Las salvaguardias del Estatus de Protección Temporal (TPS) de Honduras finalizaron el 8 de septiembre del año pasado, pero debido a intensas batallas legales en los tribunales de justicia la incertidumbre tiene atrapados a miles de indocumentados de ese país centroamericano, algunos con más de tres décadas en Estados Unidos e hijos estadounidenses.
Crece el miedo y las estafas a medida que el gobierno endurece la política migratoria y acelera las deportaciones
Abogados advierten que el endurecimiento de la política migratoria puso al borde del abismo a millones de inmigrantes indocumentados, quienes ahora viven a expensas del fraude y pueden no solo perder miles de dólares, sino ser deportados de EEUU.
Joel es uno de ellos. Su nombre es otro; pidió mantenerlo en reserva por temor a ser detenido por agentes de ICE y puesto en proceso de deportación acelerada. “Hace unos días vi una noticia en las redes sociales de una abogada de Los Ángeles, California, que cobraba $2,500 dólares por hacer la residencia (green card)”, cuenta. “Pero me puse a averiguar y resulta que era falsa”.
La campaña apareció en la red social WhatsApp. “Pensé que era muy barato, porque otros abogados cobran hasta $15,000. Eso me hizo dudar, era muy barato. En un comienzo me dije que estaba bueno, pero en mi caso es muy difícil arreglar porque sólo tenía el TPS y ya nos tenemos que ir”, agrega.
Joel o otros 72,000 hondureños fueron beneficiarios del TPS otorgado por Estados Unidos por razones humanitarias tras el paso del huracán Mitch a finales de octubre de 1998. Otros 6,000 nicaragüenses fueron favorecidos bajo el mismo programa que otorga un amparo de deportación y un permiso temporal de empleo.
La estafa está por todos lados
“He seguido buscando ayuda y me topo todos los días con ofertas para quedarme. Pero nada es cierto”, dice Joel. “Vemos casos todos los días donde la gente paga $8,000, $10,000, $12,000 dólares o hasta $18,000 dólares y nada. Pagan y lo pierden todo. La pobre gente gasta su dinero que tiene y a la hora de la hora se queda sin dinero y con una orden de deportación”.
A la pregunta qué decisión ha tomado ante el actual escenario, Joel dice que “quiero regresarme a mi país, llevarme mis cosas y mi camión. Pero nos han suspendido las licencias. Ya no podemos movernos, no podemos irnos, llevarnos nuestras cosas. Nos están echando y no dejan irnos como nosotros queremos, con nuestras pertenencias”.
La licencia para manejar camiones grandes se conoce por las siglas CDL (Commercial Driver License). Los inmigrantes con TPS tienen acceso a este documento, pero indica que se trata de un permiso temporal. “Cuando la policía nos para y mira que se trata de un documento temporal, de inmediato llaman a los agentes de ICE (Oficina de Inmigración y control de Aduanas). Ahí comienzan los problemas serios. A muchos los han detenido y deportado. Lo pierden todo”.
Abogados víctimas de IA
Joel mencionó el caso de un abogado conocido en el sur de Florida cuya imagen fue utilizada por la inteligencia artificial para generar anuncios falsos de ofertas migratorias. “El sitio era falso y el número de teléfono también. Imagínese”, dice.
Se trata del abogado Ángel Leal, quien ejerce en Miami, Florida, y colabora frecuentemente en las plataformas de noticias de N+ Univision. Leal ha emitido múltiples alertas a través de sus redes sociales explicando el sofisticado fraude del que fue objeto y que utiliza la IA para imitar su voz y suplantar su identidad.
La estafa ofrece servicios y requiere pagos y el envío de documentos confidenciales para la realización de gestiones que nunca se llevan a cabo, dejando a las víctimas sin opciones para luchar por sus derechos de permanencia, frustrados y con pérdidas de dinero importantes.
“Sin podernos llevar nuestras cosas y siendo estafados, pues ese dinero puede servir para comenzar una nueva vida en nuestros países, con el fruto de todo nuestro esfuerzo invertido en Estados Unidos”, se lamenta.
“Situación muy grave”
Para María Bilbao, vocera del American Friends Service Committee en Miami, Florida, las estafas de inmigración “sumado al uso de la inteligencia artificial para cometer delitos y engañar a nuestra gente, es una situación muy grave”.
“Hay mucho abuso, mucha mentira y no vemos que las herramientas para proteger a la gente estén funcionando”, agrega.
Bilbao menciona entre los problemas el caso de los recursos de ‘habeas corpus’. “Están cobrando entre $6,000 y $10,000 dólares por cada proceso. La gente paga por desesperación y no en todos los casos funciona. Eso es mucho abuso, mentiras que le dicen a gente desesperada”.
En respuesta a esta ola de estafas, Bilbao explica que “estamos refiriendo a los inmigrantes que buscan ayuda a los servicios del Catholic Charities. Y es muy probable que no les tomen el caso porque ellos están afectados por el retiro de los fondos federales ordenados por el gobierno de Trump ($11 millones al año), pero les dirán la verdad respecto a lo que pueden hacer”.
El recurso de ‘habeas corpus’ “se utiliza para pedir la libertad de la detención indebida de una persona”, explica Ezequiel Hernández, un abogado de inmigración que ejerce en Phoenix, Arizona. “No necesariamente para parar la deportación de una persona, pero (sirve) para parar la detención indebida, como lo que está pasando ahorita, que se están negando las fianzas en la Corte de Inmigración”.
Hernández dijo además que este recurso jurídico no se presenta ante la Oficina de Revisión de Casos de Inmigración (EOIR, Corte de Inmigración), sino ante una Corte de Jurisdicción de Distrito, “donde se reclama la libertad de la persona que ha sido detenida de manera indebida”.
