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Moda

Los mejores y peores vestidos de los Golden Globe 2021 (o el código de vestimenta que nadie entendió)

La incertidumbre ante la pandemia nos ha afectado a todos, hasta a los famosos y poderosos de Hollywood. Así de claro quedó en la última entrega de los Golden Globes donde ninguno pareció entender cómo debían vestirse y hasta de qué debían reírse o no. Aquí quienes lo hicieron mejor... y peor.
1 Mar 2021 – 03:38 PM EST
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La 78 entrega Golden Globes puso en evidencia la incertidumbre que se ha sentido durante poco más de un año en el mundo entero. La accidentada gala (fallas en el audio, bromas poco apaudidas, códigos de vestimenta a interpretación) hizo notar que el formato tradicional de las entregas de premios ha cambiado y que al parecer algunos artistas no lo han entendido aún.

Esta zozobra quedó más clara que nunca en una desangelada alfombra roja en la que caminaron pocos artistas y en la que ninguno dejó un auténtico highlight a su paso.

Por eso varias publicaciones ignoraron a las presentes y dieron a la actriz Anya Taylor-Joy como la mejor vestida de la noche (a pesar de haberse quedado en casa). La nombraron en varios casos como la responsable de subir el glamour de la pantalla gracias a su impresionante vestido verde de Christian Dior. El look fue responsabilidad del stylist Law Roach quien también tenía un segundo look preparado.

Otra aplaudida unánimamente fue la actriz Elle Fanning con su look de Gucci por Alessandro Michele inspirado en la princesa Grace Kelly. El color verde menta, la cauda y la lujosa seda hacía pensar en que si hubiera caminado por la alfombra roja, otra gala nos contáramos.


También impactó Amanda Seyfried con su elección de un vestido coral de Oscar de la Renta con un escote cubierto de flores de tela que parecían reales. Al parecer un guiño de primavera tras un año complicado, tal y como lo dijo a E! Entertainment: "muy soleado y primaveral. Me hace feliz llevarlo".

Creatividad a la vista

Menos elaborado pero con un toque de creatividad fue el atuendo elegido por la mexicana Eiza González. La actriz llevó un vestido de corte columna de Versace con cuello redondo bordeado de piedras y dos semicirculos en brillantes a la altura del pecho marcando los senos. Una iconografía que hemos visto en varias ocasiones como símbolo de empoderamiento femenino.

Una de las pocas que pareció entender que su participación sería digital y vía Zoom fue la actriz Emma Corrin. Nominada por su papel representando al a princesa Diana en The Crown, lució un vestido de Miu Miu con mangas abullonadas y un importante cuello pierrot blanco de olanes que no pasaría desapercibido.


Y quizá el look más polémico de la noche fue el arquitectónico vestido verde neón de corte futurista de Cynthia Erivo (obra de Masion Valentino) que entre críticas y memes, recibió también muchos halagos por ser una de las pocas propuestas vanguardistas en la gala.


Además, nos dió una lección de cómo caminar en tacones de altura imposible.


La poca creatividad que se vio en la alfombra roja, sí tuvo uno de sus momentos en los atuendos de los hijos de los directores Spike y Tonya Lewis Lee: Satchel y Jackson. Los chicos aparecieron como embajadores de los Golden Globes, una función en pie desde 1963 y destinado tradicionalmente a algunos hijos de celebridades. Los chicos, uno abiertamente queer y director de una agencia creativa y la otra escritora y fotógrafa, llevaron looks de Gucci. Él eligió un look en negro con kimono verde y fucsia encima y Nike Jordan sneakers.

Las que saben, saben

En contraste, Salma Hayek fue una de las que lució un atuendo tradicionalmente elegante y no defraudó con su vestido rojo cereza de Alexander McQueen de cuello halter y con una pequeña estola.


Al igual que Salma, la actriz Jamie Lee Curtis hizo lo que saben hacer por tradición: lucir bien en una alfombra roja. La actriz llevó un diseño de Alex Perry con mangas largas, escote en V y drapeado en la cintura en uno de los colores favoritos de la noche: amarillo.

Para Dan Levy fue claro que el color de la temporada es este tono de amarillo brillante en total look. Su atuendo de Maison Valentino no tuvo fallo.

Otra que sabe llevar siempre un look perfecto y apropiado es Jane Fonda. La legendaria actriz lució un traje sastre blanco de Richard Tyler, zapatos de tacón bajo y joyas de Pomellato.


Sin embargo, a pesar de su destreza ante las cámaras, la nueva modalidad de transmisión no le resultó facil. En su cuenta de Instagram reveló que tampoco tenía tan claro cómo funcionaba su participación digital.

#Fails y otras interpretaciones

La que demostró que le falta trayectoria en las alfombras rojas fue Sofía Carson. A pesar de su vestido bicolor de Giambattista Valli, el look lucía anticuado y apropiado para una mujer 30 años mayor. ¿El colmo? El peinado obsoleto.


Otro de los fails más comentados fue el de Bryce Dallas Howard con un vestido en lentejuelas de Temperley London y ombré que lucía pasado de moda y poco favorecedor.

El look de Rosamund Pike también hizo levantar a muchos la ceja, no solo por el volumen y los vuelos del vestido carmín de Molly Goddard, si no por haberlo acompañado con botas militares (muy en tendencia) pero no necesariamente apropiadas para una gala hollywoodense. Sobre todo, si va a patear con ellas.

Otra que no le tuvo miedo al volumen y decidió llevar el estilo de su entrañable personaje Penelope Featherington a la gala fue la actriz Nicola Coughlan. Al igual que Rosamund Pike, lució un imponente vestido en tul corte imperio de Molly Goddard. Obviamente amarillo, al mejor estilo de los Bridgertone.


La increíble aparición de Bill Muray con una camisa tropical estampada fue otra de las demostraciones de que la vida en pandemia no es tan glamorosa y, eso, no está mal. Nominado por su papel en On The Rocks, el legendario actor apareció unos segundos en Zoom, sin el más mínimo empacho por su atuendo y con un martini la mano para celebrar su derrota. Y, si eres Bill Murray, a quién le importa.

Quizá el máximo del código de vestimenta ‘pandémico’ fue el del actor Jason Sudeikis, quien apareció en sudadera tie-dye para recibir su premio por la serie Ted Lasso. El actor demostró que no tenía sentido vestir con un incómodo tuxedo para quedarse en la sala de su casa y se fue por el clásico uniforme de los que pasan la cuarentena encerrados: una hoodie. Ésta en particular es una colaboración de Champion con Forward Space, cuesta alrededor de 100 dólares y está agotada. La controversial elección fue aplaudia por muchos en redes sociales.

En contraste hubo artistas como Sarah Paulson quien no solo se tomó la molestia de vestirse de gala con un vestido de Prada negro sin hombros de falda circular, si no que también se tomó la molestia de combinar la férula que llevaba en el brazo. Firmada, obviamente, Prada.


Finalmente, el sello que demostró el confuso código de vestimenta de esta gala fue la aparicion de la actriz Jodie Foster al lado de su esposa Alexandra Hedison: ambas en pijama, encaramadas en un sofá y con el perro en el regazo. A este punto, no quedaba más por decir.

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