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CityLab Política

Estos son los diez pasos que están tomando las ciudades para proteger a los inmigrantes

Aunque el miedo y la desinformación dominan el debate a nivel federal, los líderes locales están creando políticas que sí funcionan.
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29 Ene 2018 – 01:33 PM EST
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Protestantes se manifestaron en Nueva York en el primer aniversario del veto migratorio de Trump. Crédito: Drew Angerer/Getty Images

La administración Trump ha priorizado la reducción de la inmigración de cualquier modo y de todas las maneras posibles, una actividad que literalmente paralizó el gobierno por unos días. Mientras que el país trata de descifrar los mensajes mixtos que está emitiendo de la Casa Blanca y el Congreso se apresura por desarrollar una agenda para la reforma que pueda obtener apoyo bipartidista, es fácil escudriñar nuestra conversación nacional sobre la inmigración y ver sólo el enfado, la disfunción y un desacuerdo fundamental sobre lo que significa ser un estadounidense.

Pero, a nivel local, las cosas se ven muy diferentes: cada vez más las ciudades están liderando consistente y decididamente en el área, proponiendo políticas sobre inclusión e integración de los inmigrantes.

Hoy día en el mundo hay más de 244 millones de inmigrantes y ellos contribuyen a un 9.4% del producto interno bruto (PIB) global. Dado que la mayoría de los inmigrantes viven en regiones metropolitanas, las ciudades pequeñas y grandes reconocen sus intereses en este debate y están encabezando el desarrollo de políticas para promover la integración social y económica de los inmigrantes y los refugiados. El Chicago Council on Global Affairs —en donde trabajo como directora de ciudades globales e inmigración— ha estudiado el impacto económico de la inmigración durante más de diez años. Ofrecemos soluciones no partidistas para abordar las realidades de hoy en día y estudiamos cómo las ciudades se pueden mantener competitivas en la economía global. Cuando se trata de la inmigración, estos dos asuntos se cruzan.

Mientras que nos preparemos para la próxima confrontación a nivel federal sobre las políticas de inmigración, las ciudades pueden instituir iniciativas prácticas, muchas de las cuales fueron resaltadas recientemente en la Conferencia Nacional sobre la Integración de los Inmigrantes de 2017. He aquí nueve de dichas iniciativas, tanto dentro de los límites urbanos como más allá de estos.

1. Crear una oficina del alcalde para asuntos sobre inmigrantes o nuevos estadounidenses

Estas oficinas ofrecen varios servicios para apoyar la integración de los inmigrantes, tales como conocimientos financieros básicos, talleres sobre la ciudadanía y acceso a clases del inglés. La Ciudad de Nueva York inauguró su oficina del alcalde sobre estos asuntos en 1984 pero en la última década se ha dado un aumento notable en el número de estas agencias: más de 20 ciudades —entre ellas Atlanta, Chicago, Nashville y Seattle — inauguraron oficinas entre 2008 y 2015. Y la tendencia se está expandiendo. Docenas de comunidades —tales como Anchorage, Fargo, Grand Rapids y Tulsa— fueron seleccionadas para recibir los premios Gateways for Growth de New American Economy, una organización que provee subvenciones paralelas y asistencia técnica para desarrollar planes estratégicos para las comunidades de inmigrantes.

2. Reafirmar el compromiso de los cuerpos policiales municipales con la seguridad pública

Con frecuencia se malentiende el movimiento de las ‘ ciudades santuario’ y se piensa que tales ciudades ofrecen inmunidad para todos los inmigrantes indocumentados. Pero no se hace eso: el movimiento simplemente reafirma que las ciudades no utilizarán los recursos limitados de los cuerpos policiales locales para aplicar las leyes federales sobre la inmigración. El razonamiento detrás de esto es mejorar la seguridad pública para todos los residentes, según explicó Eric Garcetti, alcalde de Los Ángeles, en su directiva ejecutiva ‘ Standing with Immigrants: A City of Safety, Refuge and Opportunity for All’ (Respaldar a los Inmigrantes: Una Ciudad de Seguridad, Refugio y Oportunidad para Todos). En Los Ángeles se les prohíbe a los policías a arrestar a cualquier persona solamente debido al estado civil migratorio de la persona porque, como dice el documento, “cuando las personas sienten confianza de que pueden presentarse ante la policía como víctima o testigo de un crimen, sin importar su estatus migratorio, la capacidad del departamento de la policía y proteger y servir se realza”.