A la pregunta si a una persona que tiene una orden de deportación y es detenida durante una cita de libertad supervisada con firma anual, le sirve el recurso de ‘habeas corpus’, Hernández respondió: “No. Aquí la detención está justificada hasta cierto punto porque ya hay una orden de deportación y la persona es un fugitivo de la ley. Y esto está siendo supervisado a discreción de ICE, no está bajo la jurisdicción de una corte”.
Cómo protegerse del fraude
“Lo mejor, en caso de duda, irse a la antigua, ver al abogado en su oficina, en persona, cara a cara”, dice Jaime Barrón, un abogado de inmigración que ejerce en Dallas, Texas. “Y si inician el contacto con el abogado en línea, busquen inmediatamente el teléfono, verifiquen que sea una línea legítima y por nada llame a través de WhatsApp”.
En cuanto a la forma de pago, Barrón recomienda “pagar los servicios de manera distinta. Utilice una tarjeta de regalo. O mejor aún, primero verifique que el abogado y el servicio que le ofrece no sea una estafa”, precisó.
A pesar de las advertencias, el fraude migratorio no se detiene. Es un problema de grandes dimensiones que sobrepasa la capacidad de respuesta de las autoridades. Y el problema no radica en si hay o no fondos suficientes para combatirlo, sino en que se trata de indocumentados y el gobierno federal no puede usar el dinero de los contribuyentes para protegerlos.
Un ejemplo. Entre 1994 y 2014 poco más de 200,000 mexicanos solicitaron asilo político en Estados Unidos, según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que analizó la unidad de Datos de Univision Noticias.
La cifra coloca a los mexicanos en el quinto lugar de la lista de nacionalidades que buscan protección en suelo estadounidense. Sin embargo, un elevado porcentaje de los casos -en algunos años más de 98%- fueron rechazados. Y las razones del rechazo son varias. Van desde no reunir los requisitos que la ley exige hasta estafas cometidas por dos grupos:
- Abogados sin escrupulosos
- Gestores o notarios no autorizados para representar a una persona ante la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS, por su sigla en inglés)
- NOTA: Todavía en esos años no existía la inteligencia artificial
Los inmigrantes también cometen fraude
Pero no solo son estafados, sino que también “cometen fraude”, advierte Lilia Velásquez, abogada de inmigración y profesora adjunta en la facultad de leyes de la Universidad de California en San Diego. “Y en ambos casos en una situación grave”, puntualiza.
“La ley prescribe que una persona que no dice la verdad y exagera los hechos y miente, no es elegible para recibir ningún tipo de beneficio migratorio”, explica. “Y en estos casos las consecuencias son muy severas”, por ejemplo, la desestimación o rechazo de una solicitud o pedido, e incluso poner a la persona en un proceso de deportación de Estados Unidos.
Velásquez mencionó la existencia de reportes de mentiras, “por ejemplo, recomendaciones pidiéndoles a los inmigrantes que dijeran que eran gay y recibieran beneficios por su orientación sexual”.
“Hay que tomar en cuenta que las personas recurren a todo, a mentir, y los abogados tienen que estar muy alertas porque pueden sufrir consecuencias” en caso de representar clientes que con engaños contrataron un servicio para reclamar beneficios migratorios.
Pero Velásquez también dijo que debido a la enorme cantidad de casos acumulados en la Corte de Inmigración (EOIR, más de 4 millones) y en el servicio de inmigración (USCIS, casi 12 millones de solicitudes), el fraude prolifera en todos los sentidos.
En algunos casos, “someten una solicitud falsa de asilo y cuando llega el citatorio para presentarse a la entrevista, el abogado o el gestor le dice al cliente que no vaya. Lo hace con el propósito de ganar tiempo, retirar la solicitud y cancelar el caso”, explicó. “El solicitante nunca se entera del trámite y se marcha creyendo que se encuentra asilado en Estados Unidos”.
Cómo evitar el fraude
“No queremos que usted se convierta en víctima de una estafa de inmigración”, dice la USCIS en una de sus páginas de internet. “Si necesita ayuda legal sobre asuntos de inmigración, asegúrese de que la persona que le ayuda está autorizada a brindarle consejo legal”, agrega.
Señala además que “solamente un abogado o un representante autorizado que trabaje para una organización reconocida por la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA, por sus siglas en inglés) puede darle consejo legal”.
Si necesita ayuda, el gobierno federal recomienda:
- Llame al Centro de Servicio al Cliente de USCIS al 800-375-5283 (TDD, para sordos y personas con impedimentos auditivos: 800-767-1833)
- Pregúntele a Emma (un asistente virtual que responde preguntas y le ayuda a navegar el sitio web)
- Haga una cita en línea para visitar su Oficina Local de USCIS.
Los abogados consultados por N+ Univision indicaron que los indocumentados con o sin casos pendientes no visiten las oficinas del servicio de inmigración sin antes consultar con su abogado o consejero legal. “Un error y pueden perder sus derechos de permanencia en Estados Unidos”, aconsejaron.
Qué hacer en caso de estafa
La USCIS agrega que, si usted recibe un mensaje de correo electrónico sospechoso, reenvíelo al buzón de USCIS Webmaster.
Y en caso de que una persona haya sido testigo de alguna estafa de inmigración:
- Llame a la Comisión Federal de Comercio (FTC, por su sigla en inglés) al 1(877) 382-4357
- También puede reportarlo a través de la página web de la FTC, o
- Puede reportarlo a las autoridades locales o estatales
“Lo mejor es estar informado”, dijo Hernández.






