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Sube a 40 la cifra de muertos por colapso de represa minera en Brasil

Las autoridades estiman que hay al menos 200 desparecidos y prevén que la cifra de fallecidos aumentará durante una búsqueda dificultada por las lluvias intermitentes, que fue suspendida al anochecer tras una jornada completa y se prevé reanudar el domingo a las 4:00 de la mañana. Al menos 23 personas han sido hospitalizadas.
26 Ene 2019 – 11:16 AM EST

La cifra de víctimas fatales del desplome de una presa que retenía desechos de una mina en el sureste de Brasil se elevó a 40 este sábado, cuando rescatistas en helicópteros y otros por tierra abriéndose paso en el lodo profundo hallaron más cadáveres.

Los equipos de socorro buscan personas que hayan quedado atrapadas por el barro, pues hasta el momento las autoridades reportan al menos 200 desaparecidos. Sin embargo, a más de 24 horas desde que ocurrió el desastre, encontrar muchos más sobrevivientes parece cada vez más improbable. "Lo más seguro es que a partir de ahora vamos a estar recuperando cuerpos", dijo Romeu Zema, gobernador del estado de Minas Gerais.

Los trabajadores de la empresa minera brasileña Vale estaban almorzando cuando colapsó la presa de contención de relaves, sepultando al restaurante y a la comunidad circundante en un fango marrón rojizo.

La situación de los trabajadores y de otras personas en la ciudad de Brumadinho fue calificada por el presidente Jair Bolsonaro y otros funcionarios como una "tragedia".

Hasta el sábado en la noche se habían recuperado 40 cadáveres, informó la oficina del gobernador del estado de Minas Gerais en un comunicado, pero se teme que haya muchos más a medida que los equipos de rescate y recuperación excavan entre el lodo.

Además de los 40 cuerpos recuperados, había 23 personas hospitalizadas, dijeron autoridades del departamento de bomberos de Minas Gerais.

La angustiante espera de los familiares

El director general de Vale, Fabio Schartzman, dijo desconocer las causas del desplome. El incidente ocurrió cuando unos 300 empleados se encontraban laborando. Unos 100 ya fueron hallados y se intentaba determinar el paradero del resto.

Los bomberos distribuyeron a los medios de comunicación listas de personas que habían sido rescatadas o contabilizadas, pero todavía había decenas de familias en la ciudad esperando desesperadamente noticias de sus seres queridos.

Para muchos, la esperanza se desvanecía en angustia. "No creo que esté vivo", dijo Joao Bosco, hablando de su primo, Jorge Luis Ferreira, que trabajaba para la empresa minera. "En estos momentos sólo espero un milagro de Dios", agregó.

"Es angustioso, enloquecedor", dijo Vanilza Sueli Oliveira, que estaba esperando noticias de su sobrino. "El tiempo pasa. Ya han pasado 24 horas. El tiempo pasa. No quiero pensar que él está bajo el lodo".

"Las principales víctimas fueron nuestros propios trabajadores", declaró Schartzman en conferencia de prensa. El lodo cubrió un restaurante a la hora de la comida, agregó.

Algunas zonas de la ciudad de Brumadinho fueron desalojadas. El canal local de televisión TV Record mostró un helicóptero de bomberos volando a centímetros del suelo mientras sacaban a una mujer cubierta de lodo de las aguas residuales.

Las fotografías mostraban techos de inmuebles que sobresalían sobre un extenso terreno cubierto de lodo, que también bloqueó caminos. El torrente de desechos llegó hasta la comunidad de Vila Ferteco y a una oficina administrativa de la compañía minera brasileña Vale SA, donde había empleados.

El sábado se asomaban tejados sobre un extenso campo de lodo, que también cortó varios caminos. Tras el derrumbe, algunas personas fueron evacuadas de Brumadinho. Otros apenas salvaron la vida.

"Vi el lodo que bajaba la cuesta, derribando árboles al descender. El ruido era tremendo", dijo entre lágrimas Simone Pedrosa, del barrio de Parque Cachoeira, a unos ocho kilómetros del derrumbe.

Pedrosa, de 45 años, y sus padres corrieron a su auto y fueron al punto más alto del barrio. "Si hubiésemos ido en la otra dirección, estaríamos muertos", dijo. "No puedo sacarme ese ruido de la cabeza".

Los responsables

Romeu Zema, gobernador del estado de Minas Gerais, advirtió que los responsables "serán castigados".

El diario Folha de S.Paulo informó este sábado que el complejo minero de la represa recibió una licencia expedita para expandirse en diciembre debido a una "disminución del riesgo".

Los ríos de residuos mineros ya habían generado el temor de una contaminación generalizada.

De acuerdo con el sitio web de Vale, los residuos, a menudo llamados relaves, están compuestos principalmente de arena y no son tóxicos. Sin embargo, un informe de la ONU encontró que los desperdicios de un desastre similar en 2015 "contenían altos niveles de metales pesados tóxicos".

El presidente Jair Bolsonaro expresó que lamentaba el incidente y que enviaría a tres ministros de gabinete al lugar.

"Adoptaremos todas las medidas posibles para minimizar el sufrimiento de las familias y las víctimas", afirmó Bolsonaro en un discurso que publicó en su cuenta de Twitter.

En imágenes: al menos 200 desaparecidos tras el colapso de una represa minera en Brasil

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Bolsonaro, que asumió la presidencia el 1 de enero, tenía previsto recorrer el sábado la zona en helicóptero. El gobernante derechista prometió en su campaña impulsar la economía de Brasil en parte con la eliminación de controles a la minería y otras industrias.

Grupos y activistas ambientales dijeron que el vertido de relaves del viernes ponía de relieve la falta de controles.

El derrame más reciente "es una triste consecuencia de las lecciones no aprendidas por el gobierno brasileño y las compañías mineras responsables de la tragedia en la presa Samarco, también controlada por Vale, en Mariana", afirmó Greenpeace en un comunicado.

"La historia se repite", tuiteó Marina Silva, exministra del ambiente y tres veces candidata presidencial. "Es inaceptable que el gobierno y las compañías mineras no hayan aprendido nada".

Vale es la compañía minera más grande del país. Dos horas después del accidente, sus acciones cayeron 10% en la Bolsa de Valores de Nueva York.

En 2015, otra presa operada por Vale y la compañía minera australiana BHP Billiton colapsó en la ciudad de Mariana, en Minas Gerais, causando la muerte de 19 personas y el desalojo de cientos más.

El colapso de 2015, considerado el peor desastre medioambiental en la historia de Brasil, dejó a 250,000 personas sin agua potable y provocó la muerte de miles de peces. Unos 60 millones de metros cúbicos de residuos contaminaron ríos y llegaron al Océano Atlántico.

Schartzman señaló que lo sucedido el viernes fue “una tragedia humana de mayores dimensiones que la de Mariana, pero posiblemente el daño ambiental será menor”.


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