Por algo es en lo primero que piensas cuando te despiertas y lo último cuando te vas a dormir.
Por si todavía no lo sabías: ¡Estas señales demuestran que estás en una RELACIÓN con el ejercicio!
Qué pareja ni qué pareja. Tú tienes una relación con el ejercicio. Lo amas, te ama y no puedes alejarte de él, es casi imposible. Y si lo haces… no paras de pensar y hablar de él.
Es lo primero que quieres hacer en la mañana

Te vas a acostar y ya lo sabes, te despiertas y no aguantas la ansiedad: llegó la mejor parte del día, ¡hora de ir a hacer ejercicio!
Te sientes cómoda si haces ejercicio sin maquillaje

Así, auténtica, es cuando te sientes mejor con el entrenamiento, ¡y él contigo! Como un amor verdadero.
En la ardua rutina, encuentras un lugar para él

Siempre encontramos lugar para hacer las cosas que amamos. Solo necesitamos amor y capacidad organizativa.
Te sacas fotos haciéndolo (y las subes a las redes sociales)

Así como las parejas suben muchísimas fotos, ¡tú lo haces con el ejercicio!
Te pones de mal humor si no lo haces por algunos días

Te viene esa “extrañatis” que te impide concentrarte en otra cosa porque lo único que quieres hacer es verlo o hacerlo.
Si invitas a un amigo… se sentirá dejado de lado

Se sentirá “paleta”, uno más estorbando en un gran amor. No es que seas malo, es que a veces el amor te ciega.
Recuerdas cada hito con él

Y celebras esos aniversarios de metas, ¿verdad?
Hablas mucho del ejercicio con tus amigos
Así es el amor, no puedes parar de dejar de hablar de esa persona que te enamoró. Bueno, en este caso es igual pero con el gimnasio.
¡Felicitaciones, tienes una relación con el ejercicio! ¿Ya lo sabías? ¡Ese amor será eterno!







