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México

El 19 de septiembre no es el día en el que más terremotos ha habido en México (y la razón tampoco es la que han dicho algunos famosos)

Tras el terremoto del 19 de septiembre en México, muchos famosos e influencers salieron a encontrarle una explicación a la improbable coincidencia responsabilizando a la energía de miedo que invocan los simulacros. Pero esa fecha no es precisamente el día en el que se han producido históricamente más sismos. Y la razón de estos temblores no está en las teorías que se difundieron por redes.
Publicado 25 Sep 2022 – 10:28 AM EDT | Actualizado 25 Sep 2022 – 10:28 AM EDT
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La historia de miles de mexicanos se vio partida en dos tras el terremoto del 19 de septiembre de 1985, de magnitud 8,1, en donde se calcula perdieron la vida entre 10,000 y 20,000 nacionales. La coincidencia en fecha con el catastrófico terremoto del 2017 acrecentó la relevancia que esa efeméride ha cobrado en la historia del país.

Y que este pasado 19 de septiembre de 2022, por tercera vez, la historia de un brusco temblor se haya repetido, ha alentado a muchos a intentar encontrar un patrón detrás, una explicación aunque la ciencia se rehuse a darla, contundente en su idea de que nada sabe la tierra de las fechas de los hombres.

Ante la imposibilidad de apelar a lo científico, muchos famosos e influencers han salido a señalar (lo que ellos llaman) la energía colectiva de trauma como una de las explicaciones para que tan improbable hecho ocurra. “Yo no sé ustedes pero para mí no deberían hacer simulacros, atraen la energía! Somos energía! El estar pensando y haciendo simulacros se jala esa energía!”, sentenció el actor José Ron en sus redes.

“Y la historia se repite, esto no es una casualidad, el universo nos está recordando algo, algo nos quiere recordar, el mismo día, casi a la misma hora, en el mismo momento, está cañón”, replicó por su parte la influencer Yoss Hoffman (Yosstop), y hasta la reputada conductora radical Martha Debayle se atrevió a esbozar una pregunta al respecto: “¿Atraemos lo que atraemos por lo que somos?”.

Sismo en México: ¿por qué se producen?

Para Xioly Pérez Campos, investigadora del departamento de sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM, la cosa efectivamente es un asunto de energía, pero no de la energía movilizada porque muchas personas estén pensando en que algo va a ocurrir o sientan miedo durante una fecha traumática o un simulacro, sino de la energía que por décadas atrás se estaba acumulando entre dos placas.

“Cuando ocurre un sismo, se libera energía que estaba siendo acumulada durante muchísimos años, ¿cuántos años? 40, 60, depende de cuándo ocurrió el sismo anterior exactamente ahí. En el caso de este sismo que acaba de ocurrir, la placa de Coco y la placa de Norteamérica están en contacto y en esa interacción, en ese intento por años de movimiento que no logran, acumulan energía potencial. Eventualmente, ese contacto entre las placas no resiste esos grandes esfuerzos y se rompen, se deslizan y ahí ocurre un balance de esa energía que se había estado acomulando que se va a liberar de diferentes maneras: en calor, en energía de fractura y en energía cinética que toma las formas de ondas sísmicas que sentimos cuando se mueve el suelo”.

Según los registros sismológicos, en México, no sólo ha temblado tres veces un 19 de septiembre, en realidad, ha temblado cuatro, si se agrega el sismo ocurrido en 1993 de una magnitud menor de 6,3.

La fecha en el calendario en donde más recurrencia de sismos ha habido es, en realidad, el 7 de junio, fecha en la que se han registrado 6 sismos en los años 1911, 1918, 1932, 1982, 1998 y 2016. Otra fecha coincidente es el 23 de septiembre en donde se han registrado otros cinco movimientos telúricos.

“Lejos de cualquier coincidencia, lo que hay que tener en cuenta es que México está en una zona altamente sísmica en la que confluyen cinco placas tectónicas y en donde cualquier día del año podemos asistir a un temblor. Le hemos puesto atención al 19 de septiembre porque es un día que colectivamente recordamos, pero la probabilidad de que tiemble es igual todos los días. No hay que abrir ninguna línea de investigación en torno a las fechas como algunos se apresuraron a señalar”, añade Pérez.

¿Por qué se producen luces cuando hay terremotos?

Además de mostrar la improbabilidad de que la mente humana pueda movilizar la energía necesaria para mover unas placas tectónicas, otro elemento que la investigadora sale a desmentir es que se produzca cualquier tipo de iridiscencia o luminosidad celeste mientras está ocurriendo un sismo. Según la experta, la única explicación a las imágenes virales que circularon en 2017 durante el temblor y que volvieron a circular durante la réplica ocurrida en la madrugada del jueves es que se trata de transformadores caídos o cortocircuitos que se producen por los movimientos.

Tampoco, como muchos han afirmado, es responsabilidad del fuerte movimiento sísmico del 19 de septiembre que el volcán Popocatépetl haya tenido actividad y erupción. “Las respuestas volcánicas tampoco están vinculadas a este fenómeno, ni el de Colima, ni el Popocatépetl han tenido una variación en su comportamiento, según han informado quienes llevan un control de su actividad. De hecho no podríamos decir que no haya ningún tipo de relación entre un temblor y una erupción volcánica, pero, en general, esto no ocurre”.

Como los sismos siguen un calendario geológico y sus fechas no se miden en horas, ni en días, la sismóloga alienta a los mexicanos a direccionar su preocupación más que en encontrar patrones detrás de las fechas de los sismo, en todo el tema preventivo y reactivo que sí es posible controlarse ante un terremoto.

“Ha sido todo un aprendizaje. En 1985 no había nada, ni interés ni protocolo y a raíz de eso nace Protección Civil en México que ha ido migrando muy lentamente, debo decirlo, de una visión reactiva a una visión preventiva. Entonces, aunque ya tenemos mucha más experiencia sobre cómo sobrellevar las consecuencias de un temblor, todavía estamos en pañales en la parte preventiva y aquí es donde nos hace falta un diálogo más cercano de la academía con las autoridades, necesitamos mucho conocimiento del fenómeno”, concluye la sismóloga.

Más allá de las afirmaciones que muchos, a pesar del descrédito científico, seguirán haciendo sobre las coincidencias del 19 de septiembre, para Xyoli Pérez Campo sí hay algo que resulta provechoso de toda la conversación que se ha generado en redes: y es que se preste atención e interés a una realidad que, según ella, en México “debería ser materia de conversación diaria”.

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