null: nullpx
Actividad de Pandillas

Los Ángeles destinará $30 millones para ayudar a pandilleros

Se trata de un acuerdo que pone fin a una demanda por la aplicación inconstitucional de toques de queda a pandilleros
16 Mar 2016 – 6:10 PM EDT

La ciudad de Los Ángeles pagará hasta 30 millones de dólares en el transcurso de cuatro años a miles de personas, entre ellas miembros de pandillas, que demandaron a la ciudad en 2011 por implementar toques de queda y mandatos a pandillas que fueron calificados de inconstitucionales.

Con la votación unánime de los concejales este miércoles, se autorizó que el recurso se utilice para capacitación laboral, programas de entrenamiento y remover tatuajes a miembros de pandillas.


Cada año, la ciudad destinará mínimo 1.125 millones de dólares y no más de 7.5 millones de dólares en los próximos cuatro años.

Los mandatos a pandillas, que fueron impuestos en alrededor de 50 barrios peligrosos en Los Ángeles, son órdenes que están enfocadas a evitar actividades relacionadas con esta clase de grupos, como prohibir socializar a miembros de bandas, cargar armas y vestir cierto tipo de ropa dentro de un área designada.

Sin embargo, se estima que con estos mandatos se afectó a más de 6,000 personas, de las cuales muchas ni siquiera estuvieron en una pandilla, pero fueron asociados con ellas por el lugar donde vivían, la edad o porque tenían alguna relación con una persona que sí estaba dentro de una.

Los toques de queda prohíban a los miembros de las pandillas estar en la calle después de las 10 de la noche.

La junta municipal accedió a que no se implementen más toques de queda, debido a que fueron considerados inconstitucionales como resultado de la demanda de 2011.

El fiscal Mike Feuer dijo que la declaratoria termina tras cinco años de una batalla en la corte y promueve un mecanismo para que personas que formaron parte de pandillas tengan las habilidades para darle un giro a sus vidas.


“Estoy orgulloso de que podamos haber alcanzado una resolución constructiva“, dijo el consejal Paul Krekorian.

Uno de los abogados de los demandantes, Olu K. Orange, declaró que “(los mandatos de pandillas para toque de queda) obligaron a miles de residentes de Los Ángeles a estar encerrados“.

“Estos individuos son parte de la comunidad de Los Ángeles y esta declaratoria es un paso de los líderes de la ciudad para mostrarles que sus vidas también importan“, refirió.

Orange ejemplificó el caso de Christian Rodríguez, quien fue arrestado por violar el toque de queda.

Rodríguez dijo que el mandato le prohibió hacer cosas tan simples como ayudar a su mamá a cargar las compras durante la noche.

La demanda parte de los arrestos de Rodríguez y su amigo Alberto Cazarez en 2009, quienes fueron citados tras salir de noche de un centro comunitario que habían ayudado a construir en el proyecto habitacional Mar Vista Gardens.

Más contenido de tu interés