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Caso Ayotzinapa

Estudiante de Ayotzinapa asesinado fue "golpeado brutalmente"

La Comisión Nacional de Derechos Humanos presentó este lunes un informe en el que asegura que el estudiante Julio César Mondragón tenía signos de tortura, pero descartan que su rostro fuera desollado por sus agresores.
12 Jul 2016 – 9:04 PM EDT


Julio César Mondragón fue torturado, pero no desollado. Esta es la conclusión de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) que el lunes presentó un informe sobre su asesinato en Iguala, Guerrero, en septiembre de 2014, en el mismo ataque en el que desaparecieron los 43 estudiantes y murieron cinco personas más.

Según José Trinidad Larrieta, encargado de la investigación del llamado caso Iguala, la nueva autopsia y los peritajes criminalísticos realizados al cuerpo de Mondragón revelaron que fue sometido a "tortura física".

El caso de este estudiante, cuyo cadáver apareció desollado y con signos de tortura en un camino cercano a Iguala, generó controversia porque inicialmente se dijo que el joven había sido desollado por los narcotraficantes que –con policías– realizaron el ataque por considerarlo miembro de un cártel rival. Los familiares negaron esta versión.

Pero en esta segunda autopsia, quedó claro que el estudiante fue "golpeado brutalmente con saña y crueldad por la acción conjunta y complicidad de miembros de la delincuencia organizada y servidores públicos" que le causaron 64 fracturas en 40 huesos, sobre todo en el cráneo, el rostro y la columna", dijo Larrieta.

El encargado de la investigación pidió así a la fiscalía mexicana que se investigue la tortura al estudiante, pues hasta ahora este delito no había sido considerado.

Con el informe además se descarta que Mondragón hubiera sido desollado. La CNDH señaló que tras los análisis de la necropsia y las fotografías comprobaron que los daños en su rostro se debieron a la acción de fauna, sobre todo perros y roedores que actuaron después de que la cara fue brutalmente golpeada.

Existe otra posibilidad

Por su parte, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que por solicitud de los familiares de las víctimas colabora en las investigaciones, y la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) mantienen dudas relacionadas con pequeñas lesiones en el cuello de Mondragón, que podrían haber sido causados por incisiones de algún objeto cortante.

“Lamentablemente, a más de un año de su fallecimiento y enterramiento, y luego de diferentes intervenciones médico forenses realizadas después de su fallecimiento, los restos ya no se encuentran en las mismas condiciones para su examen que en septiembre de 2014, cuando sucedió el homicidio, y no nos permiten ahondar en mayor detalle en ese aspecto”, precisó el EAAF.

El EAAF hizo énfasis en que se investigue la tortura, pues "desde la perspectiva de la familia de Julio César y la coadyuvancia, las conclusiones de los nuevos estudios indican que esta línea de investigación es prioritaria y debe agotarse".

Durante el ataque que sufrió, el estudiante realizó "maniobras de defensa, lucha y forcejeo", según la CNDH, hipótesis sustentada en que el cuerpo tenía moretones y raspones en sus brazos y hombros.

Mondragón era uno de los estudiantes que se encontraba en los autobuses atacados. La información que se tiene es que grabó videos con su celular y que huyó cuando la policía abrió fuego.

La Comisión pidió este lunes localizar estas grabaciones así como la ropa con la que fue asesinado. Según el reporte, Mondragón murió entre las 12:45 y las 2:45 de la madrugada del 27 de septiembre por distintos traumatismos craneoencefálicos causados mientras estaba sujetado por al menos 11 agresores, de los que cinco están detenidos. Uno era funcionario de Protección Civil de la Secretaría de Seguridad Pública de Iguala.

Fue "atrozmente agredido y sometido por más de un victimario", refiere el informe.

Actualmente, hay 28 personas acusadas por el asesinato de este estudiante, entre ellas el exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, todos también involucrados en las desapariciones de los 43 estudiantes.

El caso Iguala ha generado fuertes críticas contra el presidente de México, Enrique Peña Nieto, pues su gobierno ha asegurado que los estudiantes fueron asesinados y sus cuerpos incinerados en un basurero. Esta versión fue desmentida por expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y organizaciones internacionales de derechos humanos.

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