Durante este año, El Salvador ha recibido decenas de vuelos con deportados, una realidad que preocupa a familias y que lleva al análisis a organizaciones sociales, las cuales consideran que se comenzará a sentir un impacto directo en miles de personas por la falta de recursos al quedar atrás la principal fuente de sustento: las remesas y no tener el apoyo en su país.
Deportaciones masivas ponen en riesgo la economía de miles de familias de El Salvador
El aumento de las deportaciones preocupa por la separación familiar y sus efectos económicos. Activistas advierten que muchos deportados podrían tener dificultades para reconstruir su vida en El Salvador, mientras las familias temen una reducción de las remesas, que representan cerca de una cuarta parte de la economía del país.
Un panorama de la realidad que están enfrentando los habitantes salvadoreños se observa a las afueras del Centro de Detención de Atención al Migrante. En las inmediaciones son vistos cargando bolsas con algunas pertenencias después de ser deportados por la administración del presidente Donald Trump.
Después de ser expulsados en vuelos, son llevados a esas instalaciones donde, al salir, son recibidos por padres, hermanos, hijos, primos o familiares que tenían años sin verlos. Para ellos el reencuentro representa una alegría y satisfacción, pero en el fondo ven una realidad a la que pronto se van a tener que enfrentar.
Un regreso a casa que pone en riesgo a las familias por la falta de recursos
De acuerdo con la Organización Human Rights First, los vuelos de deportación ya llegan a los 100 viajes. Las expulsiones continuas ya ubican al país como el cuarto país de la región con más personas expulsadas por las distintas políticas migratorias de la administración Trump.
Esta situación preocupa a activistas de derechos humanos; al alertar, señalan que el país no tiene las condiciones necesarias para recibir a estas personas y garantizar su estadía.
“El país no ofrece las garantías de una vida digna a los niveles que lograron en Estados Unidos; estas personas encontrarán mucha frustración”, comenta Celia Medrano, especialista en migración.
Un drama que apenas comienza
Según cifras de migración, hasta junio pasado, más de 10,000 salvadoreños habían sido deportados, un 70% más que en el mismo período del año pasado, dejando a las familias a la deriva, como el caso de Alejandra Bonilla y José, quienes piden parar la situación.
“Que paren esa vaina, porque si no aquí se va a poner el país”, mencionó José.
“Vamos para peor, pues la ayudita que venía ya no”, considera Alejandra.
La realidad que enfrenta El Salvador y miles de familias, de acuerdo con especialistas, tendrá a mediano plazo un impacto en las remesas, que representan una cuarta parte de la economía de El Salvador. En 2025, estas totalizaron 9,200 millones de dólares.
En contraste con el aumento de las deportaciones, la migración irregular de salvadoreños se ha reducido en más de un 80% durante este 2026, en comparación con 2025, de acuerdo con cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza estadounidense.







