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Regional Mexicano

Helen Ochoa está decidida a dominar la música norteña con su feminismo astuto

Hombres, ¡háganse a un lado!
11 Jul 2016 – 9:16 AM EDT

Prodigios en la música norteña como Helen Ochoa no se dan frecuentemente. La cantante mexicoamericana de Fresno, California, rebosa sensualidad con toda la actitud cool de la música norteña. Algunos pueden llamarla una femme fatale; otros, simplemente una jefaza.

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Ochoa, de 27 años de edad, es la única mujer que ha firmado con la disquera californiana Gerencia 360, junto a estrellas emergentes como Noel Torres, Adriel Favela y Jonatan Sanchez. Por teléfono, ingenio y encanto se revelan cuando nos platica de su trayectoria hacia la fama, desde que llegó a Los Ángeles sin un centavo en el bolsillo, hasta que se hizo amiga con otros artistas y cantantes, siempre teniendo una cosa segura: que iba a ser escuchada.

Ser reconocida sería inevitable con el disco que estrenó en abril de este año, Si Yo Fuera Un Chico; un carismático testimonio de lo chingona que es. También es un álbum que demuestra sus influencias de la música regional mexicana son profundas, desde el ícono ranchero Vicente Fernández hasta la leyenda de las baladas Rocío Dúrcal. Ella entra en territorio masculino en la canción homónima del disco, una interpretación cándida de “If I Were A Boy”, de Beyoncé, en la que canta sobre tomar cerveza, cambiar de género de sexo y seducir a quien se le dé la gana, incluyendo mujeres.

En su sencillo actual, “El Raspón,” la cantante asegura que puede construir armaduras contra los corazones rotos o cualquier relación sin valor. “Como tú, muchos. Pero Helen Ochoa, solo hay una!”, ella canta; un tema popular entre músicos hombres, pero poco convencional entre las mujeres, especialmente dentro su género musical. Trompetas intoxicantes y ritmos para bailar en la pista dominan el nuevo disco, pero todo lo hace con una suma delicadeza y un enfoque feminista empoderador.

Su rápido acenso a la popularidad está reflejándose en las listas musicales también. El álbum Si Yo Fuera Un Chico llegó a ser #1 en iTunes en la lista de música regional y número #2 en el Latino en Estados Unidos. También llegó al puesto #11 de álbumes Latinos en Billboard. Hablamos con la señorita Ochoa sobre cómo navega su poder femenino dentro de una escena mayoritariamente masculina, así como de su colaboración con Lupillo Rivera y el concepto de su nuevo lápiz labial con TNT Cosmetics.



Platícame de tu niñez con la música. Leí que desde los cuatro años ya sabías que querías ser cantante y que empezaste a practicar a los ocho.

Soy la quinta de seis hermanas en mi familia y soy la única que canto. Desde que era chiquita íbamos bastante a México a visitar a nuestra familia en Navidad y Año Nuevo. Mis tíos allá siempre sacaban guitarras y empezaban a cantar canciones de Vicente Fernández, Javier Solís, José Alfredo Jiménez, Rocío Dúrcal, Juan Gabriel, José José… una plétora de artistas. De todas mis hermanas, yo era la única que me quedaba en la sala escuchando, plasmada completamente con la música. Me quedé con esa música en el corazón.

Cuando tenía ocho años canté por primera vez en frente de la gente. Estaba en los quince años de mi hermana y había una banda en vivo. Yo le dije a mi papá que quería cantar con la banda y me dijo, “Estás loca, claro que no!” No quería, y yo fui terca. Entonces le dije al de la banda, “Te sabes la canción de ‘Al Gato y Al Ratón’ de Banda Machos?” Y me dijo, “Sí!” Y le dije, “Pues tócala y yo la voy a cantar”. Me miró con cara de “Esta niña está loca!” Pero dijo, ok. Cuando empecé a cantar toda mi familia volteó con cara de “What?! Quién está cantando?!” Y era yo. Me encantó el sentimiento de estar en un escenario de tener la atención de la gente. De ahí empecé a ensayar y me encerraba en mi cuarto dos horas diarias. Mi papá me compró pistas de todos los cantantes. Realmente allí fue donde empezó todo.

Me encanta tu confianza y convicción en tus letras y tu tono de voz. ¿En qué están basadas la mayor parte de tus canciones? ¿Historias personales?

