Accidente de tráfico

La posibilidad de perder la vida es cuatro veces más alta en accidentes en autos anteriores a 2000

Esto podría explicar cómo salvó la vida la conductora del Chevrolet Impala rebanado por la mitad esta semana en California

Analistas de ANCAP, un órgano independiente no gubernamental de verificación de seguridad automotriz en Australia notaron una alta incidencia de autos construidos antes de 2000 en accidentes de tránsito con víctimas mortales.

Aunque dichos autos apenas constituyen el 20% del parque automotriz australiano están involucrados en el 33% de los accidentes mortales que tienen lugar en ese territorio. Esto contrasta con el hecho de que los autos construidos a partir de 2011 constituyen el 31% de los autos en Australia sólo están involucrados en un 13% de los accidentes con víctimas mortales en ese país.

Prueba de choque revela la incapacidad de los autos viejos para salvar vidas

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Para ilustrar esas cifras ANCAP sometió a una prueba de choque frontal a un Toyota Corolla 1998 contra la versión del mismo modelo del año 2015. Para quienes están pendientes de esas cosas, el auto más nuevo es el mismo automóvil que se vendió en Estados Unidos hasta el año 2016 como el Scion iM y hoy se conoce como el Toyota Corolla iM. El vehículo de 1998 es una versión hatchback del mismo Toyota Corolla que se vendió en nuestro país en 1998.

James Goodwin, el jefe ejecutivo de ANCAP describió los resultados de la prueba de choque de la siguiente manera: “el auto más viejo mostró un falla estructural catastrófica. Las lecturas del maniquí mostraron una alta probabilidad de lesiones graves en la cabeza, pecho y piernas del conductor. El auto obtuvo un total de apenas 0.40 de 16 punto. Cero estrellas”. En cuanto al Corolla 2015 Goodwin dijo que se había “ desempeñado muy bien, ofreciendo un nivel de protección de cinco estrellas, por lo que obtuvo 12.93 puntos del máximo de 16 puntos posibles”.

En el accidente que tuvo lugar el pasado domingo en la carretera estatal 101 de California, en el que el lado del pasajero de un Chevrolet Impala de quinta generación fue separado totalmente del otro lado del vehículo, la solidez estructural del auto jugó un papel fundamental en la preservación de la vida de su conductora. Dicha solidez estructural es el producto de un esfuerzo concertado de la industria automotriz en subir los estándares de seguridad de sus productos, y junto a las bolsas de aire inteligentes, obligatorias desde 2006, están salvando una gran cantidad de vidas.

Quizás ya sea hora de deshacerse de ese viejo cacharro.

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