La reciente ofensiva militar contra Irán volvió a colocar en el centro del debate el papel de Estados Unidos en conflictos internacionales. Aunque esta operación ha generado una grave crisis regional, no se trata de un hecho aislado: durante las últimas décadas, Washington ha intervenido militarmente en distintos países, principalmente en Medio Oriente y el norte de África, con consecuencias políticas, sociales y económicas que aún se sienten en esas naciones.
¿Qué ocurrió después de las intervenciones militares de EEUU en distintos países del mundo?
La reciente ofensiva militar contra Irán volvió a colocar en el centro del debate el papel de Estados Unidos en conflictos internacionales; en N+ Univision te compartimos algunos de los principales casos, para entender el contexto de estas intervenciones y sus consecuencias.
¿Qué pasó después de las intervenciones militares?
De acuerdo con reportes y análisis de medios internacionales como BBC News, estas intervenciones no han sido exclusivas de un solo gobierno estadounidense. Diversos presidentes han recurrido a acciones militares en el extranjero, ya sea liderando operaciones directas o participando en coaliciones internacionales.
Irak
Uno de los primeros conflictos recientes en los que Estados Unidos tuvo un papel central fue la Guerra del Golfo en 1991. El conflicto comenzó en 1990, cuando el entonces presidente iraquí Saddam Hussein ordenó la invasión de Kuwait. Ante esta situación, Estados Unidos lideró una coalición internacional avalada por la Organización de las Naciones Unidas para expulsar a las fuerzas iraquíes.
La operación, conocida como Tormenta del Desierto, logró liberar Kuwait en una ofensiva militar relativamente rápida. Sin embargo, Saddam Hussein permaneció en el poder en Irak, lo que mantuvo tensiones en la región durante años.
Más de una década después, en 2003, Estados Unidos volvió a invadir Irak bajo el argumento de que el gobierno iraquí poseía armas de destrucción masiva y tenía vínculos con organizaciones terroristas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Estas acusaciones posteriormente fueron cuestionadas y calificadas como infundadas.
La invasión terminó con el derrocamiento y posterior ejecución de Saddam Hussein. No obstante, el país entró en un largo periodo de ocupación militar, violencia interna y guerra civil. Las tropas estadounidenses se retiraron oficialmente en 2011, dejando un escenario marcado por la inestabilidad política.
Afganistán
Tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, Estados Unidos lanzó la operación Libertad Duradera en Afganistán junto con aliados de la OTAN. El objetivo era derrocar al régimen talibán, que gobernaba el país desde 1996 y que se negó a entregar a Osama bin Laden, líder de la organización Al Qaeda y responsable de los ataques.
La intervención militar estadounidense se prolongó durante casi dos décadas. Durante ese tiempo se instaló un nuevo gobierno apoyado por Occidente y se desarrollaron operaciones contra grupos insurgentes.
Sin embargo, en 2021, tras la retirada de las tropas estadounidenses, el movimiento Talibán recuperó el control del país, regresando al poder y marcando el final de una de las intervenciones más largas en la historia militar de Estados Unidos.
Libia
En 2011, en medio de la llamada Primavera Árabe, Libia se convirtió en otro escenario de intervención internacional. Las protestas contra el gobierno de Muamar Gadafi, quien gobernaba el país desde 1969, fueron reprimidas violentamente, lo que derivó en un conflicto armado entre las fuerzas del régimen y grupos rebeldes.
Ante la escalada de violencia, el Consejo de Seguridad de la ONU autorizó una zona de exclusión aérea para proteger a la población civil. Estados Unidos participó en una coalición internacional junto con varios países de la OTAN, incluyendo Reino Unido y Francia.
Los bombardeos y el apoyo a las fuerzas rebeldes permitieron que estas tomaran la capital, Trípoli. En octubre de 2011, Gadafi fue capturado y asesinado. A pesar de ello, Libia entró posteriormente en un periodo prolongado de división política y conflictos internos.
Siria
Siria también se vio sacudida por la Primavera Árabe en 2011. Las protestas contra el gobierno de Bashar al Asad fueron reprimidas con violencia, lo que desencadenó una guerra civil que se extendió por más de 15 años.
En 2014, Estados Unidos se involucró directamente en el conflicto con el objetivo principal de combatir al grupo extremista Estado Islámico, que llegó a controlar amplias zonas de Siria e Irak.
Washington brindó apoyo militar a grupos rebeldes, especialmente a las Fuerzas Democráticas Sirias en regiones kurdas. Durante el primer mandato de Donald Trump, en 2017, también se realizaron ataques con misiles Tomahawk contra instalaciones del gobierno sirio como respuesta a presuntos ataques químicos contra la población civil.
El conflicto se prolongó durante años. Finalmente, en 2024, el régimen de Bashar al Asad colapsó cuando el grupo rebelde Hayat Tahrir al Sham logró avanzar hasta Damasco. Aun así, la guerra dejó un país profundamente fragmentado, con múltiples actores armados disputando el control de diversas regiones; en 2015, el diplomático y asesor de seguridad Philip Gordon resumió el dilema de las intervenciones estadounidenses en la región.
Irán
El episodio más reciente ocurrió el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos, en coordinación con Israel, lanzó la llamada Operación Furia Épica contra Irán. El objetivo declarado fue desmantelar el programa nuclear iraní y provocar un cambio en la estructura del poder del país.
La ofensiva provocó una crisis sin precedentes, marcada por la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, así como la destrucción de infraestructura estratégica. La operación generó además graves consecuencias humanitarias y económicas que paralizaron amplias zonas del país. La situación también elevó las tensiones en Medio Oriente, con el riesgo de que el conflicto se extienda a otras naciones de la región.
Venezuela
Fuera de Medio Oriente, una de las intervenciones más recientes atribuidas a Estados Unidos ocurrió en América Latina. El 3 de enero de 2026 se llevó a cabo la llamada Operación Resolución Absoluta en Venezuela. La acción incluyó bombardeos sobre Caracas y otras zonas consideradas estratégicas.
Durante la operación fueron capturados el presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores. Según la justificación de la administración estadounidense, la intervención buscaba impulsar un cambio de gobierno, combatir el narcotráfico y asegurar el control de recursos energéticos. El operativo provocó una fuerte crisis política dentro del país, así como un endurecimiento de sanciones y bloqueos económicos que afectaron especialmente a la industria petrolera.
Los reportes iniciales señalaron también la muerte de más de 100 personas entre civiles y militares durante los ataques, lo que agravó el clima de inestabilidad y la incertidumbre sobre el futuro político de Venezuela.
JICM








