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Educación Pública

Esta preparatoria del Área de la Bahía prohíbe que los alumnos usen sus celulares en horario escolar

Durante el periodo escolar 2019-2020, cada día los 1,700 estudiantes de San Mateo High School deberán colocar sus teléfonos en estuches que son cerrados de forma magnética, mismos que recuperan cuando terminan las clases.
20 Ago 2019 – 10:09 PM EDT

Separar a los estudiantes de su dispositivo electrónico favorito con el objetivo de volverlos más sociales podría parecer una labor titánica, pero una escuela del Área de la Bahía está echando mano de la tecnología para lograrlo.

San Mateo High School se convirtió en la escuela pública más grande de los Estados Unidos en prohibir a sus 1,700 alumnos el uso de teléfonos celulares durante horarios de clases, con lo que esperan mejorar el ambiente y la cultura en el campus, al tiempo eliminan las distracciones en los salones de clases.

Con la nueva política, que entra en vigor este periodo escolar 2019-2020, los estudiantes recibirán un estuche con cerradura magnética en el que deberán colocar sus teléfonos al inicio de cada jornada, el cual podrán abrir al final de clases con la ayuda de un dispositivo colocado en cada aula y oficina del plantel.

“El teléfono es como una adicción, como las redes sociales y todo eso. Cuando estamos en clases, estamos pensando en las redes sociales y nos deja concentrarnos”, dijo René Ayala, un estudiante que ve con buenos ojos la nueva medida que también incluirá a los relojes inteligentes que permiten recibir mensajes de texto, llamadas de voz y navegar en sitios como Facebook, Twitter e Instagram.

Y aunque el programa no es nada barato, las autoridades escolares esperan que los resultados sean positivos en el corto plazo. Patricia Frías, subdirectora de la preparatoria, asegura que quienes recibieron el programa de mejor manera fueron los profesores. “La verdad es que los maestros están súper contentos, porque se dieron cuenta que los estudiantes se pueden concentrar más, hay más diálogo y están más atentos en clase”, señaló.

Cada estuche tiene un costo aproximado de $12, lo que se traduce en unos $20,000 si se cuentan los 1,700 alumnos de San Mateo High School. Los estudiantes reciben los estuches sin consto alguno, pero deberán pagar una multa de $25 en caso de pérdida o daños. Los fondos para financiar la nueva política se obtienen de fundaciones a través de una fundación escolar.

En 2017, la preparatoria San Lorenzo se convirtió en la primera del Área de la Bahía en implementar este programa. Su directora, Allison Silvestri, dijo que el efecto del programa fue inmediato y que "los estudiantes socializan como nunca lo habían hecho".

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