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Cancer

Puertoriqueñas, mexicanas y cubanas son las hispanas que más mueren por cáncer de seno

Un estudio publicado esta semana por el Sinai Urban Health Institute analizó si existe relación entre el sitio de origen de una mujer y la probabilidad de que fallezca de este tipo de cáncer, que cada año afecta a más de 60,000 hispanas.
14 Sep 2016 – 5:08 PM EDT

Las hispanas no son el grupo étnico que más se enferma de cáncer de seno en Estados Unidos —son superadas por las blancas y afrodescendientes no hispanas— pero proporcionalmente sí son las que más mueren después de obtener un diagnóstico.

El riesgo, sin embargo, no es igual para todas: en aquellas de origen mexicano, puertorriqueño y cubano es mucho mayor que en aquellas de origen centro y sudamericano, según un estudio publicado esta semana y dirigido por Bijou R. Hunt, del Sinai Urban Health Institute.


Mortalidad por cáncer de seno en mujeres hispanas
Los datos reflejan la tasa de muertes por cada 100,000 mujeres que son diagnosticadas con la enfermedad.
FUENTE: Sinai Urban Health Institute | UNIVISION

¿Cuáles son las causas de estas diferencias? Todavía no está claro. “Se necesita más investigación para determinar por qué existen estas disparidades en las tasas de mortalidad. Las variaciones podrían atribuirse a una amplia serie de factores: genética, estilo de vida, dieta, así como las diferencias en el acceso a la detección, el tratamiento y la atención”, señala Hunt. La investigadora no descarta que las diferencias en los niveles de inglés entre las latinas también juegan un papel importante, porque podría limitar su acceso a la información pertinente.

Lo que se puede aplicar

Comprender las desigualdades entre las mujeres hispanas que pueden experimentar el cáncer de mama según su identidad étnica, podría llevar a tratamientos hechos más a la medida, explica Hunt. “Cuanto más sepamos sobre cómo el cáncer de mama está afectando a la comunidad hispana, mejor podremos desarrollar intervenciones más apropiadas culturalmente. Es imprescindible que empecemos a examinar los subgrupos de forma individual, en lugar de como un gran grupo ‘hispano’”, agrega.


Tras conocer el estudio, Ysabel Duron de Latinas Contra el Cáncer comentó que ella también es defensora de que se les transmita a las mujeres la idea de que deben conocer sus ancestros, su genética y sus antecedentes familiares para reducir sus riesgos de cáncer. Una de las iniciativas de la organización que lidera es justamente enseñarle a las personas en qué consisten son los exámenes de genética y la importancia del diagnóstico temprano en el cáncer.

Con conocimiento puedes intervenir, hacer algo, tomar responsabilidad. El miedo es una gran barrera que es necesario vencer”, dice la directora de la organización a aquellos que dudan hacerse revisiones de diagnóstico.

Duron además considera que debe haber más estudios clínicos relacionados al cáncer en hispanas en Estados Unidos, que cada año afecta al menos a 60,000 mujeres según la American Cancer Society y sus subgrupos y llama a los legisladores a que esta sea una prioridad, no solo del sector médico, si no de los organismos públicos.

Entender el sistema médico

Para realizar la investigación, que arrancó en 2015, Hunt usó datos de la National Health Interview Survey (NHIS) y el National Center for Vital Statistics (NCHS), que le sirvieron para calcular la tasa de muerte de las mujeres según su etnicidad, edad y género.

El estudio fue financiado por la Avon Foundation, el brazo filantrópico de la compañía de belleza. “Apoyamos programas que permiten a los pacientes de los sectores más desatendidos acceder a avances médicos y servicios de calidad de manera oportuna, sin importar si tienen o no seguro médico, e invertimos en investigación científica”, dijo a Univision Noticias Cheryl Heinonen, presidenta de la fundación.

Uno de esos programas de la Avon Foundation es el Breast Cancer Crusade Safety Net, que está presente en más de 50 centros médicos en el país y brinda orientación a las pacientes de cáncer, muchas de ellas latinas, para que puedan “navegar” el sistema médico y encontrar tratamiento. Sus servicios incluyen traducción, recomendaciones para asistencia financiera, transporte de material de apoyo, el apoyo psicosocial y búsqueda de segundas opiniones.

"Con el fin de mejorar la atención, y en última instancia, las tasas de supervivencia, hay que empezar a ver las mujeres hispanas no sólo como estadísticas, sino como individuos, que merecen dignidad y el apoyo", agregó Heinonen.

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