null: nullpx
Incendios

Ninguno de los dos acusados por el incendio en Oakland que dejó 36 muertos fue encontrado culpable

El jurado de siete mujeres y cinco hombres no llegó a un acuerdo sobre Derick Almena, por lo que su juicio se declaró nulo. Por su parte, Max Harris, fue exonerado de los 36 cargos de homicidio involuntario que enfrentaba, uno por cada víctima que falleció durante el fuego en la bodega 'Ghost Ship'.
Publicado 5 Sep 2019 – 6:38 PM EDT | Actualizado 6 Sep 2019 – 3:54 AM EDT

OAKLAND, California. – A casi cuatro meses de iniciado el juicio por el incendio en la bodega 'Ghost Ship', un jurado conformado por siete mujeres y cinco hombres no pudo llegar a un acuerdo sobre el veredicto de uno de los acusados, mientras que el segundo fue exonerado en su totalidad. La jueza que lleva el caso declaró el juicio nulo para Derick Almena, mientras que Max Harris fue exculpado de todos los cargos de homicidio involuntario por la muerte de 36 personas durante el fuego en Oakland.

De pie frente a la jueza Trina Thompson en una sala de la corte del condado de Alameda, Derick Almena, director creativo de la bodega 'Ghost Ship', y Max Harris, administrador del inmueble, escucharon el veredicto con el que esquivaron una condena que los pudo haber hecho pasar hasta 39 en prisión. Ambos estaban detenidos desde el 5 de junio de 2017 acusados de 36 cargos de homicidio en segundo grado, uno por cada una de las víctimas mortales que dejó la tragedia. Sin embargo, a unas horas de que se conoció el veredicto, la Oficina del Sheriff informó que Harris había quedado en libertad.

Las familias de muchas de las 36 personas fallecidas estuvieron presentes en cada una de las audiencias que se realizaron desde el pasado 30 de abril, día en que comenzó el juicio. Mary Vega, madre de una de las víctimas mortales, escuchó de viva voz el momento en el que el jurado dio el veredicto. "Estoy enojada, furiosa. Mi hijo (Alex Vega) y su novia murieron y fue en vano. He estado aquí todos los días por casi 5 meses para que el jurado salga con esto", dijo claramente afligida.

Y es que el caso 'Ghost Ship' no estuvo exento de polémicas. Entre las más recientes destacó el reemplazo de tres miembros del jurado que incurrieron en mala conducta, lo que obligó al nuevo panel a comenzar las deliberaciones desde cero el pasado 19 de agosto con la participación de los jurados alternativos. Desde entonces, todos los involucrados en el juicio se encontraban bajo una orden judicial ( gag order) que les impedía hablar con los medios de comunicación. Sin embargo, este jueves se conoció que una de las jurados fue removida porque habló sobre el caso con un bombero que no era parte de los testigos.

Curtis Briggs, abogado de Max Harris, dijo durante una conferencia de prensa que para su cliente "no era momento de celebrar", y arremetió contra el gobierno de la ciudad de Oakland por incurrir en negligencias que permitieron que ocurriera la tragedia. Mientras tanto, el destino de Derick Almena es incierto, pues la jueza podría ordenar que se repita el juicio en su contra luego de que 2 de los 12 miembros jurados lo encontraran no culpable de los cargos. Por lo pronto, Almena deberá comparecer de nuevo en los tribunales el próximo 4 de octubre.

La tragedia

El incendio más letal en la historia de Oakland se originó el 2 de diciembre de 2016 alrededor de las 11:20 pm. Al momento del fuego, unas 100 personas se encontraban dentro de la estructura de dos niveles que había sido convertida en un colectivo artístico, y en la que no eran raras las fiestas o eventos musicales. La gran mayoría de los asistentes lograron escapar ilesos, pero un total de 36 personas fallecieron debido a la inhalación de humo, según detalló un reporte de las agencias que investigaron el siniestro.

