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Coronavirus

Texas se alista para la reapertura con uno de los índices más bajos de pruebas de COVID-19

Líderes y expertos advierten del peligro de abrir la economía texana cuando aún no se han reducido el número de casos detectados de coronavirus y sin haber alcanzado la cima de contagios.
28 Abr 2020 – 03:39 PM EDT

Líderes locales y expertos advierten del peligro de abrir la economía de Texas cuando aún no se ha alcanzado la cima de contagios de coronavirus ni se ha reducido el número de casos detectados al día. Las críticas ocurren días antes de que el estado comience a abrir su economía, como lo anunció el gobernador Greg Abbott este lunes.

Texas ocupa también uno de los últimos lugares en el promedio de pruebas de coronavirus en todo el país, el antepenúltimo entre los 50 estados, solo superado por Kansas y Virginia. El estado ha registrado unas 777 pruebas por cada 100,000 habitantes, cinco veces menos que el líder del listado, Nueva York.

Texas ha sumado un promedio de 14,000 pruebas por día durante la semana pasada, de acuerdo con cifras del gobierno estatal. Aun así, el número total de tests en todo el estado, 290,517, representa solamente el 1% y ocupa el sitio 48 entre los 50 estados en cuanto al promedio de pruebas per cápita.

Al debate sobre la decisión de Abbott se sumó el presidente Donald Trump elogió la decisión del gobernador de Texas, Greg Abbott, de comenzar la reapertura de la economía del estado a partir de este viernes.

“Texas abrirá negocios por fases el próximo viernes”, tuiteó. “Gran trabajo del gobernador Abbott”.

Está previsto que Texas permita abrir a restaurantes, cines, tiendas, centros comerciales, librerías y museos al 25% de su capacidad.

El gobernador texano dijo que Deborah Birx, consejera sobre la pandemia del coronavirus en la Casa Blanca, consideró que el plan para activar la economía era “genial”.

La reactivación de la economía texana se realizará en tres fases y la primera comienza este viernes. La segunda fase está prevista para comenzar el 18 de mayo.

Abbott comentó en una rueda de prensa que las restricciones de confinamiento en el estado han funcionado para detener el avance de la pandemia del COVID-19, que hasta ahora ha dejado más de 25,000 casos confirmados en todo el estado y al menos 663 muertos.

Mientras que líderes conservadores han protestado para reabrir la economía, los especialistas advierten que los números de contagio de coronavirus en Texas aún no han bajado y se desconoce si el estado ha alcanzado ya el pico de la pandemia.

El vicegobernador texano, Dan Patrick, comentó en días pasados que valía perder la vida para salvar la economía y el "estilo de vida americano".

Las pruebas, "esenciales" para la reapertura

Los demócratas texanos han criticado la decisión de Abbott. El congresista estatal Chris Turner, director del Caucus Demócrata de la Cámara baja de Texas, señaló que Texas tiene uno de los índices más bajos de pruebas sobre el coronavirus de todo el país.

“El gobernador Abbott no ha presentado un plan claro de cómo se asegurará de que las cifras [de la pandemia] cambien, y los expertos han dicho que una mayor cantidad de pruebas es esencial para cualquier plan de reapertura”, comentó al Texas Tribune.

La congresista Verónica Escobar, representante por El Paso en Washington, afirmó en una llamada por videoconferencia organizada por el Partido Demócrata de Texas que las autoridades desconocen la magnitud del problema. “Sin pruebas, seguiremos en la oscuridad con respecto a este tema”, explicó.


Abbott ha dicho que las autoridades continuarán monitoreando y aislando a las personas que han dado positivo de COVID-19 y comentó que el estado dispondrá de una aplicación y un call center para difundir la información.

El gobernador texano respondió también que espera aumentar la cantidad de pruebas que se realizan, con la meta de superar las 25,000 al día.

Los curiosos mensajes en las pancartas de quienes protestan para que se reabra Texas

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