La confianza habría sido la puerta de entrada. El 1 de septiembre, Diego Sebastián "N" llegó al exclusivo fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, acompañado de Gerardo "N". De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), ambos llegaron con un objetivo: encontrar una llamada "caja fría" que supuestamente contenía millones de dólares en Bitcoin.
Cintas para atar, millones en criptomonedas, una recompensa y violencia extrema: detalles del caso del músico de Camilo Séptimo
Diego Sebastián "N" y Gerardo "N" fueron procesados penalmente por el multihomicidio ocurrido en México luego de que una jueza encontró pruebas suficientes en su contra; la Fiscalía sostiene que llegaron al domicilio en busca de una cartera con Bitcoin y que el crimen fue preparado con anticipación
Horas después, cuatro personas estaban muertas dentro del departamento: Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista, compositor, productor y fundador de Camilo Séptimo; su esposa, Ana Paula Barragán, de 35 años y con cuatro meses de embarazo; la hija de ambos, Sofía, de 3 años, y Aleyda Romero Victorio, de 21 años, quien cuidaba a los niños. También fue asesinada la perra Golden retriever de la familia.
El hijo, de 6 años, de Jonathan y Ana Paula sobrevivió y fue encontrado sin lesiones visibles. Ahora, la investigación dio un nuevo paso.
Este miércoles, una jueza determinó que existen elementos suficientes para que Diego Sebastián "N" y Gerardo "N" sean procesados penalmente mientras continúa la investigación por su probable participación en los homicidios, la interrupción del embarazo y la muerte de la mascota. Ambos permanecerán en prisión preventiva y la autoridad judicial otorgó cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria.
Fue un multihomicidio que comenzó a prepararse desde antes
Los datos presentados por la Fiscalía apuntan a que el ataque no habría sido improvisado. Un día antes del multihomicidio y durante la mañana del 1 de septiembre, Diego Sebastián "N" habría instruido a Gerardo "N" conseguir varios objetos: un desarmador plano, uno de cruz, cinchos grandes, guantes negros de tatuaje y cubrebocas.
Esos artículos, además de un rollo de cinta adhesiva industrial, corresponden con los objetos utilizados para someter a las víctimas y con los indicios localizados posteriormente dentro del automóvil Kia en el que llegaron los sospechosos. El vehículo, un sedán gris, tenía además placas de circulación sobrepuestas.
Las cámaras de seguridad permitieron reconstruir buena parte del crimen. A las 17:23 horas, el Kia ingresó al fraccionamiento ubicado en la exclusiva Zona Esmeralda. Gerardo "N" conducía y Diego Sebastián "N" iba como pasajero. Minutos después, el segundo apareció en un elevador.
Su acceso habría sido posible por la relación de confianza que tenía con la familia. Ana Paula, la esposa del músico, autorizó por teléfono su entrada, ya que ella todavía no se encontraba en el departamento.
Cuando Diego Sebastián "N" entró, en el inmueble solamente estaba la niñera Aleyda y dos mascotas. A las 17:42 horas, Ana Paula llegó con sus hijos. Doce minutos después, a las 17:54, la mujer se comunicó con un amigo de su esposo, quien posteriormente declaró ante el Ministerio Público.
La conversación sería una de las piezas clave para reconstruir los últimos momentos antes del crimen. Según el amigo, Ana Paula le escribió que "Sebastián ya tenía rato esperando a Jonathan" para que se lo dijera, ya que se encontraba con el tecladista jugando padel.
Jonathan llegó a las 19:28 horas, acompañado por su amigo y ahora testigo, quien contó a las autoridades lo que pasó: "Al llegar Jonathan se baja del carro, lo deja prendido, me bajo con él. Lo iba acompañar a entrar a su casa y me dijo 'espérame aquí abajo, si no contesto pide ayuda'", declaró.
El testigo agregó que percibió miedo en Jonathan y que, después de enviarle un mensaje sin recibir respuesta, decidió acudir a la caseta de vigilancia. Mientras tanto, dentro del departamento, la situación ya había terminado en violencia extrema.
El intervalo de muerte de las víctimas habría ocurrido entre las 17:30 y las 20:00 horas, precisamente durante el periodo en que Diego Sebastián "N", quien era socio del músico, y Gerardo "N" permanecieron dentro del fraccionamiento.