3. Desarrollar programas para apoyar a los residentes indocumentados

Seattle, Washington DC y Los Ángeles crearon fondos para la defensa legal para los abogados y organizaciones sin fines de lucro para representar a los inmigrantes indocumentados que enfrentan la deportación. Ed Lee —el recientemente fallecido alcalde de San Francisco— anunció que la ciudad cubriría los costos de la renovación de solicitudes del programa DACA para quienes viven ahí. Chicago ofrece el Star Scholarship —educación gratis en las universidades de la ciudad de Chicago— para todos los que cumplan con los requisitos de admisión, sin importar su estatus migratorio.

4. Implementar programas municipales de identificación

Las tarjetas municipales de identificación proveen a todos los que viven en la ciudad —ya sea inmigrantes o nacidos en EEUU, documentados o indocumentados— con el acceso a los beneficios importantes como las tarjetas de biblioteca, las tarjetas prepagadas de débito y el transporte público. Chicago lanzó su tarjeta “ CityKey” en diciembre, la cual empezó como una identificación para ayudar a los inmigrantes indocumentados sentirse como parte de la ciudad.

5. Explorar prioridades estratégicas con los miembros de los concejos municipales

Hay varias otras estrategias en progreso que más ciudades pueden adoptar, poner a prueba y si funcionan, implementar a gran escala. Por ejemplo, Salt Lake City está investigando la posibilidad de ofrecer un crédito fiscal a las compañías que provean clases de inglés como lengua segunda a sus empleados. En Akron, Ohio, los inmigrantes son un sustento demográfico a medida que la ciudad pierde su población de personas nacidas allá. De hecho, hace poco la ciudad estrenó un ‘ plan estratégico de bienvenida’ para ser un lugar más acogedor en esta época de hostilidad federal.

6. Unirse a las coaliciones para la acción colectiva

Algunas acciones significativas se extienden más allá de las fronteras de una ciudad. Unirse a grupos como Cities for Action o Ciudades a Favor de la Acción —una coalición de más de 150 alcaldes estadounidenses— puede amplificar los esfuerzos individuales y proveer una plataforma para compartir mejores prácticas y firmar declaraciones de los grupos, tal como la carta que urgió a la administración a extender TPS (estatus temporal protegido) para los salvadoreños en EEUU. Más de 100 ciudades y condados comparten mejores prácticas y nuevas ideas en la red de Welcoming America (EEUU Receptivo), una organización sin fines de lucro que se fundó en 2009 para apoyar a las comunidades inclusivas.

7. Colaborar con los líderes suburbanos

Cuando se trata de actitudes hacia la inmigración, existe una gran división entre las ciudades y los suburbios. Una encuesta de 2016 del Concejo Muncipal de Chicago resaltó ese fenómeno: los suburbios periféricos tenían una probabilidad mayor de unos 15 puntos porcentuales de apoyar a la deportación y de rechazar un camino a la ciudadanía. Para cerrar la brecha, algunos alcaldes de ciudades —tal como los de Boston y la Metropolitan Mayors Caucus o Camarilla Política de Alcaldes Metropolitanos, con sede en Chicago— han empezado a unir a los líderes metropolitanos para desarrollar una estrategia regional en cuanto a la inmigración.

8. Presionar a nivel estatal para que haya cambios

Los líderes de las ciudades han colaborado con las autoridades de los estados para aprobar leyes a nivel estatal, tal como ofrecer a los indocumentados las licencias de conducir o matrículas universitarias cobradas a las mismas tarifas que se les cobran a los residentes del estado. Por ejemplo, el gobernador Bruce Rauner de Illinois siguió el ejemplo de Chicago y firmó la Trust Act (una ley que prohíbe la detención de personas por la policía basada sólo en su estatus migratorio) en agosto 2017.

9. Exigir voz y voto a nivel global

Muchas ciudades firmaron una petición pidiendo un papel en el Pacto Mundial sobre Migración de la ONU. Los alcaldes de Nueva York, Chicago, Los Ángeles, Atlanta y Filadelfia declararon que es imperativo que las municipalidades se incluyan en la cooperación global, incluso si el país haya retirado su participación con la misma a nivel nacional. Ahora tienen que trabajar de manera agresiva y consistente para estar presentes y participar.

Es cierto que hay mucho que los líderes locales NO pueden hacer: las ciudades quizás no puedan incrementar las cuotas de visas H-1B, expandir el estatus protegido temporal u otorgar estatus legalizado a los inmigrantes indocumentados. Pero con políticas locales innovadoras y acción colectiva, pueden ayudar a crear el ímpetu y establecer las normas para reformas muy necesitadas. Mientras que la administración siga negociando sobre cómo proceder, las ciudades necesitan seguir avanzando como campeones de la inclusión y de la integración.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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