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Juicios

¿Quién mató a Gabrielito? Su madre y padrastro se declaran no culpables y con "retraso mental"

Bajo coeficiente intelectual, e incluso opiniones de que tienen “retraso mental”, son algunos de los argumentos que han presentado los abogados de los acusados por la muerte del niño Gabriel Fernández en 2013.
11 Nov 2017 – 4:36 PM EST

LOS ÁNGELES, California.- Los abogados de la madre y del padrastro del niño Gabriel Fernández, quien fue tortura y asesinado en 2013 por ambos, según la fiscalía del condado de Los Ángeles, usaron por separado una estrategia para librarlos de la pena de muerte: afirmaron que sus clientes tienen una discapacidad intelectual que les impediría coordinar tan horrendo crimen.

El miércoles, la defensa de Isauro Aguirre, padrastro de Gabrielito, afirmó durante su juicio que este supuestamente tiene problemas de aprendizaje e incluso intentó presentar el testimonio de cuatro personas que consideran que padece algún tipo de “retraso mental”.

De esa manera buscan presentar a Pearl Fernández, madre del niño, como la líder del abuso que terminó con la vida del menor en mayo de 2013.

Pero un día después, Fernández, cuyo juicio comenzará tras el proceso de su expareja, se presentó en la corte para solicitar una audiencia sobre su coeficiente intelectual. Su defensa alega que ella tiene una capacidad intelectual tan baja que debería ser excluida de la pena de muerte.

Tanto Aguirre, como Fernández, ambos acusados del asesinato de Gabrielito, se han declarado no culpables. Aunque ella no ha señalado a su exnovio por el crimen parece que eventualmente lo hará.

Gabrielito, quien tenía ocho años, fue maltratado, golpeado y torturado durante ocho meses en su casa en Palmdale “con más severidad que muchos prisioneros de guerra”, según la Fiscalía angelina, la cual señala que Aguirre y Fernández abusaron de “cada pulgada” del cuerpo del menor, castigándolo supuestamente por ser gay. Los instrumentos de tortura eran un bate, una pistola de aire, palos y esposas. También lo obligaban a comer su propio vómito.

Médicos que atendieron al niño antes de que falleciera aseguran que en su cuerpo había quemaduras, heridas abiertas, moretones, marcas en la piel, lesiones múltiples, le faltaba la piel en la parte superior del cuello y que señalan que incluso encontraron un balín alojado cerca de sus genitales.

Ni el juez ni los fiscales les han dado a los acusados el beneficio de la duda.

El magistrado que ha escuchado los argumentos en el juicio de Aguirre denegó la petición de escuchar a personas que testificarían sobre el supuesto bajo intelecto y sus dificultades para manejar situaciones estresantes. Pero el juez argumentó que ninguno de los testigos era un especialista en salud mental.

Se espera que la próxima semana el jurado delibere sobre los cargos que pesan contra Aguirre, quien podría enfrentar una sentencia de pena de muerte. Ante la magnitud de la violencia y los abusos que sufrió el niño presuntamente a manos de su padrastro y su madre, la Fiscalía agregó “circunstancias especiales” a los delitos de los que se los acusa.

Durante el juicio contra Aguirre se presentaron médicos, agentes del orden, paramédicos, maestros y parientes que detallaron el horror que sufrió Gabrielito antes de fallecer.

Respecto a Fernández, los fiscales se oponen a que su coeficiente se ponga bajo la lupa, alegando que ella logró entramar una salida cuando la investigaron trabajadores sociales y funcionarios escolares.

De hecho, el condado de Los Ángeles y el Distrito Escolar de Palmdale aceptaron indemnizar con dos millones de dólares a los hermanos de Gabrielito por no evitar que vivieran un “infierno”, esto a pesar de múltiples denuncias de maltrato infantil.


Las notas que Gabrielito escribió para el Día de las Madres

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