Regional Mexicano

La fama envenenada de 'El Pirata': cómo este joven de Sinaloa acabó en Rolling Stone (como 'El Chapo')

Juan Luis Lagunas Rosales no quería limpiar "trastes" y optó por hacer carrera como juguete roto del ciberespacio, un camino que se labró trago a trago y le dejó enemigos de carne y hueso. Criado en tierra de narcos, vivió deprisa en busca de fama. Su muerte acribillado, le dio la popularidad que nunca imaginó.
20 Dic 2017 – 5:47 PM EST

Juan Luis Lagunas Rosales nació el 28 de abril de 2000 en tierra de narcos, en una pequeña población conocida como Villa Juárez, en el municipio de Navolato, el mismo que vio venir al mundo a Amado Carrillo Fuentes, el llamado ‘Señor de los Cielos’, y al suroeste de Badiraguato, donde está la casa familiar de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán. Su vida no fue fácil y quedó interrumpida por los balazos que recibió la noche del 18 de diciembre en un bar de Jalisco. Lo acribillaron.

Aunque era de Navolato, Lagunas adoptó Culiacán, el municipio vecino, para su apodo. Él, al igual que sus referentes en la música regional mexicana (y tal y como pasa con los narcotraficantes), se hizo con un sobrenombre que le diera el grado de notoriedad que ambicionaba, un apelativo duro y también, peligroso: ‘El Pirata de Culiacán’.

El pequeño Juan Luis nunca conoció a su padre y su mamá apenas ejerció. Ella lo dejó con su abuela para su crianza, como relató él mismo en las pocas entrevistas que dio, una de ellas fue con Univision el pasado mes de mayo. Después de su muerte se supo que tenía una hermana campesina, a la que él le recomendó que lo dejara. Es demasiado duro y se gana poco.


En fotos: así se hizo famoso 'El Pirata de Culiacán', el youtuber asesinado a balazos en México

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'El de la Red Label'


Aquella plática duró poco menos de 20 minutos, fue de mañana. El día anterior, Juan Luis había estado de fiesta. Para entonces, ‘El Pirata’ era ya una figura pública conocida en el sector del regional mexicano. Él no era músico, tampoco cantante (aunque quería serlo). Su fama se construyó a base de tragos, muchos tragos; los suficientes para perder el conocimiento y desplomarse sobre el piso.

Tenía 15 años cuando su video titulado ‘El de la Red Label’ se hizo viral en YouTube. Las imágenes muestran cómo bebe de una botella de whisky y los efectos posteriores. Él mismo lo recordaba como su primer highlight de su carrera, porque sí, ‘El Pirata’ convirtió sus borracheras en un oficio.

Juan Luis tuvo otros trabajos, pero le pagaban menos y tenía que andar limpiando “trastes”, explicó. Eso no le gustaba. Cuando se dio cuenta de que sus excesos resultaban del gusto de internet, tuvo claro cuál era su atajo a la popularidad. Hizo amistad con Beto Sierra, un conocido ‘influencer’ del regional mexicano, quien ya sabía cómo moverse en redes y los gustos de la audiencia (unos videos con su tigre cuentan con millones de reproducciones en YouTube), y poco a poco fue apareciendo en los videos musicales y en los eventos de algunas bandas.

Como si fuera un narcotraficante, ‘El Pirata de Culiacán’ encargó un corrido a su nombre que interpretó Último Escuadrón y en él es descrito como un “loco y acelerado” que con su “pistola fajada” se pasea por donde quiere y al que le “sobran muchas plebitas (mujeres)”. La canción explica que tiene “varios enemigos” a los cuales desafía aunque le “miren chiquito”.

Los versos mencionan expresamente sus pleitos con un youtuber de la zona, ‘Chanito de Culiacán’, quien se burló de sus borracheras.


Detrás de 'El Pirata'


Para construir la imagen de su ‘pirata’, Juan Luis produjo su propio merchandising (como gorras con su nombre), acuñó un hashtag (así no más quedó), se pintaba barba para parecer más adulto y se tatuó el rostro de un corsario en un brazo (en el otro un tigre). En sus redes sociales posaba con armas, lo que le confería una imagen de matón, aunque él aseguraba que eran “prestadas” para la foto. También se dejaba ver con mujeres y preguntado por eso, fanfarroneaba sin complejos: “Todas se apiñan conmigo”.

El joven hablaba de todo eso como “parte del show”, como si fuera un juego, pero la prensa local mexicana reportaba que realmente había gente que le deseaba mal. Un video en el que ‘El Pirata’ se burla de ‘El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, es una de las líneas de investigación del asesinato de Juan Luis por la Fiscalía de Jalisco.

“Hago publicidad, promociones a los artistas. Me llaman, los etiqueto (en redes), ganan seguidores”, comentó ‘El Pirata’, que ya en mayo contaba que había dejado las bebidas duras. “Tomo tranquilón, pura Tecate Light”, manifestó. Los grupos con los que había grabado videos musicales recientemente contaron a Univision que durante las filmaciones él aparentaba que estaba tomando, pero no se emborrachaba.

Juan Luis tenía en sus planes dar el salto a los escenarios como cantante. Dejar de ser comparsa para ser protagonista. Él hablaba ya de un contrato con una disquera y de su deseo de cantar temas románticos: “Soy un enamorado”.

18 balas

En un mensaje póstumo, Beto Sierra comentó que le había pedido que se moderara, que andaba “viviendo la vida muy acelerado”. “Nunca hiciste caso”, afirmó sobre ese “muchacho de buenos sentimientos y alegre”.

‘El Pirata de Culiacán’ logró trascender fronteras, pero no como una estrella, sino como el juguete roto del regional mexicano. Su muerte a balazos -18 impactos- en un bar de Zapopan, municipio de Jalisco, recuerda a las acciones de los sicarios del narco. Un asesinato que hizo que su sobrenombre llegara a las páginas de la prensa internacional, diarios donde probablemente su carrera como cantante nunca habría merecido de su atención. La revista Rolling Stone le dedicó un titular, lo mismo que hizo un año atrás con ‘El Chapo’. Ahí estaba ‘El Pirata’, con su teléfono en mano, tomándose una selfie frente a un espejo, sin presagiar el trágico final que le esperaba.


De tragedia en tragedia: el año horrible del regional mexicano

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