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9 cosas que dejan de importarte después de los 30

Publicado 6 Sep 2017 – 05:23 PM EDT | Actualizado 14 Mar 2018 – 09:48 AM EDT
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Aunque muchas personas sufren por llegar a los 30 años, a otras nos parece genial. Cumplir tres décadas de vida tiene más ventajas que desventajas. Dentro de esos beneficios hay uno genial: te dejan de importar ciertas temas que antes incluso te quitaban el sueño.

Si no nos crees, mira esta lista de todas aquellas cosas que pierden trascendencia después de que llegas al “tercer piso” y, por lo tanto, dejan de ocupar un lugar relevante en tu vida y dan espacio para nuevas y mejores experiencias.

#1 Actualizaciones en redes sociales

Después de los 30 te da igual actualizar tu estado a “soltera(o)” o “en una relación”. No te interesa subir toooodas las fotografías de tu último viaje en cuanto llegas a tu casa. Tampoco te preocupa documentar cada instante de tu primer aniversario de novios. No juzgas a quienes ponen en su estado frases como “estoy triste” o “tengo hambre”, pero definitivamente esa práctica ya no va contigo.

#2 Los defectos de tu cuerpo

¿Pancita? ¿Pecas? ¿Cabello encrespado? ¡No importa! Sabes perfecto que esos no son defectos -aunque la industria de la moda diga que sí-. Para tí son características que te distinguen y son parte de tu cuerpo, al cual amas tal y como es. Además, algo tan insignificante como una lonjita o medir menos de 1.70 no impedirá que te pongas una lencería sexy o que luzcas increíble con tu nuevo vestido.

#3 De la moda, lo que te acomoda

Puedes estar muy interesado en la moda e invertir mucho tiempo y dinero en tu apariencia. Sin embargo, eso no significa que usarás cualquier cosa sólo porque está en tendencia. Después de los 30 tu estilo está muy bien definido y no experimentas con modas que de antemano sabes que no te favorecerán. Además, muchas veces prefieres la comodidad sobre el glamour.

#4 Cumplir expectativas ajenas

Algunas personas ven la vida como una lista de objetivos por cumplir, sin que eso aplique para todos. Mientras para algunos el éxito es sinónimo de dinero y poder, para otros se refleja en llevar una vida tranquila y apacible.

Después de los 30 te da igual si te dicen que no has cumplido las típicas expectativas, como tener un auto, una gran cuenta de banco, conocer las grandes ciudades o tener un puesto ejecutivo en un corporativo. Para ti lo más importante es cumplir tus logros personales y sentirte satisfecho con el rumbo que decidiste darle a tu vida.

#5 Matrimonio / Hijos

“¿Para cuándo los hijos?” “Si no te casas pronto, se te va a ir el tren”. Estas y otras frases por el estilo ya no te afectan. Después de la tercera década de vida, ya no sientes que haya un reloj cuya alarma sonará si no te casas a más tardar a los 29. Sabes perfectamente que contraer matrimonio y tener hijos son decisiones personales y no tienes que rendirle cuentas a nadie. ¡Mucho menos darles gusto con algo tan delicado!

#6 Chismes y rumores

Aunque no es exclusivo de los 30, es común que estas alturas ya no te interesen mucho las historias desastrosas. Prefieres enterarte de los logros de las personas y alegrarte por ellos. Si preguntas por los problemas de alguien no es para burlarte o hacer comentarios frívolos, más bien para ofrecerle tu apoyo.

#7 Adiós a los estereotipos en el amor

Después de los 30 ya no te crees el cuento del príncipe azul o la princesa en apuros. Consideras que el “vivieron felices para siempre” no se da nada más porque sí, es algo que requiere esfuerzo, perseverancia y tener muy claro tu proyecto de vida.

Tampoco te preocupa lo que opinen los demás sobre tu pareja. Con esto no quiero decir que te cierres por completo a los consejos de las personas que te aprecian. Es sólo que ya no te llama la atención tener el novio más guapo, o la novia más escultural. Esos temas quedaron en el pasado.

#8 Fiestas vs Buenos momentos

No es que al llegar a los 30 te den flojera las fiestas o te vuelvas un amargado. Lo que ocurre es que a veces prefieres celebrar tu cumpleaños y las fechas importantes de otra manera, como un viaje solo o una sesión de spa para relajarte.

#9 Sentirte culpable por decir “no”

Al llegar a los 30 tienes muy claro que ser amable con los demás no significa hacer todo lo que te piden. Da igual si es un compañero de trabajo o incluso un amigo, si no quieres hacer algo, no lo haces y punto.

Ya no te sientes culpable por no prestarle dinero a esa persona que se tarda mucho en pagar, o por hacer el trabajo de un colega que no llegó a tiempo por irse de fiesta. Valoras tu tiempo y tu esfuerzo, y no se lo regalas a cualquiera.

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