Escribo parte de mi música y también tengo la fortuna de tener muchos amigos compositores que yo considero los más fregones de la industria. Yo creo que todo tiene que ver con un sentimiento propio, especialmente cuando se trata de la composición. Yo todavía voy empezando en eso. Tengo muchas canciones escritas completas y algunas a medias. Para mí la composición ha sido algo muy delicado. Le tengo mucho respeto a todos los compositores. Yo pienso que al escoger temas para cantar, de plano tienen que ser algo que uno sienta. Por ejemplo, “El Raspón”, el sencillo que tenemos ahorita, habla de una mujer que estuvo con alguien y no le fue muy bien con esa persona. Ella dice, “Oye, no hay problema. Tú para mí sólo fuiste un raspón, pero yo te hice la herida.” Eso me ha pasado, ¡claro! He tenido relaciones donde no pasa nada, o de plano te llevan al cielo y te dejan caer así de fácil. Es una experiencia muy propia. Cuando canto esa canción es de las que más vivo.

Esa actitud es lo que me ha fascinado de tu nuevo disco, porque tienes varios temas donde dices, “Tú me lastimaste, pero fue algo chiquito. Lo que yo te hice a tí fue más fuerte y yo no me preocupo”. Desde hace varios años lo que necesitaba el género, yo pienso, es una mujer que representara esa perspectiva.

¡Muchas gracias! De hecho, muchas mujeres me han escrito y las canciones que más les gustan del álbum son las de desamor. Pero más las de, “¡Allí te va, chiquito! ¡Esto va para ti!” Soy bien canija [risas]. Tengo tantas compañeras de la música aquí en Los Ángeles y me da tanta alegría ver que están empezando a realizar sus sueños y a dejar su granito de arena en la música. Porque, obviamente, en lo general lo que más se escucha en las radiodifusoras es música de los hombres. Las mujeres también pueden dejar su huella y decir, “Yo también puedo. ¡Y esta canción es para ellos!”

Tienes un poder femenino y feminista a la vez. En el pasado ha habido muchas canciones, como dices, que han sido dominadas por los hombres y muchas de ellas también han sido machistas. Para ti, ¿cómo ha sido navegar tu feminidad en la escena regional mexicana?

Mira, la industria musical es muy difícil para todos, hombres y mujeres. Lamentablemente para nosotras es doblemente difícil. Pero creo que ahorita en el 2016 ya se está dando a conocer más la huella de la mujer en este género. No es lo mismo lo que pasaba hace 10 años a lo que pasa ahora. Han existido mujeres, siguen existiendo y van a seguir existiendo.

Ha sido muy difícil para mí, pero porque vivía en Fresno, California, que está en el centro del estado y allá no pasa nada musicalmente. Hace cinco años tomé la decisión de venirme para acá, sin un centavo en el bolsillo, sin saber dónde iba a vivir, sin trabajo y sin ninguna idea de lo que iba a pasar. Pero lo que sí tenía muy seguro era que yo iba a trabajar en lograr que alguien me hiciera caso y me firmaran. No descansé hasta que eso pasó. Gracias a Dios Gerencia 360 me dió la oportunidad. Han sido una familia en la cual yo felizmente te puedo decir que Dios me abrió el camino bastante con esta gente. Siento que he crecido como persona y como cantante. He aprendido tanto los que trabajan en la oficina diario y de mis compañeros de la disquera, como Noel Torres, Ariel Favela, Jonatan Sanchez. Ellos, los muchachos, me dicen, “Mira Helen, la industria es muy difícil para una mujer, pero tú puedes. Es difícil pero no es imposible.” Ellos me dan ánimo y pues, ¿cómo me voy a rajar? Al contrario, todo los días me da más fortaleza el saber que tengo el apoyo de una familia querida.

El título del disco Si Yo Fuera Un Chico lo sacaste por inspiración de la canción “If I Were A Boy”, de Beyoncé. ¿Por qué decidiste interpretar ese tema?

“Si Yo Fuera Un Chico” es un tema de Beyoncé y fue mi primera canción que se tocó a nivel nacional en la radio. La grabé como cantante independiente medio año antes de llegar a Gerencia 360. La verdad, tuve que ponerle ese título a mi disco por lo que estoy viviendo todos los días y lo están viviendo mis compañeras de la música. A lo mejor si yo fuera un chico, si yo fuera un hombre las cosas serían distintas. A lo mejor se me darían las oportunidades un poquito más rápido. No es secreto que es muy machista todo el mundo. Tenemos ese tick dentro de nosotros, en cómo nos criaron o en nuestra influencia. Pero al final del día, también quise demostrar con el álbum Si Yo Fuera Un Chico es que a lo mejor sería más fácil. Siendo mujer les voy a demostrar que no es imposible. Mi jefe siempre dice algo muy importante, “La tierra es de quien la trabaja”. Entonces no importa si soy fulana o soy fulano. Al final del día tengo que trabajar, aunque sea el doble que los demás. Eso es el concepto que quiero que la gente se lleve con este álbum.