Las causas del incendio jamás se pudieron determinar, en parte por los daños tan severos que provocaron las llamas, pero los Fiscales del condado de Alameda indiciaron a Almena y Harris como los responsables de crear “una situación peligrosa” al incurrir en múltiples violaciones a los códigos de construcción de Oakland, entre las que se señalaron instalaciones eléctricas deficientes y la falta de permisos para realizar eventos en el inmueble.

El día de la tragedia, unos 50 bomberos de distintas brigadas lucharon contra las llamas por casi 5 horas hasta lograr sofocarlas por completo, pero no fue sino hasta dos días después del incendio cuando las autoridades consiguieron recuperar los cuerpos de las 36 víctimas mortales, la mayoría residentes de Oakland y del este de la Bahía. Días más tarde se informó que entre los fallecidos había un menor de edad de 17 años.

El saldo del incendio caló hondo en la comunidad -que se unió para realizar varias vigilias en honor a las víctimas- a lo largo y ancho del Área de la Bahía. De igual forma, abrió una caja de pandora que destapó las irregularidades con las que operaban varias bodegas en la ciudad y puso al descubierto la falta de supervisión por parte de las autoridades municipales, que hasta el momento no ha sido responsabilizadas criminalmente por la tragedia.

Historia de irregularidades

Ubicada en el 1305 de la Avenida 31, justo en el corazón del barrio latino de Oakland conocido como Fruitvale, la bodega 'Ghost Ship' no era ajena a las autoridades del gobierno de la ciudad. Varias investigaciones periodísticas publicadas en los días posteriores al incendio dieron cuenta las múltiples irregularidades que habían sido encontradas en el almacén, así como de la inacción de la Municipalidad ante los múltiples reportes de los vecinos.

Desde 1998, el Ayuntamiento había recibido por lo menos 10 quejas formales sobre la estructura referentes a presencia de deshechos peligrosos y abandono de escombros en sus alrededores. Para colmo, el Director de Planeación de la ciudad aceptó que el almacén no había sido sujeto a una inspección formal desde hacía ya tres décadas. Ante esa falta de supervisión, Derick Almena, el principal arrendatario de la bodega desde el 2013, vio luz verde para convertir el ‘Ghost Ship’ en un colectivo artístico que operaba sin regulación alguna y con total impunidad.

Pese a que los registros de propiedad no permitían que la estructura fuera utilizada como vivienda, Almena no solo vivía en el segundo piso de la bodega con su esposa y sus tres hijos menores de edad, sino que rentaba cuartos improvisados a entre 18 y 25 personas que habitaban el primer nivel. Durante el juicio, los fiscales del condado de Alameda señalaron a Max Harris como la persona encargada de cobrar el alquiler a los inquilinos mes con mes.

En 2015, el oficial de la policía de Oakland, Moises Palanco, respondió a una queja en la bodega ‘Ghost Ship’. En el video de la cámara de seguridad que llevaba montada en su uniforme -obtenido por la organización Bay Area News Group- se le escucha hablar con otro oficial sobre el cableado eléctrico expuesto y las escaleras mal construidas. “Esto parece una chimenea gigante”, mencionó en referencia a los múltiples riesgos de incendio que encontró en el lugar.

El abigarrado espacio no contaba con detectores de humo ni alarmas contra incendios. Además, las escaleras que llevaban al segundo piso de la bodega violaban todos los códigos municipales de construcción, pero todo indica que esos reportes llegaron a oídos sordos. Almena y Harris siguieron adelante acondicionando la bodega como un espacio de vivienda improvisado, con instalaciones eléctricas deficientes y realizando múltiples fiestas sin contar con los permisos correspondientes.

