEUU torno a las regulaciones de las armas de fuego. ¿Pero cuál postura es respaldada por las mejores pruebas? ¿Qué dice la ciencia acerca de cuáles leyes salvan vidas y cuáles no? Ahí es donde entre en juego el proyecto Gun Policy in America (o Política sobre las Armas en EEUU, en español).

A lo largo de los últimos dos años, investigadores en la corporación RAND han sintetizado todas las investigaciones disponibles sobre el efecto de varias leyes de armas en una gama de resultados finales. A eso le agregaron una encuesta de expertos en políticas públicas que están a favor —y también en contra— del control de armas. Los resultados de este proyecto autofinanciado han sido visualizados en mapas interactivos y tablas en inglés en su sitio web. Se podría considerar como una fuente integral para entender lo que sabemos acerca de las políticas sobre armas… y lo que es aún más importante, lo que no sabemos.

Hay dos conclusiones grandes de todo esto. Una es que algunas políticas de control de armas evidentemente parecen reducir ciertos tipos de violencia. La otra es que si bien hay más coincidencia de lo que uno hubiera esperado entre los expertos en ambos lados del asunto, las grandes brechas en las investigaciones hacen que sea imposible llegar a cualquier tipo de consenso.

“Como país, no hemos invertido tanto como debíamos en construir tal infraestructura de datos”, dijo Andrew R. Morral, el investigador principal del proyecto. “La segunda cosa es que no hay mucha inversión en la investigación para usar los datos que sí están disponibles ni en recopilar más datos”.


Vamos a sumergirnos en la primera parte del proyecto. La tabla de abajo ofrece un retrato de la revisión de la literatura científica sobre el tema. En la columna vertical a la izquierda están las políticas sobre armas que los investigadores han examinado, tanto las restrictivas —como las prohibiciones de armas y los requisitos mínimos de edades— como las permisivas, tales como leyes sobre portar armas ocultas y leyes “stand-your-ground” o “defiende tu posición”, en español. En la primera fila se puede ver el espectro de resultados en los que estaban interesados los investigadores. Entre los resultados negativos están los tiroteos masivos, los suicidios, las muertes accidentales y los crímenes violentos. Pero también buscaron investigaciones sobre vínculos entre esas políticas y las ventas de armas, incidentes del uso defensivo de armas y la caza y la recreación.

Los efectos de las políticas en la tenencia de armas
El estudio analizó los efectos –limitado, inconcluso, moderado o probado– de las políticas relacionadas a la tenencia de armas.
Políticas sobre control de armasUso defensivoConsecuencias para la industria de las armasCaza y recreaciónTiroteos masivosTiroteos que involucran a policíasSuicidiosMuertos y heridos no intencionalesCrímenes violentos
Chequeos de antecedentesInconclusoModeradoModerado
Prohibición de venta de armasLimitadasInconclusoInconcluso
Leyes que prohíban el acceso a armas a niñosInconclusoProbadoProbadoInconcluso
Leyes sobre el permiso de cargar un arma escondidaInconclusasInconclusoInconclusoLimitadoLimitado
Requerimientos para reportar la venta de armas
Zonas libres de armas
Requerimientos para licenciasInconclusoInconcluso
Requerimientos para reportar armas perdidas o robadas
Requerimientos de edad mínimaInconclusoLimitadoInconclusoInconcluso
Prohibición relacionada al estado mental de una personasLimitadoModerado
Leyes relacionadas a 'stand-your-ground'InconclusoInconclusoModerado
Entrega de armas por parte de personas no autorizadas a poseer unaInconcluso
Períodos de esperaInconclusoInconcluso
FUENTE: RAND | UNIVISION

La tabla prueba que la ciencia incondicionalmente apoya la aseveración de que las leyes que previenen que los niños accedan a las armas ayuda a reducir lesiones accidentales y suicidio.

Para cuatro resultados que son centrales en el debate sobre armas ocurriendo en el país —cómo las leyes de control de armas impiden la capacidad de la gente de defenderse, si dichas leyes desalientan la caza recreativa, y si incrementan o reducen las probabilidades de tiroteos masivos y tiroteos que involucran a policías— los investigadores encontraron muy pocas pruebas de autoridad.


He aquí otra manera de visualizar los resultados que esta disponible en el sitio web. Abajo están siete políticas (a la izquierda) que la investigación ha encontrado que tienen efectos sustanciales en al menos cuatro resultados finales (listados a la derecha). Las líneas marrones muestran un efecto positivo, mientras que las líneas verdes indican un efecto negativo. Mientras más gruesas las líneas, más fuertes son las pruebas. Abajo se puede notar pruebas moderadas de que las revisiones de antecedentes y restricciones sobre la posesión de armas en el caso de individuos con enfermedades mentales reducen el suicidio y el crimen violento. O sea, el análisis demuestra que al menos algunas políticas de control de armas sí funcionan.


