Arrestos

Arrecia conflicto magisterial en México con detención de dos de sus líderes

Rubén Núñez, líder de la corriente radical del sindicato de maestros que se opone a la reforma educativa, fue arrestado horas después de que la detención de su número dos generara protestas violentas en su bastión en Oaxaca.
12 Jun 2016 – 5:35 PM EDT


La Policía Federal mexicana detuvo la madrugada de este domingo a Rubén Núñez, líder de la corriente radical del sindicato de maestros que se opone a la reforma educativa, horas después de que el arresto de su número dos generara protestas violentas en su bastión en Oaxaca (sur). El Comité Ejecutivo Seccional de la agrupación gremial calificó el hecho de “desaparición forzada”.

Núñez, de acuerdo a un comunicado emitido por la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) es acusado del delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita y otras actividades no legales que le significaron beneficios de más de 24 millones de pesos (alrededor de 1.3 millones de dólares).

Francisco Villalobos, secretario de organización de la Sección 22, fue detenido la tarde del sábado por orden de un juez de Oaxaca por robo agravado de libros de texto gratuitos propiedad de la secretaría de Educación Pública.

"Los hechos que se le imputan, ocurridos en el año 2015, consisten en el robo de libros de texto gratuitos propiedad de la Secretaría de Educación Pública, en los que además resultó lesionada una persona dados los medios violentos empleados por el aprehendido y otras personas, contra las que también se ejercitó acción penal", indicó la PGR.

En un comunicado emitido en Oaxaca, la Sección 22 indicó a su vez que el arresto de Núñez ocurrió al término de la Asamblea Nacional Representativa que se llevó a cabo en la Ciudad de México con la presencia de líderes de la CNTE en las entidades del país.

"La Sección 22 de la CNTE denuncia la desaparición forzada de nuestro secretario general Rubén Núñez Ginez a manos del Estado Mexicano con la incrédula (sic) idea de que con ello lograrán amedrentar a un movimiento con 35 años de lucha y vigencia", expuso.

La agrupación agregó que la vigencia de su lucha se sostiene sobre la base de los maestros y no de sus líderes, por lo que harían falta más cárceles para encerrar a todos los maestros del país.

Hizo un llamado urgente a padres de familia, estudiantes y organizaciones sociales y de derechos humanos a actuar de manera contundente contra los arrestos de Rubén Núñez y Francisco Villalobos.

También exigió la presentación con vida de ambos dirigentes y responsabilizó al presidente de México, Enrique Peña Nieto; el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño; el director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), Moisés Robles, y el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, de la integridad física y sicológica de los detenidos.

Disturbios tras la detención

El sábado, tras el arresto de Villalobos, los maestros de la Sección 22, correspondiente a Oaxaca, fueron desalojados con el uso de gases lacrimógenos por fuerzas policiacas federales, estatales y municipales de un bloqueo vial que mantenían frente a las instalaciones del IEEPO, lo que dio origen a un enfrentamiento que duró varias horas.

Los maestros se fueron replegando en el Zócalo (plaza principal) de la ciudad de Oaxaca, capital del estado homónimo, donde mantienen un plantón desde el 15 de mayo. En algunas calles del Centro Histórico de Oaxaca colocaron barricadas prendiendo fuego a llantas y otros materiales, así como con la colocación de piedras.

También derribaron un poste del cual colgaba una cámara de vigilancia de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado. Finalmente, los agentes de las distintas corporaciones policiacas se retiraron y no se desmanteló el plantón del Zócalo como se pensaba.

"Los líderes de la Sección 22 son presos políticos, son unos rehenes del gobierno federal y de (el gobernador de Oaxaca) Gabino Cué para desmantelar e imponer su reforma educativa", dijo al periódico Milenio el secretario de asuntos jurídicos de la Sección 22, Jerónimo Martínez.

El sábado, unos 2,500 maestros marcharon hasta la residencia presidencial de Los Pinos en la Ciudad de México para exigir respuesta a sus planteamientos contra la reforma, pero se retiraron sin alcanzar acuerdos.

La CNTE, una poderosa agrupación gremial con cerca de 200,000 afiliados en todo el país pero que es especialmente fuerte en los estados del sur, se opone a la evaluación obligatoria del personal docente incorporada en la reforma, que puso fin a una serie de privilegios sindicales, entre ellos la colocación de personal en las plazas con base en lealtades políticas.

El gobierno de Enrique Peña Nieto promulgó la reforma educativa en 2013.

Publicidad