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Actividad de Pandillas

¿Cuántas pandillas secretas de policías hay en Los Ángeles? El Sheriff lo va a investigar

Tras 40 años lidiando con grupos de oficiales con características parecidas a las de organizaciones delictivas, el Sheriff angelino realizará la primera investigación para aclarar por qué se forman estos grupos, si son corruptos o si piden a sus miembros actuar de cierta manera.
28 Jul 2018 – 9:10 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.– Con la intención de encontrar bandas clandestinas dentro del Sheriff de Los Ángeles (LASD), el jefe de la institución, Jim McDonnell, ordenó la primera investigación en su tipo que se enfocará en descubrir estos grupos analizando los tatuajes y testimonios de sus agentes.

Esta decisión se toma dos semanas después de que se revelara que unos 20 oficiales en la estación del Sheriff en Compton, una ciudad plagada de pandillas callejeras, tienen un tatuaje similar: una calavera con un casco militar, un rifle y llamas. Se teme que se trate de un distintivo de las juntas secretas de alguaciles, algunas de las cuales han sido violentas y racistas, que ha surgido desde la década de 1970.

"Al final del día, todos, y lo más importante, nuestro público, deberían tener la seguridad de que no hay 'pandillas' de agentes que operan subversivamente en ningún lado dentro del departamento", expresó McDonnell, durante una reunión este jueves en la Comisión de Supervisión Civil del Sheriff (COC).

McDonnell, quien a finales de 2014 asumió la jefatura del LASD prometiendo combatir la corrupción en la institución derivada de la brutalidad con la cual operaba en una cárcel una clica de agentes llamada '3000 Boys', dijo que el reporte pretende aclarar por qué se forman estas bandas, si son secretas o exclusivas, si piden a sus miembros actuar de cierta manera o condonan el mal comportamiento.

"Este tipo de acusaciones inquietantes sobre clicas secretas ha surgido periódicamente en torno al Departamento del Sheriff durante muchos años", señaló. "Este será un estudio serio sobre el Departamento y la cultura de los subgrupos. Nuestro objetivo es entender exactamente con lo que estamos lidiando, luego idear la mejor forma de resolver estas preocupaciones".

Finalmente, el jefe del Sheriff, con unos 18,000 agentes y empleados, enfatizó: "las clicas de renegados erosionan la confianza del público, así como la moral interna y no serán toleradas".

El caso de Compton

Al testificar bajo juramento en el caso sobre la muerte del afroamericano Donta Taylor, el oficial Samuel Aldama reveló un tatuaje de una calavera con un casco militar, un rifle, llamas y las letras 'CPT'. Este confesó que al menos 20 oficiales tienen el mismo distintivo en alguna parte de su cuerpo.

Aldama contó que se hizo el tatuaje en junio de 2016, dos meses antes de que se viera involucrado en el tiroteo en el que falleció Taylor y aseguró que el requisito para ganarse dicho tatuaje era "trabajar duro" efectuando arrestos y respondiendo a los reportes de la comunidad.

Cuando los agentes determinaban que alguien era merecedor de llevar la insignia le daban la información del tatuador que se lo haría, dijo el oficial que por un motivo aún desconocido ha dejado de patrullar en las calles de Compton y ahora realiza labores administrativas en la estación.

La Fiscalía del condado de Los Ángeles lo exculpó por la muerte de Taylor, al determinar que actuó debidamente al accionar su arma.

Antes de ordenar la investigación sobre la banda en Compton, el sheriff McDonnell indicó que en dicha localidad, donde el 65% de la población es latina y el 25% negra, la tasa delictiva ha disminuido.

Dentro de las clicas con placa

Varios reportes de prensa y del propio Sheriff han descubierto que algunas agrupaciones clandestinas de oficiales han operado tal como las bandas callejeras: tiene códigos, reglas y rituales de iniciación. Los que entran se benefician de ascensos, protección del grupo y de poder controlar a otros uniformados.

Estas son algunas clicas que han aparecido desde hace 40 años:

Little Devils: Fue una violenta agrupación de oficiales que se formó en 1971 en la estación del sheriff del Este de Los Ángeles y que se extendió a sectores que entonces tenían más agentes blancos.

Lynwood Vikins: Surgió a finales de la década de 1970 o principios de los 80. La integraban sobre todo alguaciles de raza blanca y fue descrita como "una pandilla supremacista blanca y neonazi". Se descubrió que algunos miembros participaron en acciones ilícitas por motivos raciales.


3000 Boys: Así se denominaban porque sus integrantes vigilaban el tercer piso de la Cárcel Central de Hombres de Los Ángeles, una de las secciones con los reclusos más violentos. Tenían tatuado el número '3000' y un código de barras en la nuca. Por años golpearon a los reclusos. Una investigación descubrió que estos tenían características de una pandilla callejera, incluyendo señales con tres dedos de sus manos, refiriéndose al nombre de su banda. El FBI les siguió la pista.

Jump Out Boys: La formó un puñado de agentes dentro de un equipo antipandillas. Tenían el tatuaje de una calavera grande con una mueca, ojos rojos, un pañuelo sobre el cráneo y una mano esquelética sujetando un revólver. Al grupo le gustaba usar sus armas y cada vez que alguien se involucraba en una balacera lo condecoraban agregando humo a la pistola tatuada. También elaboraron un credo.

Banditos: Una mujer policía denunció en 2014 que había 80 uniformados de la estación del Este de Los Ángeles en el grupo. Estos, afirmó, se distinguían por usar el tatuaje de la figura de un esqueleto con un sombrero, una carrillera y una pistola. Los novatos son llamados 'prospectos' o 'cachorros'. A las oficiales recién llegadas al sector supuestamente les pedían favores sexuales. Una demanda aseguró que la junta buscaba "ejercer control sobre la estación del Este de Los Ángeles, sus agentes y operaciones".

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