Abuso Policíaco

La versión del oficial Jerónimo Yanez: así intentó justificar este agente hispano haber disparado contra Philando Castile

En su declaración al Buró de Aprehensiones Criminales un día después de la muerte del afroamericano, el policía aseguró que sintió que su vida corría peligro tras la advertencia del conductor de que llevaba una pistola y el olor a marihuana que sintió dentro del vehículo.
22 Jun 2017 – 10:00 PM EDT

Todo ocurrió rápidamente. El oficial hispano Jerónimo Yanez, de la Policía de Minnesota, pidió a Philando Castile su licencia y el seguro del auto. Revisó los documentos y le explicó que lo detuvo porque solo funcionaba una de las luces traseras de su vehículo. Pero en fracciones de segundo, la historia dio un vuelco. Castile le advirtió al policía que llevaba consigo una pistola, se agachó y se escucharon los disparos.

Nacido en 1988 y de padre mexicano, de Yanez se conoce poco. Después del incidente no dio entrevistas ni se expuso a la prensa. Pero en su declaración ante el Buró de Aprehensiones Criminales de Minnesota un día después, se colaron algunos datos.

Hasta esa noche de julio de 2016, trabajó como patrullero del Departamento de Policía de Saint Anthony: pasó cuatro años y medio cubriendo turnos nocturnos de 12 horas. Antes de eso, había trabajado para una empresa contratista del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), como especialista supervisor del casos: "Yo vigilaba a gente que estuviera aquí en Estados Unidos ilegalmente", dijo entonces. También fue guardia de seguridad y estudió ciencias de la aplicación de las leyes en la Universidad de Minnesota.


Pero además de sus datos personales, en esa declaración de 28 páginas explicó las razones por las que tiró del gatillo contra Philando Castile ese 7 de julio de 2016, a pesar de que en el auto estaban su novia, en el asiento del copiloto, y la hija de cinco años de la mujer, en el puesto trasero.

Desde que se conoció la noticia de que un jurado absolvió a Yanez se han registrado numerosas protestas en Minnesota.

Esto fue lo que argumentó el policía ante el Buró:

1. Investigaban otro caso

El día en que ambos se encontraron en una intersección de Minnesota, para el oficial Castile era un posible sospechoso del asalto a una tienda de conveniencia una semana atrás. El oficial vigilaba justamente el lugar. Sentado en su carro vio a la distancia un auto blanco, del que no recuerda marca, pero iban dos ocupantes. Los siguió. Y aunque desde lejos no lograba identificar si eran hombres o mujeres, sabía que eran afroamericanos, igual que los asaltantes.

Al acercarse más, notó que Castile coincidía con la descripción de uno de los sospechosos: era hombre y tenía dreadlocks o el cabello un tanto largo, hasta los hombros.

2. El auto olía a marihuana quemada

Yanez dijo que notó un olor a marihuana quemada apenas con acercarse al vehículo de Castile, por lo que dudó de que el hombre de 32 años estuviera completamente en sus cabales. Pero asegura que no quiso comentárselo al conductor para evitar una reacción defensiva: "No quería asustarlo".


3. Creyó que Castile le dispararía

Después de explicarle las razones de la detención de tránsito –una luz de freno quemada–, el oficial dice que el joven afroamericano le advirtió que tenía una pistola y comenzó a agacharse. "No recuerdo si le dije algo como que no la agarrara, que no lo hiciera", recordó Yanez en su declaración. "Y como el carro olía a marihuana no sabía si él tenía el arma para protegerse de un vendedor de drogas o (...) de alguna persona que estuviera intentando robársela".

Con la posibilidad de que el hombre tuviese una pistola y que se movía, le insistió en que no la tomará, pero Castile seguía moviéndose, aseguró entonces. Pensó que "iba a morir". Sintió que "si él (Castile) tenía el coraje y audacia para fumar marihuana frente a una niña de cinco años (sentada en el asiento trasero) y arriesgaba sus pulmones y su vida haciéndola fumadora pasiva, y si la pasajera de adelante hacía lo mismo, qué les importaría mi vida".

3. El joven no respondía a las órdenes

Según contó Yanez al Buró, Castile solo hizo contacto visual con él al inicio de la conversación. Luego, dijo, hablaba al policía en una voz inaudible, casi entre dientes, y sin mirarlo.

"Seguí pidiéndole que no la agarrara y él seguía moviédose. Me pareció que no le importaba lo que yo estaba diciendo. No dejaba de moverse, no dejaba de mover su mano y agacharse", recordó.

Finalmente, explicó el policía, Castile se agachó y restó visibilidad al agente de la mano derecha, con la que él presumía que el joven sostenía el arma. "En ese punto yo estaba asustado, temí por mi vida y (...) por la de la pequeña que estaba atrás y la pasajera del frente. Él bajó su mano y no recuerdo exactamente qué le dije. Su mano se puso en forma de 'C' y me pareció que agarraba algo entre sus dedos".

Luego, aseguró que sus opciones se redujeron: "Le disparé. No recuerdo los primeros dos disparos, creo que recuerdo los dos últimos. Creo que uno de los disparos fue a su brazo izquierdo. Mientras disparaba, lo veía".

Protestas en Chicago por la muerte de Philando Castile y Alton Sterling

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