¡Leí que sacaste un lápiz labial con TNT! ¿Me puedes platicar de esta colaboración?

Alejandra Barraza es la CEO de TNT Agency, una agencia y escuela de maquillaje. Alejandra es, en todo el sentido de la palabra, perrona. Ha viajado a todos lados y ha estado en los Grammys, Premios Lo Nuestro, en todas las premiaciones grandes maquillando a actores, actrices y cantantes del alto nivel. Ella me dio la oportunidad de colaborar con ella para sacar un labial. Le pusimos Mujer Ardida porque mi canción en el momento de junio del año pasado, era “Mujer Ardida.” El color del labial es rojo apasionado y le va perfectamente al concepto de la canción. Gracias a Dios estamos sold out de ese labial y a la gente le ha gustado mucho. Es una mujer que yo admiro y respeto mucho. Estoy encantada de poder colaborar con ella.

Recientemente sacaste un video y dueto con Lupillo Rivera. ¿Cómo surgió la colaboración y cómo fue trabajar con él?

Oh my god. A ese señor yo le tengo un respeto que no cabe en todo Los Ángeles. Me recordó mucho a estar en casa con mi familia, mis tíos, mis primos. Me he encariñado mucho con él y con su esposa Mayeli. Yo lo conocí a hace tres años en una premiación. Yo estaba ensayando para mi presentación y él llegó esperando su turno. De repente le pregunta a mi representante de ese tiempo, “Oye, ¿quién es ella?” “Es Helen Ochoa”. “Ah, canta bonito”. Ahí nos conocimos. Volvimos a coincidir en la grabación de un video musical donde estuvieron un montón de cantantes. Empezamos a platicar en el camerino, “Oye, ¿cómo estás?” Y no pues, “¡Muy bien!” Platicamos como si nos conocieramos de toda la vida. Me sentí tan agusto con él y de repente dentro de la conversación, me dice, “Oye, ¿te gustaría grabar una canción conmigo?” Y le dije, “¡Obvio que sí!” “Dale, vamos. Hay que hacerlo!” Él nos mandó una canción y nosotros les mandamos otra. Hablaron entre los representantes y decidieron que “Qué Caro Estoy Pagando” sería el tema. Aparte de que dirigió mi voz y el concepto del video, me dio muchos consejos. El señor ya tenía un plan en mente perrón, y las llantitas en su cabeza todo el tiempo dando. Aprendí muchísimo de él y aparte de que grabamos esa canción, aprovechamos otra más, y estamos en plan de grabar aún otra. Fluyó tan, tan bien estar en el estudio con él, que creo que musicalmente van a ver muchas cosas de Lupillo Rivera y su servidora.


Planes a largo plazo, donde te ves ahora dentro de cinco años?

A lo mejor es mucho soñar, pero los sueños de todo mundo son válidos. Yo me veo recogiendo mi quinto Grammy [risas]. ¡Si Dios quiere! Hay que trabajar primero. Pero sobre todo, creo que me veo dominando y cantando en escenarios grandes. El Estadio Azteca es donde siempre me he imaginado cantar.

Si pudieras describir tu música como una comida, sea cena, postre o bebida, ¿qué sería y por qué?

Yo lo describiría como una capirotada sabrosa. Es rara pero funciona.

¡Qué bien! Eso me recuerda a la Navidad, a la familia y a la gozadera.

¡Y en aumentar tres libras en una sentada! [Risas.]


Helen Ochoa Heads Towards a Regional Mexican Music Takeover with Cunning Feminism


Norteño prodigies like Helen Ochoa don’t come around often. The Fresno-born Mexican singer brims with sensuality and Norteña’s effete cool. Some may call her a femme fatale; others simply a boss. Ochoa, who is 27 years old, is the only woman signed from her regional Mexican music cohort in Gerencia 360—the California-based imprint that houses rising stars like Noel Torres, Adriel Favela, and Jonatan Sanchez. Over the phone, her sharp wit and charming confidence reveal as she boasts tales of “making it,” from hitching a ride to Los Angeles, penniless, to befriending celebrity singers, but with one clear vision in mind: that she’d be heard.

