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Abuso Infantil

Un niño esquelético fue lo que encontró la policía en el clóset donde murió Yónatan

Los reportes ante Servicios Infantiles refieren que el niño Yónatan Aguilar fue víctima de abuso físico desde que tenía 4 años de edad.
15 Sep 2016 – 12:14 AM EDT

LOS ÁNGELES, California.- En el interior de un clóset y tapado con una cobija de la que salieron un par de cucarachas cuando fue removida estaba el cuerpo de un niño de complexión esquelética, pálido, rígido y en posición fetal.

Así es como describieron los oficiales de la Policía de Los Ángeles (LAPD) la escena donde el pasado 22 de agosto encontraron muerto al niño Yónatan Aguilar en una casa de Echo Park donde aparentemente sufrió años de maltrato y abuso físico.

Yónatan pesaba apenas 34 libras (15.4 kilos), según el reporte policíaco y el expediente del niño sobre los reportes de abuso que desde el 2009 se hicieron ante el Departamento de Servicios Infantiles y Familiares (DCFS), los cuales fueron obtenidos por el diario Los Angeles Times.


Ese peso es el normal para un niño de 3 a 4 años de edad, pero no para los 11 años que tenía Yónatan.

Verónica Aguilar, de 39 años de edad y madre del menor, se encuentra detenida con cargos de asesinato y abuso infantil, a los que se ha declarado no culpable.

El policía que encontró a Yónatan en el clóset expuso en su informe que cuando llegó a la casa la mamá se encontraba en la calle paseando al perro.

Cuando vio al niño en el clóset lo tomó del brazo y lo sacudió al momento que le preguntaba si se encontraba bien, señaló en su informe. El oficial no se había dado cuenta de que el niño ya estaba muerto.

Ese mismo día que lo encontraron muerto, los detectives del LAPD declararon que el niño tenía visibles huellas de maltrato y desnutrición, sin embargo la Oficina del Forense no ha dado a conocer la causa de muerte debido a una retención judicial como parte de la investigación en curso.


Yónatan Aguilar, el niño muerto dentro de un clóset

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Un niño de 4 años con múltiples rasguños en la cara

El aparente maltrato y abuso físico había sido reportado al DCFS desde el 2009, cuando Yónatan tenía 4 años de edad, un día que llegó a la escuela con varios rasguños en el rostro que dijo se los había hecho su mamá.

Pese a que la información obtenida por el DCFS alertaba que se trataba de una caso de alto riesgo, los trabajadores sociales decidieron no abrir un caso.

Indicaron que las acusaciones de abuso físico no fueron concluyentes, además de que la madre participaba activamente en la escuela de sus hijos y negó que golpeara a sus hijos, según expone Los Ángeles Times en el artículo publicado este miércoles.

Otros tres reportes de maltrato y abuso físico que sufría Yónatan en su hogar fueron archivados en el DCFS. Tampoco se abrió un caso.


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