Dada la falta de investigaciones científicas con respecto a muchas de las políticas, los investigadores de RAND se encargaron de encuestar a los expertos y a los defensores de ambos lados sobre la tenencia de armas. Su muestra incluyó a quienes apoyaron restricciones más permisivas con respecto a las armas ––como la NRA, miembros de Gun Owners of America y otros–– y los que apoyaron leyes más estrictas como la Campaña Brady para Prevenir la Violencia con Armas y Mayors Against Illegal Guns. En su sitio web, los investigadores pusieron un genial mapa interactivo para ver los resultados de la encuesta.

Si se cambia una ley particular para la posición “on” o “encendida”, se puede ver lo que ambos bandos de expertos piensan que ocurrirá con un resultado particular si se promulga esa ley a lo largo del país. Pues supongamos que yo quiera ver los efectos de una prohibición total en las armas de asalto y municiones de alta capacidad, lo cual fue una exigencia clave en la conversión que ocurrió después de Parkland. Cuando selecciono esas opciones, los resultados muestran que los expertos a favor de las armas creen que la política no producirá ningún cambio (ver el primer mapa abajo). Los expertos antiarmas creen que conducirá a una reducción del 11% en tiroteos masivos a lo largo del país (ver segundo mapa abajo).


De igual forma, esto es lo que los expertos piensan que ocurrirá con los homicidios armados si se aprueban leyes “defiende tu posición” o “stand-your-ground” a lo largo del país. El primer grupo piensa que los asesinatos relacionados a armas de fuego bajarán en un 4%; el segundo piensa que subirán en un 2%. (Una pequeña advertencia: si más políticas se seleccionan mediante esta herramienta, entran en juego más suposiciones y los mapas resultantes se vuelven menos fiables).


A lo largo de todos los resultados, los investigadores encontraron que los desacuerdos no eran tan extendidos como parecen. Los desacuerdos eran particularmente marcados cuando se trataba de tres leyes en particular: portar armas ocultas, la eliminación de zonas libres de armas y leyes “defiende tu posición”. Cuatro leyes más — prohibiciones contra la posesión de armas por personas con enfermedades mentales, la declaración obligada de armas perdidas y robadas, las campañas de conciencia para prevenir que los niños accedan y usen las armas incorrectamente y la entrega de armas de fuego por individuos a quienes se les prohíbe poseerlas— produjeron un poco más de coincidencia en opiniones.

Sin embargo, hay un esperanzador hallazgo en esta encuesta: los dos grupos, tanto los pro como los antiarmas, realmente tienen metas compartidas. Sólo discrepan en cómo lograrlas. “Encontramos pruebas bastante sólidas de que aquí no hay un descuerdo en cuanto a valores”, dijo Morral. “No es que un bando favorezca la reducción de violencia comunitaria y que el otro favorezca más a los derechos de la Segunda Enmienda. Todo querían reducir los homicidios, los suicidios, los tiroteos masivos y los accidentes… las otras cosas eran más secundarias. (…) Parecieron evaluar las políticas de la misma manera, pero estaban operando con suposiciones diferentes acerca de lo que podrían lograr las políticas”. Eso es importante, ya que una investigación rigurosa en torno a algunas de las políticas de armas más contenciosas realmente podría salvar la brecha en opinión, según concluyeron los autores.

Durante más de dos décadas, esa legislación ha impedido que los investigadores traten a la violencia de armas como el problema de salud pública que es. Si bien hay conjuntos nacionales de datos que contienen información sobre las circunstancias de cada mortalidad por accidentes de tráfico, no existe una base de datos parecida para las muertes debido a las armas. Hoy, las muertes por accidentes de tráfico superan ligeramente a la cantidad de muertes por armas en general, pero son menos numerosas en 21 estados. Al agregar los suicidios, las lesiones, los accidentes y los tiroteos defensivos, todos los incidentes con armas sumaron un total de más de 60,000 en 2017, según un cálculo hecho por The Trace.

Si reducir la violencia con armas realmente es un valor compartido en EEUU, ambos bandos tendrán que empezar con las cifras para que así podamos llegar a un entendimiento compartido de la escala del problema.

Este artículo fue originalmente publicado en inglés en CityLab.com

RELACIONADOS:ArmasCityLab Latino