HOUSTON, Texas. - Tres de cuatro miembros de una familia, hallada muerta en una casa incendiada, fueron heridos de bala en la cabeza, según revela el informe de la autopsia hecho por el departamento forense del condado Harris.
Revelan que tres personas de la familia hallada muerta recibieron disparos en la cabeza
La familia fue hallada muerta en una casa que se incendiaba al suroeste de Houston. De los cuatro muertos, dos eran menores de edad. La policía maneja el caso como presunta violencia doméstica.
Dos de las víctimas fueron heridas en la cabeza y la tercera en la cabeza y cuello. Las autoridades no han informado sobre la causa de la muerte de la cuarta persona, aunque la policía dijo el pasado domingo que todos habían sido baleados.
El suceso se registró en una casa, ubicada en la cuadra 7518 de la calle Imogene. Aunque no se han revelado las identidades de forma oficial, familiares de las víctimas aseguraron que se trataba de Jairo Escaño, de 37 años, Elvira, de 44, Isabel Escaño, de 13, y Jairo Escaño Jr, de 10.

Familia y conocidos de las víctimas realizaron una vigilia el lunes en la noche, donde alegaron que el posible sospechoso era el hijo mayor Elvira. Dijeron que no habían podido comunicarse con él en los últimos días.
La policía de Houston declaró que están buscando a una persona de interés por este caso, pero su identidad no ha sido revelada.
Muertos en casa incendiada
El pasado domingo alrededor de las 8:10 am, los bomberos de Houston acudieron a una casa que se estaba incendiando. Al entrar, las autoridades descubrieron los cuatro cuerpos con heridas de balas.
La policía aseguró en una rueda de prensa que el sospechoso de cometer el crimen huyó de la escena. Por su parte, los vecinos dijeron a los medios de comunicación que horas antes del incendio había una camioneta Toyota Tundra color blanco rondando la casa.
Paulina Moreno, familiar de las víctimas, le dijo a Univision 45 que desde hace días su hija había notado que Isabel no estaba asistiendo a la escuela. Asegura que en principio pensó que pudo ser covid-19, pero a medida que pasaban los días su preocupación fue aumentando. "Algo realmente está pasando, empezamos a llamar y nada", dijo.
"Es muy triste, domingo por la mañana, fin de semana feriado, quiero que la gente ore por la familia, pero también quiero que oren por nuestros oficiales", dijo Troy Finner, jefe de la policía de Houston.










