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Las autoridades estiman que hay alrededor de 100 mareros en Las Vegas, Nevada, los cuales no conforman el grupo más grande de la región, pero sí uno de los más sanguinarios.

Cómo la MS-13 extendió sus tentáculos y se convirtió en una de las pandillas más sanguinarias de Las Vegas

Cómo la MS-13 extendió sus tentáculos y se convirtió en una de las pandillas más sanguinarias de Las Vegas

El FBI y la Policía de la conocida como la 'Ciudad del Pecado' aseguran que la banda está detrás de al menos 10 muertes violentas ocurridas en esa metrópoli en el último año. Seis víctimas fueron secuestradas y sus cadáveres fueron arrojados en lugares remotos.

Las autoridades estiman que hay alrededor de 100 mareros en Las Vegas, N...
Las autoridades estiman que hay alrededor de 100 mareros en Las Vegas, Nevada, los cuales no conforman el grupo más grande de la región, pero sí uno de los más sanguinarios.

LOS ÁNGELES, California.– Las miradas retadoras de dos pandilleros se encontraron en medio de las luces y el hielo seco en el Club 2100 de Las Vegas, Nevada, el pasado 21 de enero. Esa noche uno de ellos terminó baleado y apuñalado con un machete y navajas en una zona remota. Su cadáver atado con los cordones de sus tenis fue encontrado por la Policía 12 días después del crimen.

La violencia extrema de este homicidio tenía la firma de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13), cuyas actividades ilícitas habían estado fuera de los radares de las autoridades desde hacía tiempo. Ahora, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y la Policía de Las Vegas aseguran que la banda está detrás de al menos 10 muertes ocurridas en esa metrópoli entre marzo de 2017 y el pasado 2 de marzo.

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En relación con esos homicidios hay cinco detenidos, incluido un menor de edad. Por lo menos seis víctimas fueron secuestradas y sus cadáveres fueron arrojados en lugares remotos.

Los asesinados son Daniel Clark, Rony Fuentes, Richard Gaudio, Carlos Pachaca Rodríguez, Arquímedez Sandoval Martínez, Juan Carlos Estrada Raya, José Hernández, Ricardo Olivas, Izzak Towery y Earl Ryan.

Se estima que hay alrededor de 100 mareros en la 'Ciudad del Pecado', los cuales no conforman el grupo más grande de la región, pero sí uno de los más sanguinarios. En el Valle de Las Vegas las autoridades creen que habría miles de mareros. Siendo parte de una organización delictiva que se ha extendido por distintos países, se anticipaba que en algún momento llegaría a un municipio ubicado a 274 millas (cuatro horas en auto) de Los Ángeles, el lugar donde nació esa pandilla en la década de 1980.

"La MS-13 no tenía una gran presencia aquí en el Valle de Las Vegas. Todavía lo creo. Hasta ahora, no habíamos creído que hubieran cometido ningún crimen que necesitara nuestra investigación", dijo hace unos días Joe Lombardo, Sheriff del Departamento de la Policía de Las Vegas.

"Cuando corría le disparó"

El crimen más reciente con el sello de la MS-13 ha desconcertado a las autoridades por la saña con la cual se cometió. Aquella velada terminó trágicamente para Arquímidez Sandoval Martínez, quien se divertía con sus amigos en el Club 2100, localizado cerca del centro de Las Vegas. En el local estaba uno de sus enemigos, David 'Herbi' Pérez Manchame, de 19 años y miembro de la MS-13. Pero no le dio importancia y a la 1:30 am salió del club para consumir droga.

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En circunstancias aún no esclarecidas, el joven terminó en el interior de una camioneta pick-up donde fumaban marihuana 'Herbi' y otros mareros: Josué Díaz Orellana, de 22 años; Luis 'Molesto' Reyes Castillo, de 24; y Miguel Torres Escobar, de 20.

"Quemando hierba" los cinco planearon ir a un lugar conocido como 'The View' para observar las luces de la ciudad. A medio camino Arquímidez se enteró de que había caído en una trampa. 'Molesto' sacó una pistola y los otros le ataron las manos con los cordones de sus tenis. Lo llevaron hasta una zona rural, en la cual caminaron hasta perderse detrás de las colinas.

