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Una manifestación deteniendo el tráfico en St. Paul, Minnesota, el año pasado.

Estos estados están tratando de crear leyes que protegerán a conductores que atropellan a manifestantes

Estos estados están tratando de crear leyes que protegerán a conductores que atropellan a manifestantes

Carolina del Norte, Rhode Island, Tennessee y Texas tienen proyectos de este tipo. En Florida también hubo una iniciativa similar, pero que fracasó en el congreso estatal.

Una manifestación deteniendo el tráfico en St. Paul, Minnesota, el año p...
Una manifestación deteniendo el tráfico en St. Paul, Minnesota, el año pasado.

George Gainer, senador estatal de la Florida, quiere aclarar una cosa: su proyecto de ley nunca fue una licencia para asaltar a manifestantes. Si bien el proyecto de ley que propuso en febrero ( S.B. 1096) hubiera otorgado inmunidad civil a los conductores que golpean a manifestantes con sus vehículos, el asalto mortal en Charlottesville el sábado pasado no era lo que tenía en mente.

“No tenía nada que ver con lo que estaba pasando en Virginia”, dice Gainer. “ Nuestro proyecto de ley no hubiera prevenido esto y definitivamente no lo hubiera sancionado”.

Ese proyecto de ley falleció en mayo. Pero proyectos parecidos en cuatro estados más (Carolina del Norte, Rhode Island, Tennessee y Texas) aún están bajo consideración y el proyecto de Carolina del Norte hasta fue aprobado por la Cámara de Representantes. Aunque sus proponentes republicanos están ajustando algunos de los proyectos después del ataque en Charlottesville, otros siguen insistiendo que protegen tanto a conductores como a manifestantes.

Todos estos proyectos de ley lograrían más o menos lo mismo: si un conductor golpea a un manifestante en una vía o carretera y el manifestante no tiene un permiso para estar ahí, no se puede hacer responsable al conductor por lesiones o incluso la muerte. Se trata de inmunidad solamente para la responsabilidad civil. La responsabilidad criminal aún aplicaría en el caso de un asalto vehicular deliberado o en un ataque terrorista como el que ocurrió en Charlottesville.

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Estos proyectos de ley mayormente surgieron de manifestaciones organizadas el año pasado por el grupo Black Lives Matter. Varias de estas tuvieron incidentes en que manifestantes ocuparon carreteras a lo largo del país. La misma táctica se ha empleado en manifestaciones para oponer la elección e inauguración del presidente Donald Trump.

Ese contexto quizás haya cambiado después de Charlottesville. En Carolina del Norte, The News & Observer reportó que finalmente el Senado estatal no votará sobre H.B. 330 y si incluso lo hiciera lo más probable es que el gobernador Roy Cooper, demócrata, lo vetaría. Sin embargo, eso no impidió que Justin Burr —representante estatal de Carolina del Norte— defendiera ferozmente su proyecto de ley.

“Resulta intelectualmente deshonesto y una caracterización burda y falsa de representar al Proyecto de Ley 330 de la Cámara como una medida de protección para el acto de violencia que ocurrió en Charlottesville este fin de semana pasado”, dijo Burr en una declaración el lunes. “Cualquier individuo que cometiera un acto deliberado y caprichoso —tal como sucedió este fin de semana en Charlottesville— enfrentaría responsabilidades criminales y civiles apropiadamente severas”.

Las leyes de inmunidad para conductores se parecen a las llamadas leyes “defiende tu posición”: la carga de la prueba la tiene que soportar la persona que sufrió una lesión.


Pero todos estos proyectos plantean preguntas parecidas: con la falta de pruebas convincentes de video, ¿cómo la policía podría determinar si un conductor que golpeó a un manifestante lo hizo sin querer o adrede? Por ejemplo, el proyecto de ley de Tennessee dice que la inmunidad civil se aplicará a cualquier conductor que “esté ejerciendo el cuidado debido” (los legisladores de Tennessee no respondieron a un pedido por comentarios). El proyecto de ley fallido de la Florida fue más allá que el de Tennessee al asignar la carga de la prueba a los peatones: es decir, ellos tendrían que probar que la lesión o muerte causadas por el conductor fueron intencionales.

En ese sentido, estas leyes de inmunidad para conductores se parecen a las llamadas leyes 'defiende tu posición' que comparten muchos de estos mismos estados. Para ambos tipos de leyes la carga de la prueba le toca a la persona que haya sufrido la lesión. Y inevitablemente la raza es un factor determinativo en establecer cuál de las dos verdades (la del conductor o la del manifestante) será sostenida en un juicio.

“Nos dimos cuenta de que estábamos entrando en una zona que estaba demasiado complicada”, dice Gainer. “No queríamos perseguir más el proyecto de ley hasta que pudiéramos regresar y crear algo más específico”.

Pat Fallon —representante estatal de Texas y autor de H.B. 3432, la versión texana de esta ley— dice que al final, el proceso legislativo aclarará varios detalles importantes. Su borrador es sólo provisional. La versión final que un comité sustituirá por el borrador aplicará inmunidad civil solamente a los conductores que estén en vías con un límite de velocidad de 55 millas por hora o más —según dice Fallon—, y sólo bajo circunstancias en que un manifestante no tiene un permiso. Otros detalles con respecto al proyecto de ley vendrán en el futuro.

El propósito de tales leyes es mantener a los manifestantes fuera de carreteras de alta velocidad, no darles a conductores en calles obstruidas la autoridad de tomar los asuntos por su mano.

Fallon dice que las altas velocidades de las carreteras tejanas —muchas de las cuales tienen límites máximos de 80 millas por hora— las hacen increíblemente inseguras para personas en las vías, incluso si forman parte de manifestaciones altamente visibles y a gran escala. “Es por eso que no permitimos el autoestopismo”, dice. “No queremos que la gente ande a pie deliberadamente en una vía como esta”. Fallon dice que su meta es proteger a los manifestantes. Dice que la protesta es crítica para el bienestar de una democracia jeffersoniana. Pero dice que las manifestaciones en las carreteras son inseguras, tanto para los manifestantes como para los conductores imparciales que se vean envueltos en una situación tensa o confusa. Charlottesville no cambia eso, dice Fallon: más bien al contrario, hace que la legislación sea más urgente. “Es el mismo tipo de cosa en que tenemos una tragedia con un arma de fuego”, dice Fallon. “Eso no significa que vamos a prohibir a todas las armas de fuego”.

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No está claro si cualesquiera de estos proyectos de ley verán la luz del día. Pero todos comprueban lo siguiente: en cierto sentido, esas manifestaciones en carretera realmente son eficaces. Los legisladores de todas partes las notaron, incluso si no respondieron de las maneras en que quizás hubieran esperado los activistas.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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