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Comida

4 festivales de comida insospechados

Desde un descomunal buffet para monos hasta un festín de comidas enlatadas, estos festivales dan cuenta del gran amor del ser humano por la comida.
18 Mar 2016 – 7:46 PM EDT

Por: Milagro Urquieta @UnivisionTrends

Estamos acostumbrados a hablar de los más afamados festivales gastronómicos del mundo, pero ¿qué hay de aquellos que sin tanto glamour culinario también tienen un eje centrado en la comida? Muchos de estos representan interesantes tradiciones comunitarias y culturales de diversas sociedades de este planeta. A continuación, algunos de los más curiosos:

El festival del queso rodante
Gente de todo el mundo llega a lo más alto de la colina Cooper en la ciudad de Gloucester, Inglaterra, para correr ladera abajo detrás de un queso gloucester de 3 kilos que desde hace 20 años entrega una artesana local para el Festival del Queso Rodante. Celebrado cada 30 de mayo desde 1836, es uno de lo eventos más atractivos que se celebra en varios pueblos de Gran Bretaña, además de Cooper.


Un maestro de ceremonias lanza el afamado queso que en pocos segundos alcanza una velocidad que llega a superar los 110 kilómetros por hora. En total se celebran hasta cuatro carreras: unas cuesta abajo y otras cuesta arriba. Sólo en éstas últimas se permite la participación de niños menores de 12 años. El ganador, obvio, se lleva el queso.



Los trucos para ir en pos de la victoria no van más allá de beber un par de tragos en pubs cercanos para darse valor y no sentir los golpes. De ello puede dar testimonio Chris Anderson, quien ha ganado 15 quesos en 11 años.


El festival del Spam
El próximo 30 de abril se celebrará el Spam Jam Festival en Hawaii con tartas de queso, helado, papas fritas y muchos otros platillos preparados, insospechadamente, con Spam. Y no hablamos —ojo, millenials— del correo “basura” o “no deseado” que nos llega a veces, sino de la marca creada en 1937 por la empresa Hormel Foods Corporation para relanzar las ventas de su carne de cerdo en lata, un alimento muy consumido por soldados británicos y soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial, gracias a que se podía conservar largo tiempo en buenas condiciones. Resulta que la comunidad de Waikiki en Hawaii es una de las mayores consumidoras de Spam en el mundo (compran anualmente cerca de 7 millones de latas de Spam), de modo que para ellos este producto merece un homenaje sin duda. El festival convoca a 25 mil asistentes cada año. Para entrar deben llevar una lata de Spam en su bolso y donarla al Banco de Comida de Hawaii.



El Festival del Mono
Una pirámide hecha de cuatro toneladas de frutas, verduras y bebidas es el fresco banquete con el que los habitantes de Lopburi, Tailandia, agradecen a los simios que habitan su ciudad por atraer a miles de turistas cada año. El Festival del Mono, lo llaman.


El singular festín se celebra desde hace 27 años frente al Templo de Phra Prang Sam Yod, ante la entusiasta mirada de muchos que llegan al lugar cada fin de noviembre. El evento cuenta también con espectáculos de música y de danza tradicional en los que los bailarines se disfrazan de monos. Tanta consideración a estas criaturas no es gratuita: muchos tailandeses creen que los simios descienden del dios hindú Hanuman y están convencidos de que darles de comer les traerá suerte durante el año.



La Noche de Rábanos
A la víspera de la Navidad se da cita en la Plaza de la Constitución de la Ciudad de Oaxaca, México, un festejo tradicional con el montaje de figuras de rábanos hechas artesanalmente por creativos hortelanos del lugar, en medio de una competencia para elegir la mejor.



Este peculiar evento nació en la época colonial, cuando los granjeros querían atraer más compradores en tiempos de cosecha. Pero fue hasta 1897 que se transformó en una competencia. En ella, se asigna un tema y cada concursante puede decidir entre hacer un diseño tradicional o de categoría libre.

Largos y gruesos, o blancos y grandes (como el criollo) los rábanos se convierten en figuras talladas de personas, animales, escenas bíblicas, artesanías típicas del estado y otras menos comunes como duendes o monstruos.


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