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Cirugía

Esta bebé nació con el corazón fuera de su cuerpo y, contra todos los pronósticos, sobrevivió

Que el órgano principal del organismo no esté siquiera dentro del feto suena tan peligroso como, en efecto, lo es. Tan desalentador era el diagnóstico de la pequeña que, al momento de la cesárea, la madre llevó al hospital la ropa que le pondría si ésta llegaba a fallecer. Pero prevaleció la esperanza y la niña está en vías de recuperación.
13 Dic 2017 – 2:20 PM EST

Una bebé de Reino Unido nació con el corazón fuera de su cuerpo y, contra todos los pronósticos, sobrevivió luego de que lograran colocarlo en su caja toráxica mediante tres complejas cirugías.

Vanellope Hope Wilkins padecía de una extraña condición congénita llamada ectopia cordis, que hace que el corazón crezca fuera del cuerpo.

Un equipo médico de 50 personas participó en el nacimiento de la pequeña el 22 de noviembre en el Hospital de Gleinfield, en la localidad de Leicester, que forma parte del servicio de salud pública británico NHS.

Después de tres complejas cirugías, la bebé, a la que dieron el nombre de una princesa de Disney, está en vías de recuperación. Su mamá, aun no puede creerlo: “Genuinamente no pensé que sobreviviría”, contó en un comunicado.


“Tuve que prepararme a mí misma para lo peor: fue mi forma de manejarlo. Llevé una ropita al hospital que se le pondría en caso de que muriera”, relató.

La doctora Frances Bu’ Lock, pediatra especializada en cardiología y consultora del Hospital de Glenfield declaró que el caso es atípico. “Es la segunda vez en 30 años de ejercicio en la que he visto esta condición… es extremadamente rara”.

“Ahí estaba ella luchando y ahí estaba yo, lista para rendirme”

Un ultrasonido a las nueve semanas de embarazo fue la señal de alerta para los padres de Vanellope. Ese día, se enteraron de que el corazón y parte del estómago de la niña habían comenzado a crecer fuera de su cuerpo. Poco después, el estómago volvió a su lugar, pero no así el corazón.

Aunque un examen de sangre estableció que las probabilidades de que hubiera otra anormalidad cromosómica era baja, los médicos no pensaron que la bebé sobreviviría. “Había tantas dificultades, podía tener otros problemas en distintos órganos. Los factores que atentaban contra su supervivencia eran inmensos”, dijo Bu’ Lock.

Según estimaciones del hospital, menos de ocho por cada millón de bebés padecen de ectopia cordis que significa "corazón fuera de lugar". La tasa de supervivencia es menor al 10%.

La mayoría de los niños que padece esta malformación no llega a nacer, bien sea porque los padres deciden terminar el embarazo o porque el bebé muere durante el parto. Aun si sobreviven el nacimiento, existen altas probabilidades de que contraigan infecciones o tengan otros defectos asociados.

Durante todo el embarazo, la madre escuchó estas advertencias. “ Perdí la esperanza varias veces. Si no se movía pensaba: '¿No se ha movido hoy?' Y en ese instante la sentía y decía: 'oh, me escuchó'".


Pero Vanellope nació bien. “Lloró al nacer y su corazón continuó latiendo correctamente”, aclaró neonatólogo Jonathan Cusack.

Después del parto, la madre sintió remordimiento por haber perdido la esperanza por momentos. “Me sentí culpable por tener pensamientos negativos porque ahí estaba ella luchando y ahí estaba yo, lista para rendirme. Estoy tan feliz de haber seguido mi instinto y no terminar el embarazo”, exclamó.

Después de la cesárea, colocaron a la bebé en una bolsa esterilizada de plástico para reducir el riesgo de infección y conservar la humedad de los tejidos que estaban expuestos.

Después de los primeros 50 minutos tras el parto, los especialistas determinaron que estaba lo suficientemente estable como para comenzar la primera cirugía en la que insertaron el corazón dentro del cuerpo.

Siete días después, la operaron de nuevo para crear más espacio dentro del pecho, de modo que el órgano encajara correctamente. Una tercera cirugía implicó colocar una capa protectora para proteger el corazón, ya que la niña no tenía costillas o esternón.

“Ahora ya nació, ha tenido tres cirugías y su corazón está cubierto. Creo que sus posibilidades de sobrevivencia son mucho mayores”, aclaró Bu’Lock acerca de la pequeña que todavía está conectada a un respirador.

El papá de la niña, Dean Wilkins contó: “El momento en que nació me di cuenta de que habíamos tomado la decisión correcta. La gente siempre critica al NHS, pero todo lo que hemos visto en el hospital es amabilidad y deseo de mantener a Naomi y a Vanellope a salvo”.

En su criterio, su hija llegó al mundo para recordar a todos los padres que enfrentan situaciones similares “que todavía hay esperanza”.

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