Jonathan fue encontrado en la recámara principal, amordazado con cinta adhesiva industrial y maniatado en un sofá. Tenía un disparo en la cabeza.
Ana Paula estaba en el baño de la misma habitación, también amordazada y maniatada. Sobre sus piernas yacía su hija Sofía, de 3 años. Ambas tenían heridas de bala en la cabeza.
En otra habitación, Aleyda Romero fue localizada sobre una cama, maniatada y con impactos de arma de fuego en la parte superior de la espalda y la base de la cabeza.
En uno de los baños también fue encontrada la perra de la familia, con el hocico rodeado con cinta adhesiva gris y un disparo en la cabeza.
El arma estaba equipada con un silenciador, por lo que los vecinos no reportaron haber escuchado detonaciones. El propio multihomicida reconoció, en sus primeras declaraciones, que después "la desensamblé y aventé a una barranca".
Millones de dólares en criptomonedas, una cuantiosa recompensa y una amenaza al salir
El móvil que investiga la Fiscalía apunta al dinero. Los investigadores sostienen que los sospechosos creían que en el departamento había una "caja fría con cantidades millonarias de dólares en Bitcoins".
Una cartera fría (cold wallet) es un dispositivo utilizado para almacenar criptomonedas fuera de internet y mantener las claves privadas de acceso alejadas de conexiones digitales.
Una vez que consiguieran el dinero, Diego Sebastián "N" entregaría a su cómplice Gerardo "N" la cantidad de 110,000 dólares (2 millones de pesos) por su ayuda para cometer los asesinatos del integrante de Camilo Séptimo y su familia.
La violencia no terminó dentro del departamento. A las 19:41 horas, una cámara captó al socio del músico en el estacionamiento. Dos minutos después, el Kia salió del fraccionamiento con ambos hombres a bordo.
Para evitar que el vehículo fuera revisado o seguido, según el amigo del tecladista que lo esperaba abajo, Diego Sebastián "N" habría mostró el arma y exigió al vigilante que levantara la pluma de salida.
"Como se te ocurra decir que me viste te voy a matar como a tus pinches amigos", le advirtió al amigo de Jonathan.
Al anochecer y tras cometer el multihomicidio, Diego Sebastián "N" acudió a un restaurante ubicado sobre avenida Mixcoac, en la Ciudad de México, para comer tacos; el establecimiento ya no tenía servicio, entonces se dirigió a la colonia Del Valle a cenar.
Mientras tanto, pese a la amenaza directa que recibió, el amigo de Jonathan ya había pedido ayuda. Policías del municipio de Atizapán de Zaragoza acudieron al departamento y, a las 00:40 horas del 2 de septiembre, el Ministerio Público recibió el reporte de que en el domicilio había cuatro personas sin vida.
Los agentes de la Fiscalía del Estado de México llegaron a la 01:05 y encontraron al hijo, de 6 años, del tecladista y su esposa como el único sobreviviente; el niño fue entregado a sus abuelos y todavía no ha contado ante las autoridades qué sabe o qué vio sobre lo ocurrido a su familia. El levantamiento de los cuerpos concluyó a las 04:25 horas.
Posteriormente, las autoridades localizaron el Kia con placas sobrepuestas en el fraccionamiento Héroes Tecámac, sección Bosques, en el municipio de Tecámac. Las detenciones de Gerardo "N" y Diego Sebastián "N" se concretaron después de 8 horas y 45 minutos en la zona del Valle de Toluca, mediante la coordinación entre autoridades federales, de la Ciudad de México y del Estado de México.
Diego Sebastián "N", el socio del músico, era considerado susceptible de abandonar el país para evadir la justicia debido a su condición de múltiple nacionalidad y situación económica, pero ahora permanece recluido en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tlalnepantla. Gerardo "N" también está preso en el mismo lugar, luego de que las autoridades demostraran que no solo había sido el chofer del multihomicida, como había asegurado en un principio.
Por los homicidios de Jonathan, Ana Paula, su hija y Aleyda, los acusados podrían ser condenados a entre 25 y 70 años de prisión por cada víctima. Por la muerte de la mascota de la familia recibirían una pena de 3 a 6 años, mientras que por la interrupción del embarazo del bebé que esperaba la esposa del fundador del grupo musical Camilo Séptimo la sentencia es de 5 a 10 años de cárcel.