En fotos: así era por dentro la bodega 'Ghost Ship' antes del incendio que cobró la vida de 36 personas

Loading
Cargando galería

El interior del ‘Ghost Ship’

‘Ghost Ship’ es el nombre que Derick Almena le dio al local de más de 4,000 pies cuadrados, propiedad de Chor N. Ng, que originalmente estaba destinado para uso industrial pero que él gestionaba como un espacio de creación artística. “Es la verdadera intersección entre cultura y revolución en Oakland”, aseguró Almena en una publicación en Facebook fechada en 2014 para referirse al lugar.

Imágenes previas al incendio revelan su interior ecléctico con una gran acumulación de objetos como instrumentos musicales, sofás, fotografías, lámparas, camastros, maniquíes e inumerables artefactos decorativos. Se trataba de un pintoresco y laberíntico espacio de dos niveles hecho principalmente con madera, telas y otros materiales altamente flamables.

Para acceder de la parte inferior a la superior había una estrecha escalera -también de madera- de construcción casera y desigual. La única entrada y salida del edificio estaba en la parte inferior, en donde según las investigaciones de los peritos se habría iniciado el fuego. En la parte superior había un escenario que se usaba para fiestas y en ese mismo nivel estaba ubicada la “master suite” de Almena y su familia.

El interior de la bodega contaba con pocas paredes reales. La mayoría eran hechas por los propios residentes usando telas, maderas y muebles por igual, con el fin de crear divisiones entre sus ‘lofts’ o recámaras y tener algo de privacidad. Cualquier persona que no estuviera familiarizada con el lugar podría compararlo fácilmente con un laberinto.

Acuerdo judicial revocado

El caso ‘Ghost Ship’ estuvo por llegar su fin hace un año sin la necesidad de llegar a juicio. El 3 de julio de 2018, Derick Almena y Max Harris decidieron no refutar los 36 cargos de homicidio involuntario que pesaban en su contra luego de que su defensa alcanzara un acuerdo judicial con los fiscales del condado de Alameda.

Con ese acuerdo, Almena sería sentenciado a una condena de 12 años en prisión, de los cuáles pasaría 9 tras las rejas y los tres restantes en libertad condicional. Max Harris, por su parte, recibiría una pena de 10 años, de los cuales pasaría 6 en la cárcel y los 4 restantes bajo supervición judicial. Bajo el sistema penitenciario de California, ambos tendrían la posibilidad de salir libres por buen comportamiento tras cumplir apenas la mitad de sus sentencias.

Pero en un inesperado giro, un mes más tarde el juez James Cramer rechazó el acuerdo alcanzado por la Fiscalía y decidió llevar a ambos acusados a juicio, bajo el argumento de que Almena no aceptó “responsabilidad total” ni mostró “remordimiento” por la tragedia que cobró la vida de 36 personas en una bodega de Oakland.

Desde el pasado 31 de julio, un jurado compuesto por nueve mujeres y tres hombres comenzó a reunirse en la corte del condado de Alameda, en Oakland, en punto de las 9:30 am. Días más tarde ese panel inicial se vio modificado, pero su rutina siguió siendo la misma cada día: deliberar hasta el mediodía, tomar un descanso de dos horas para luego retomar las deliberaciones entre 2:00 y 4:00 pm y finalmente marcharse a sus casas.

En esa 12 personas, al final 7 mujeres y 5 hombres, recayó la decisión de determinar si los dos acusados habían incurrido en negligencia criminal por mentir sobre lo que realmente pasaba en la bodega ‘Ghost Ship’, lo que terminó creando una "trampa mortal" para las víctimas. En el caso de Max Harris decidieron exculparlo de todos los cargos, pero en el de Derick Almena, el jurado quedó divido (10-2) y no pudieron llegar a un acuerdo. Con esto, una de las páginas del juicio 'Ghost Ship' aún no termina de escribirse.

En fotos: el incendio en una bodega de artistas en Oakland que revivió los recuerdos de la tragedia 'Ghost Ship'

Loading
Cargando galería
RELACIONADOS:IncendiosCaliforniaVíctimasMuertes

Más contenido de tu interés