Salud

La dominicana Krailes Flores siembra mechones de esperanza desde El Bronx en Nueva York

La cosmetóloga busca convertir su proyecto de "Extensiones para el alma" en una fundación que cubra los gastos de las extensiones de cabello para personas con alguna enfermedad o condición. Su meta, dice, es devolverles la seguridad.
14 Ago 2016 – 12:49 AM EDT

El BRONX, Nueva York. – Krailes Flores pone extensiones de pelo con la misma atención y destreza como si estuviera tejiendo. Usa un hilo para que los folículos tengan más libertad, para no lastimarlos, detalla.

“Alexandra, pon una musiquita, mija”, dice mientras atiende a una de sus clientas desde su estación en el salón que lleva su nombre en 117 Rockwood St., en El Bronx. Suenan boleros y una taza de café negro sale en un rato para acompañarnos en la tarde calurosa en la que conversamos.

Ella es una estilista y cosmetóloga de 38 años que llegó de República Dominicana a Estados Unidos cuando tenía 10 años y que desde hace poco ha impulsado el proyecto “Extensiones para el alma” desde el que le pone extensiones de pelo a pacientes de distintos tipos de condiciones que las han llevado a perderlo.

Krailes Flores lleva 14 años dedicada al tema de las extensiones. Pero fue a través de las redes sociales que muchas personas se comunicaron con ella para pedir estimados de su servicio y fue así que se enteró de muchas historias que la movieron a tratar de hacer algo por ellos.

“Siempre he tratado de dar algo de lo que recibo”, sostiene.

En noviembre pasado, “Extensiones para el alma” empezó a tomar vida y desde ese entonces ha atendido a alrededor de 15 personas que han perdido significativamente el cabello sea por afecciones como alopecia o tricotilomanía o como secuelas de ciertos tratamientos para enfermedades como el cáncer, entre otras circunstancias.

La pérdida de cabello, por ejemplo, es uno de los efectos secundarios de la quimioterapia. La Asociación Americana del Cáncer explica que es normal que tanto hombres como mujeres se sientan mal por perder su cabello pero que una peluca, por ejemplo, puede ser un paso para sentirse mejor con ellos mismos.

No toda quimioterapia produce pérdida de pelo, como señala Inés Tejada, enfermera oncóloga y miembro de la Asociación Hispana de Profesionales de la Salud (AHPSI). Pero a través de su experiencia, Tejada ha notado que “las mujeres en su gran mayoría tienen más miedo a la pérdida de pelo y del seno que a la quimioterapia”.

En el caso de pacientes de cáncer, Krailes Flores aclara que para poder trabajar con ellos se debe esperar a que pasen por el proceso de la quimioterapia y que necesitan tener pelo de al menos una pulgada de largo para realizar el proceso de las extensiones.

A su juicio, esas extensiones tienen un papel importante en la autoestima de sus clientas. “Yo veo cómo entran al salón y salen de otra manera”.

Entre las clientas de Krailes está Patricia Tejera, una peruana que asegura que más allá del estrés no tiene un diagnóstico claro en torno a la pérdida de su cabello.

“Antes de conocer este lugar me miraba en el espejo y me preguntaba, ¿por qué a mí?, ¿por qué a mí? Pero aquí he visto personas en el mismo estado o peor que yo. Pero Krailes nos da esperanza, es como un ángel”, asevera Tejera.


¿Madrinas de pelo?

El trabajo de las extensiones de cabello, indica Krailes Flores, puede oscilar entre 700 y 1,000 dólares. Pero a través del proyecto de “Extensiones para el alma”, ella cubre los gastos de las extensiones de cabello de distintas pacientes.

Al momento ha sido una dinámica mensual, con otros casos que se han dado, como el de una de sus clientas en las redes sociales que decidió cubrir los gastos de otra que necesitaba los servicios de Krailes y su equipo.

Esas 15 “clientas” deben encargarse del mantenimiento de sus extensiones pero entre ellas está Arlette, una niña de 6 años que, como relata Krailes Flores, sufrió quemaduras a los 3 meses y que nunca se había visto con pelo.

“Me preguntaba qué va a pasar cuando sea momento de quitarle las extensiones. Las extensiones son temporeras, no permanentes. Me dije, ‘bueno, yo podría convertirme en su madrina de pelo, y ponerle el pelo cada vez que lo necesite’ ”.


Aspira a que eventualmente, una vez convertida en fundación, “Extensiones para el alma” le permita atender pacientes semanalmente.

Luisa Ledesma es una dominicana a quien le ha dado cáncer en cuatro ocasiones. La llaman "La invencible" porque cree en no darse por vencida pese a todo.

"Krailes me devolvió la vida. Yo tenía mucha depresión, y ella me puso el pelo y me hizo sentir mujer y sentirme viva. No tuve que dar un peso, me maquillaron, me pusieron bella", comparte Ledesma.

Por experiencias como esas, la profesional dominicana reflexiona que su meta es que su salón no le cobre a quien esté enfermo y necesite sus servicios.

“Voy construyendo mi escalera para Dios, surgen cosas como estas, se abren muchas puertas. Lo más importante es que es de corazón”, expresa al asegurar que si logra atender a más personas y lograr esa periodicidad semanal, eso equivaldría a “más recompensa emocional”.

Rumbo al futuro

El próximo 22 de agosto Krailes va rumbo a República Dominicana a atender a una mujer que padece hematidrosis, una condición en que la persona “suda sangre”.

“Ella tiene que vivir con el rechazo de la gente, eso fue lo más que me tocó. Me gustan los casos difíciles, lo fácil lo hace cualquiera”, afirma. Mientras tanto, Krailes está confiada en su trabajo. “Le pido a Dios que me ayude”.


Ese viaje marcará el lanzamiento oficial de “Extensiones para el alma” en Santo Domingo y los próximos pasos apuntan a oficializar la organización en Estados Unidos, explica.

Krailes Flores sonríe al recordar el camino que ha recorrido desde que llegó, la evolución de su salón y su camino como cosmetóloga y empresaria.

“Esta fue mi primera casa, teníamos el salón en el ‘basement’ y tenía un dinerito ahorrado. Y de ahí surgió todo. Aquí en esta casa, hace 14 años, me inventé mi primer método de extensiones para pelo. Ya somos 12 estaciones”, cuenta quien asegura que la dedicación y el amor que siente por su trabajo han sido las claves que la han llevado al presente.

“Nunca pido ayuda de nada pero al hacerlo oficial pensé que hay personas que sí van a poder colaborar y en lugar de hacer una persona al mes, podía regalar una a la semana. Por eso decidimos hacer la fundación”, menciona.

Tiene esperanzas en que la fundación llegará lejos y que contará con el apoyo para ayudar a quienes consideran que su servicio las puede ayudar a sentirse mejor a través del proceso que enfrenten.

“El nombre de ‘Extensiones para el alma’ me lo dio el tiempo de ver cómo les ponía las extensiones en la cabeza y sentía que les llenaba el alma. Pero no solo las de ellas sino las de nosotras”.

Para comunicarse con Krailes Flores, puede acceder a la cuenta @krailesbeauty en Instagram, la página de Extensiones para el Alma y escribir a hola@extensionesparaelalma.com.

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