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Una joven muere al ser mutilada tras el brutal ataque de una docena de perros

Con 20 años cumplidos, Simona Cavallaro se alejó del grupo con el que había asistido a un bosque y de pronto se vio rodeada de una jauría. En su intento por escapar para llegar a su automóvil, la joven fue atacada y mutilada por los animales, a tal grado que no sobreviviría a las heridas sufridas.
31 Ago 2021 – 08:48 PM EDT
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Simona Cavallaro y su novio se separaron del grupo con el que asistieron el pasado 26 de agosto al bosque de Satriano, en la provincia sureña de Italia, con la imprudencia de sus 20 años de edad, sin imaginar que moriría tras ser atacada por un grupo de perros salvajes.

Tras alejarse de la zona que compartían con el resto del grupo y de cruzarse con un rebaño de ovejas, poco después los dos jóvenes se vieron rodeados por al menos una docena de pastores de Maremma, explicó Il Reformista.


Con la adrenalina a tope y el terror dominando sus sentidos, el novio de Cavallaro tomó la decisión de echarse a correr hacia un cobertizo abandonado, con la esperanza de que la joven lo seguiría. Sin embargo, la víctima prefirió tratar de llegar hasta su automóvil, una elección que acabaría con su vida al ser alcanzada, atacada y mutilada por la jauría.

Fue el joven quien llamó a los servicios de emergencia, quienes trasladaron a un hospital a Cavallaro en un estado muy grave de salud, solo para ser declarada sin vida en el nosocomio. Según el diario El Clarín, la joven fue hallada con pelo de perro debajo de sus uñas, por lo que al parecer trató de defenderse durante el ataque.

La muerte de Cavallaro conmocionó al municipio de Soverato -de donde era oriunda- a tal grado que el alcalde, Ernesto Alecci, proclamó de luto a la ciudad durante el día del funeral. “ Para un dolor de este tipo no hay palabras adecuadas de consuelo”, comentó.

Por su parte, Alfio, el padre de la joven -un reconocido joyero de la ciudad- , describió a su dolor como “inmenso” ya que sentía que le hubieran cortado “la mitad de mi cuerpo”.

Durante su funeral, Cavallaro recibió un largo aplauso por parte de todo el pueblo que se acercó a darle un último adiós y acompañar a su familia.

Alfonso Napolitano, párroco de la ciudad, le dijo a la familia que, para soportar el peso del sufrimiento de la muerte de su hija, había que tener silencio, llanto y oración, informó LaCNews24.


Al término del funeral, el maestro de kick boxing de Cavallaro, le entregó un cinturón negro y todas las actividades comerciales de la ciudad se mantuvieron cerradas, mientras todos los habitantes acompañaron el paso del féretro en medio de aplausos y música.

De acuerdo con las primeras averiguaciones, el único sospechoso es un pastor, quien sería dueño de la jauría que atacó a Cavallaro.

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