Being noticed would be inevitable with Ochoa’s 2016 striking debut album, Si Yo Fuera Un Chico—a charismatic document of her badassery. It’s also a record where her musical influences in regional Mexican music run deep, from the likes of ranchera icon Vicente Fernández to the late balada legend Rocío Dúrcal. She struts into male territory in the gripping title track, a candid rendition of Beyoncé’s “If I Were A Boy,” where Ochoa chronicles adventures of chugging beer, switching gender and romancing whoever she pleases, even the ladies. In her current single, the horn-blaring “El Raspón,” the Norteña chanteuse assures listeners she can build armor against heartache from any worthless relationship. “Como tú, muchos. Pero Helen Ochoa, solo hay una!” she belts out—a popular song concept amongst male musicians, but unconventional for female singers, especially in her genre. Intoxicating brass and dance floor-friendly rhythms thrive throughout, but all is done with painstaking finesse and an empowering feminist approach.

Her quick rise and popularity are showing up on the music charts as well. Si Yo Fuera Un Chico topped to #1 in iTunes’ Regional Mexican, and #2 in the Latino charts; it also held up to #11 in Billboard’s Latin Albums. She’s basically grabbing the scene by the balls and ruling it. We caught up with Miss Ochoa, who spoke to Uforia Music in Spanish about how she navigates her grrrl power within her male-dominated scene, her collaboration with icon Lupillo Rivera, and her killer new lipstick line with TNT Cosmetics.


Tell me about your childhood with music. I read that you knew since age four that you wanted to be a singer, and that you started practicing at eight.

I’m the fifth child of six sisters, and I’m the only one who sings. Since I was little, me and my family would often go to México during Christmas and New Year’s. My uncles there would bust out guitars and they’d start singing songs by Vicente Fernandez, Javier Solís, José Alfredo Jiménez, Rocío Dúrcal, Juan Gabriel, José José… a plethora of artists. Of all my sisters, I was the only one who would stay in the living room hearing them, completely in awe of the music. That music has stayed in my heart.

When I was eight years old I sang for the first time in front of people. I was at my sister’s quinceañera and there was a live band. I told my dad that I wanted to sing with the band and he said, “You’re crazy. Of course not!” He didn’t want me to, but I was stubborn. So I told the band, “Do you know how to play ‘Al Gato y Al Ratón’ by Banda Machos?” And they said, “Yes!” So I said, “Well, play it and I’ll sing.” All of my family turned with a look of “What?! Who is singing?!” And it was me. I loved that feeling of being up on stage having people’s attention. From there, I began practicing and I would lock myself up in my room for two hours a day. That’s where it all started.


I love your confidence and conviction in your lyrics and tonality. Are the majority of your songs based from personal experiences?

I write part of my music, but I also have the fortune of having many composer friends who I consider the best in the industry. I think everything has to do with one’s personal feelings, especially when it’s about composition. I’m still a beginner in that area. I have many songs that I’ve written completely and some that are only halfway. For me, composition is something that’s very delicate and I have a lot of respect for composers. I think when one choses a song to sing, it flat out has to be on something that one feels. For example, “El Raspón,” the single we have right now, talks about a woman who was with someone and things didn’t turn out great for that person. She says, “Hey, there’s no problem. You for me were only a scratch, but I wounded you.” That has happened to me. Of course! I’ve had relationships where nothing happens, but others where they’ll take you to the moon and let you fall that quick. That’s a very personal experience and when I sing, that’s the song I live the most.


That attitude is something that I like from your new album, because you have several songs that say, “you hurt me but I’ll make it insignificant, and what I did to you will be much stronger, so I’m not worried about it.” For many years ago, I think that’s something that was lacking in the genre: a female to represent her perspective in an obvious way.

Ah, thanks a lot! Many women, in fact, have written to me and the songs they like the most from the album are heartbreak ones. But more than that are the ones that say, “Watch out, chiquito! This one’s for you!” Soy bien canija [laughs]. I have many girl friends in music here in L.A. and it makes me happy to see they are realizing their dreams—leaving a grain of sand in music. Because, obviously, in general what we’ve been accustomed to hearing on radio is music made by men. Women can leave their mark too and say, “I also can, and this song is for them!” Because the men dedicate us many songs, so here’s one for them as well. I love doing that!


You have that feminine and feminist power at the same time. In the past, like you said, music has been dominated by men and lots of those songs have had a macho approach. For you, how has it been navigating the regional Mexican music scene as a female?

Look, the music industry is really difficult, but for everyone, men and women. Obviously for us women, it’s twice as hard unfortunately. But I think that in 2016 the mark of the woman is getting recognized within this genre. What happened ten years ago isn’t the same as what happens today. But women [making music] have always existed and they continue to exist and they will always exist.