"Reyes forzó a Sandoval Martínez a que se arrodillara y se quitara la camisa. Después notaron un tatuaje en su hombro que ellos creían significaba su asociación con la banda rival Barrio 18", cita la acusación, retomando el testimonio Díaz Orellana.

Poniendo el cañón del arma en la cabeza de su víctima, Reyes le dio una puñalada en un costado y este se paró de inmediato y trató de huir. Pero no llegó muy lejos... "Cuando corría Reyes le disparó. Sandoval Martínez cayó al suelo baleado", contó Díaz Orellana a los investigadores. "Cuando él estaba tirado en el suelo, comenzaron a apuñalarlo repetidamente con navajas y un machete", agrega su testimonio.

Rastreo de llamadas: la prueba reina

Su cómplice, Torres Escobar, contó a los detectives que antes de asesinar a su rival le dijeron que "era tiempo de mostrar su valor", le pidieron que corriera y le dispararon cuando se alejaba. Al alcanzarlo, lo atacaron con un machete y después con una navaja pequeña. Cada marero tuvo la oportunidad de apuñalarlo cuantas veces quiso.

Al notar que su víctima había fallecido, revisaron sus bolsillos, sacaron un celular y lo apagaron. La Policía encontró su cuerpo poco antes de las 4:00 pm del pasado 2 de febrero en el bulevar Lake Mead, en una zona rural del condado Clark. Al examinar la escena del crimen, las autoridades notaron que el joven "hizo esfuerzos para escapar de sus captores antes de ser baleado y apuñalado hasta la muerte".

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Los investigadores dieron con los asesinos entrevistando a las personas que estaban con Arquímidez en el club, siguiéndole la pista a un Ford Focus 2012 observado cerca de la escena del crimen y rastreando el uso de los celulares que se registró en las torres de comunicación cuya señal abarca el Club 2100, el bulevar por el cual llegaron a la zona rural y el sitio donde encontraron el cadáver.

Tanto el Ford Focus usado en el crimen, como un teléfono usado en dichas zonas, estaban a nombre de Díaz Orellana, quien fue arrestado al pasado 2 de marzo cerca de la librería Spring Valley, en el oeste de Las Vegas, durante un operativo que realizaron agentes del FBI y de la Policía. Sus tres cómplices también iban en el auto.

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En la cartera de Díaz Orellana encontraron tarjetas falsas de residente permanente y de seguro social. En un principio este dijo a los detectives que su ciudadanía estadounidense estaba en trámite a través de una solicitud de asilo, aunque luego reconoció que entró ilegalmente al país en 2016. Los otros mareros, todos nacidos en El Salvador, también aceptaron que estaban en EEUU sin documentos.

Al revisar el vehículo, las autoridades encontraron tres pistolas calibre 9 milímetros (dos de estas ocultas en el tablero en el lado del pasajero y otra debajo del asiento trasero), un cuchillo de carnicero y una gorra de béisbol presuntamente manchada de sangre. No está claro si esta era de su víctima.

Los cuatro acusados enfrentan una condena máxima de 20 años de prisión por el cargo de ataque y otra de cadena perpetua tanto por el secuestro como por la descarga de un arma de fuego.

Las muertes de Carlos y José

Unos días antes de encontrarlo muerto, Arquímidez fue interrogado por detectives de la Policía de Las Vegas en relación con el homicidio de otra víctima de la banda, Carlos Anton Pashaca Rodríguez, un exmiembro de la MS-13. Su cadáver, hallado el 18 de enero en Frenchman Mountain, tenía varios disparos en la cabeza y múltiples heridas de arma blanca.

Además de esos 10 homicidios ocurridos en el condado Clark desde el año pasado, la banda ha estado implicada en otros crímenes desde hace una década. El Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) reportó por primera vez la presencia de la MS-13 en Las Vegas en 2009, al anunciar el resultado de un operativo que arrestó a 29 pandilleros de distintas bandas.

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Otro de los casos que apuntan a la pandilla se registró en julio de 2007. Se trató del secuestro y asesinato de José Martínez, de 24 años y padre de dos hijos. El joven murió baleado cerca de su apartamento, en el norte de Las Vegas. Martínez tenía un tatuaje que lo identifica como marero, pero su familia aseguró que ya no era pandillero. La Policía cree que la banda le cobró cuentas pendientes.

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