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Coronavirus

Auditoría critica la respuesta inicial del estado de Utah a la pandemia de Coronavirus

Un informe del auditor estatal concluyó que las autoridades del estado de Utah estaban poca preparadas para la llegada de la pandemia de Coronavirus, y que la cadena de comando era confusa al punto de que obstaculizó la respuesta inicial a la crisis.
1 Oct 2020 – 02:49 PM EDT
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La auditoría criticó la falta de coordinación entre el Departamento de Salud de Utah y la Oficina del Gobernador para Administración y Presupuesto. Crédito: ANGELA WEISS/AFP via Getty Images

El auditor del estado de Utah, John Dougall, hizo público este jueves un informe de auditoría sobre los más de 100 millones de dólares gastados por el estado para combatir la pandemia del Coronavirus. El extenso documento indica que si bien el Coronavirus no tomó a los líderes del estado por sorpresa, si los consiguió poco preparados, y que las deficiencias se filtraron a través de la cadena de mando.

El informe dice que “de nuestra revisión de alto nivel, podemos concluir que el estado no anticipó ni se preparó adecuadamente para este tipo de pandemia estatal, nacional y mundial”.

La auditoría habla de problemas de comunicación y liderazgo, así como de la prisa de los funcionarios estatales en repartir millones de dólares en contratos sin licitación, los cuales en muchos casos fueron cerrados sin la documentación adecuada.


El informe dice que la preparación del estado para enfrentar la llegada del Coronavirus "no fue razonablemente suficiente", que no previó posibles interrupciones en la cadena de suministro, y que una "cadena de mando poco clara obstaculizó la respuesta inicial a la pandemia”.

El informe también dice que los auditores reconocen “la naturaleza sin precedentes de esta pandemia. Reconocemos que las decisiones se tomaron rápidamente en una situación en evolución con muchas incógnitas en ese momento”.

Una de las críticas más frecuentes a la respuesta estatal es una cadena de mando confusa y poca clara en la que las distintas agencias y funcionarios del estado "no siempre trabajaban coordinados entre sí".

Entre los ejemplos ofrecidos, la auditoría dice que “a pesar de haber sido designado como la agencia principal para responder a una pandemia, UDOH (Departamento de Salud de Utah por sus siglas en inglés) informó que tuvo poca participación en las decisiones de compra del tablero (de Coronavirus) y otros servicios adquiridos por GOMB (Oficina del Gobernador para Administración y Presupuesto por sus siglas en inglés)”, concluyendo que "como resultado, hubo una falta de colaboración efectiva entre UDOH y GOMB durante la respuesta inicial a la pandemia".

Los auditoría habló de los problemas que rodearon la compra de 800,000 dólares en hidroxicloroquina a principios de esta primavera, a pesar de las dudas de algunos expertos médicos de la efectividad de este medicamento. El informe dice que la compra "carecía de una autorización clara"y que no se encontró ningún tipo de evidencia de que UDOH haya autorizado la compra.

La solicitud para comprar el medicamento bajo el presupuesto de respuesta de emergencia de GOMB fue verbal así como la autorización, algo que los auditores califican como preocupante.

“Sin documentación escrita de autorización (o autorización verbal explícita), es imposible determinar exactamente cómo ocurrió esto”, dice el informe. "Nos preocupa que esta compra se haya realizado sin la autorización explícita de nadie".

La compra fue reversada una vez que fue hecha del conocimiento público, pero la auditoría no consiguió ninguna explicación de por qué los funcionarios estatales autorizaron la compra de medicamentos contra la malaria cuya efectividad carecía del consenso de los expertos médicos, a pesar del entusiasmo mostrado por el presidente Donald Trump.

En mayo pasado, Deseret News reportó que la Dra. Angela Dunn, epidemióloga del estado de Utah, y el Dr. Marc Babitz, subdirector del Departamento de Salud de Utah, estaban enfrentados en relación a la efectividad de la hidroxicloroquina, (Dunn en contra y Babitz a favor), y cómootros profesionales médicos de Utah protestaron la sugerencia de que los funcionarios estatales respaldarían el uso de este medicamento para el tratamiento de COVID-19.

El informe también llama la atención sobre el hecho de que el Comando Unificado (UC por sus siglas en inglés) del estado para la respuesta al Coronavirus fue finalmente establecido tres semanas después de que el gobernador Gary Herbert emitiera la primera declaración de emergencia. En ese momento, GOMB ya estaba emitiendo contratos sin licitación para la empresa de tecnología Silicon Slopes. “El UC debería haberse establecido cuando estaba claro que habría necesidad de una respuesta a gran escala”, afirma el informe.

“GOMB dio preferencia a las empresas afiliadas a Silicon Slopes que ya habían comenzado a movilizarse para abordar la emergencia por su cuenta. Nos preocupa que varios funcionarios estatales de alto nivel no entendieron la naturaleza cambiante de estos acuerdos público-privados", dice el informe.

La auditoría no pudo verificar si las empresas de tecnología de Silicon Slopes se beneficiaron de la respuesta a la pandemia. A ese respecto el informe dice que "cuando el gobernador anunció una asociación oficial con Silicon Slopes el 2 de abril de 2020, Silicon Slopes declaró que 'ninguna empresa de tecnología va a ganar dinero con esto'. Sin embargo, no podemos validar esa afirmación".

El jefe de personal de la gobernación de Herbert, Justin Harding, respondió a la auditoría, aceptando muchas de las recomendaciones, pero defendiendo también algunas de las decisiones criticadas por el informe.

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