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Relaciones Personales

Un proyecto llamado felicidad

Aplicaciones digitales para potenciar los pensamientos positivos en las personas y los libros de autoayuda registran el mayor número de ventas ahora.
11 Mar 2016 – 2:08 PM EST

Por Valeria León | @Val_leon

La aplicación Happify, que promete felicidad a sus usuarios, sustenta el término en una repetición de acciones semejante a la dieta en reacciones encadenadas: si comes mucho subirás de peso.
Después de realizar pruebas y, como resultado de investigaciones académicas, la aplicación Happify diseñó actividades y juegos que buscan entrenar a las personas para romper patrones de pensamientos negativos y manejar el estrés. Happify propone diferentes actividades diarias para acercarte a las metas que quieres alcanzar, además de darte consejos sobre pensamientos positivos que te motiven en tu futuro.

Las personas que utilizaron la aplicación registraron casi el doble de emociones positivas que antes. En dos meses, 86 por ciento de los usuarios dijeron estar más contentos, de acuerdo con las estadísiticas de la propia app.

Al igual que las mentes detrás de esta aplicación novedosa, cada vez más gobiernos y organizaciones internacionales reconocen la importancia de la felicidad como elemento esencial en el desarrollo de una sociedad. Prueba de esto es el Día Internacional de la Felicidad decretado en 2012 por la Organización de las Naciones Unidas. Asimismo, desde hace tres años se publica el Informe Mundial de felicidad, realizado por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). En el último estudio, cuatro países nórdicos y uno del norte europeo ocuparon las primeras posiciones: Dinamarca, Noruega, Holanda, Suiza y Suecia. Les siguen Canadá, Austria, Islandia, Australia y Finlandia, y México sobrepasa a Estados Unidos únicamente por seis puntos.


La felicidad en la salud

Muchas personas nos hemos preguntado alguna vez qué es la felicidad. Algunas investigaciones científicas señalan que es la combinación de dos cosas: qué tan satisfecho estás en la vida y cómo te sientes en el día a día.
Un nuevo estudio de la Universidad de Carnegie Mellon sobre el tema reveló que las emociones positivas juegan un papel muy relevante en la salud de una persona, lo cual es evidente. Esta investigación confirma el resultado al que llegó el profesor Sheldon Cohen, publicado en la revista Psychosomatic Medicine, en la que comprueba la relación que existe entre buena salud y reducción de enfermedades con pensamientos positivos y sentimientos de felicidad.

Sin embargo, otra investigación señala que algunas formas de “pensamientos positivo” son poco útiles para la depresión. La explicación: fantasear con deseos futuros para intentar “curar” la depresión, puede resultar contraproducente creando más depresión en el futuro al no vivir la vida que se imaginó.

En su libro “ Rethinking Positive Thinking”, la psicóloga Gabriele Oettingen señala que “la era moderna se caracteriza por un intento de pensamiento positivo permanente y el mercado de la autoayuda, que depende de dicho pensamiento positivo: es una industria de 9,600 millones (de dólares) que continúa creciendo”.


La influencia de los hábitos

Un grupo de psicólogos de la Universidad de Edimburgo encontró que la felicidad está parcialmente determinada por la personalidad, y que es más bien un asunto hereditario. Suena muy radical, cierto. Por lo mismo, hay que señalar que existe otra corriente que sustenta la felicidad en la capacidad de formar hábitos en cada individuo. Por ejemplo, el Dalai Lama señala que la felicidad no es algo dado sino la consecuencia de tus propias acciones.
De acuerdo con el Centro de Ciencias de la Universidad de Berkley, estos son los seis hábitos de la felicidad: Poner atención, ser agradecido, mantener tus relaciones sociales, hacer ejercicio, ser amable y soltar rencores.

Los psicólogos investigadores Gerald Haeffel y Jeniffer Hames de la Universidad de Notre Dame en Indiana coincidieron en que los pensamientos depresivos de una persona pueden contagiarse, por lo que una de las acciones que deben convertirse en hábito es evitar ambientes nocivos por tu propia salud mental. Busca, por tanto, personas que te enriquezcan mental, emocional y espiritualmente.

Todo sugiere que la experiencia de la gratitud ofrece mucho beneficios a la salud, al despertar los centros de placer en el cerebro y en nuestro cuerpo conexiones que fortalecen el sistema inmune. Para convertir la gratitud en un hábito, el Proyecto Happiness sugiere dos acciones concretas: la primera es un ejercicio personal que implica escribir una carta a alguien a quien quieres agradecer algo. El segundo ejercicio consiste en pensar diario en tres cosas por las que quieres dar gracias y permitirte un momento para hacerlo. Así, tal cual.



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