It’s been difficult for me because I lived in Fresno, California, which is in the middle of the state and nothing happens there musically. Five years ago I made the decision of coming here without a cent in my pocket, without knowing where I would live, without a job and without any idea of knowing what would happen. But what was very clear to me was that I’d accomplish getting noticed and signed. I didn’t rest until that happened and thank God Gerencia 360 gave me that opportunity. They’ve been a family for me of which I can finally say that God opened a path for me with these people. I feel like I’ve grown personally and musically. I’ve learned a lot from those who work in the office daily and from my label colleagues, like Noel Torres, Adriel Favela, and Jonatan Sanchez. These guys themselves tell me, “Look Helen, the industry is really tough for a female, but you can do it. It’s difficult, but it’s not impossible.” They give me encouragement and well, how am I going to rank out? On the contrary, everyday I have the strength of knowing that I have support from a loving family.


The title Si Yo Fuera Un Chico came from inspiration from Beyoncé’s “If I Were A Boy.” Why did you choose to reinterpret this song?

“If I Were A Boy” is a song by Beyoncé and my [interpretation, “Si Yo Fuera Un Chico”] was the first song that played via radio on a national level. I recorded it as an independent artist half a year before I arrived to Gerencia 360. Truthfully, I had to chose that name for my album title because it’s something that I live everyday and it’s something that my women colleagues in music also live. Maybe if I were a boy, if I were a man things would be different. Maybe I would have a faster time getting this opportunity. It’s no secret that the world is macho-leaning. We have that tick within us, how we’re raised or how we’re influenced. But at the end of the day, what I also wanted to demonstrate with this record Si Yo Fuera Un Chico is that maybe things would be easier. But being a woman, I will demonstrate that it’s not impossible. My jefe always says something very important: “The land belongs to whoever works it.” So it doesn’t matter if I’m a dude or a girl. At the end of the day I got to work, even though it’s twice as hard as the rest. That’s the concept I want listeners to take from my album.


You also recently collaborated with TNT Cosmetics on a new lipstick! Tell me how that was like?

Alejandra Barraza is the CEO of TNT Agency, which is also a school of cosmetics. Alejandra is, in the entire sense of the word, badass. She’s traveled everywhere and has been to the Grammys, Premio Lo Nuestro, and in other award ceremonies doing makeup for high-profile actors, actresses, and singers. She gave me the opportunity of collaborating with her on a new lipstick. We called it Mujer Ardida because that was the name of my single at the time from June of last year. The lipstick color is a passionate red and it goes perfectly with the concept of “Mujer Ardida.” Thank god we are sold out from that color and the public has really liked it a lot. She’s a woman who I really admire and respect immensely. I’m charmed to collaborate with her.


You recently released a music video and duet with Lupillo Rivera. How did that collaboration happened and how was it like working with him?

Oh my god, I have a great respect for that man that hardly fits in Los Angeles. He reminded me a lot of my family, my uncles, my cousins. I’ve grown dear to him and his wife Mayeli. I met him three years ago at an award ceremony. I was rehearsing for my show and he came waiting for his turn for the space. He asks my manager of the time, “Hey, who is she?” “She’s Helen Ochoa.” “Ah, she sings nice.” And from there we met. We crossed paths again during the recording of a music video where there were lots of singing and industry colleagues present. We began talking backstage like “Hey, how are you?” “Well, good!” like we knew each other since all of our lives. That’s how the conversation flowed. I felt so comfortable with him and suddenly he says, “Hey, do you want to do a song together?” And I said, “Obviously!” “Cool, let’s do this.” He sent over a song and my team sent him another one. It was decided that we’d sing “Que Caro Estoy Pagando” together. Besides that he directed my voice and the concept of the music video, he gave me lots of advice. The man had a badass plan in mind. I learned a lot from him, and besides recording this song, we took advantage and recorded another one, and we’re planning on one more. Things flowed so well being in the studio with him that musically there will be more things coming up with Lupillo rivera and yours truly.


Where do you see yourself in five years from now?

Maybe it’s too much to dream, but everyone’s dreams are valid. I see myself receiving my fifth Grammy [laughs]! Si Dios quiere! But you got to work hard first. Above all, I see myself dominating and singing in big stadiums. The Estadio Azteca is the place I’ve always envisioned myself singing.


If you could describe your music as some kind of food, let it be dinner, dessert or a drink, what would it be and why?

I would describe it as a yummy capirotada. It’s weird but it works.


Nice! That reminds me of family, Christmas, and having a good time.

And gaining three pounds in one sitting!


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